{"id":2174,"date":"2018-04-08T00:00:15","date_gmt":"2018-04-08T03:00:15","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=2174"},"modified":"2018-04-07T18:34:48","modified_gmt":"2018-04-07T21:34:48","slug":"el-evangelio-de-hoy-domingo-8-abril-2018","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2018\/04\/08\/el-evangelio-de-hoy-domingo-8-abril-2018\/","title":{"rendered":"El Evangelio de Hoy Domingo 8 abril 2018"},"content":{"rendered":"<p>Jn 20,19-31<\/p>\n<p>Yo y el Padre somos uno<\/p>\n<p>No es frecuente encontrar en el Evangelio una indicaci\u00f3n cronol\u00f3gica tan precisa y un\u00e1nime como la que se refiere a la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Jes\u00fas muri\u00f3 en la cruz el d\u00eda anterior al s\u00e1bado en que los jud\u00edos celebraban la Pascua y resucit\u00f3 en la madrugada del d\u00eda siguiente a ese s\u00e1bado, es decir, el primer d\u00eda de la semana. Siguiendo con esa misma precisi\u00f3n, se present\u00f3 vivo en medio de sus disc\u00edpulos reunidos en la tarde del d\u00eda de su resurrecci\u00f3n y luego, ocho d\u00edas despu\u00e9s, nuevamente el primer d\u00eda de la semana. Dado que el Domingo II de Pascua es precisamente ocho d\u00edas despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Cristo, el Evangelio de este d\u00eda, que cierra la Octava de Pascua, es siempre el que nos relata esos dos encuentros de Jes\u00fas resucitado con sus disc\u00edpulos reunidos.<\/p>\n<p>En ambas instancias la f\u00f3rmula que introduce el episodio es la misma: \u00abVino Jes\u00fas y se puso en el medio y les dijo: \u201cPaz a ustedes\u201d\u00bb. El evangelista quiere usar una f\u00f3rmula que sea verdad, no s\u00f3lo en esas dos instancias fundantes, sino en toda instancia en que la comunidad cristiana se re\u00fane el primer d\u00eda de la semana \u2013el domingo, d\u00eda del Se\u00f1or\u2013 a celebrar la resurrecci\u00f3n de Cristo. En la Eucarist\u00eda dominical siempre viene Jes\u00fas y se pone en el medio. Por eso se habla de \u00abpresencia real\u00bb, como explica el Catecismo: \u00abEsta presencia se denomina \u201creal\u201d &#8230;, por excelencia, porque es substancial, y por ella Cristo, Dios y hombre, se hace totalmente presente\u00bb (N. 1374).<\/p>\n<p>En ambas instancias se trata de dar a los disc\u00edpulos la certeza de que aquel que viene y se pone en el medio es el mismo que estuvo crucificado y sepultado y que su cuerpo resucitado es objeto no s\u00f3lo de la vista y el o\u00eddo, sino tambi\u00e9n del tacto: \u00abLes mostr\u00f3 las manos y el costado&#8230; acerca aqu\u00ed tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y m\u00e9tela en mi costado\u00bb. Su cuerpo resucitado es de carne y huesos. Los disc\u00edpulos adquieren la certeza de que es Jes\u00fas vivo y ya pueden dar testimonio de su resurrecci\u00f3n: \u00abHemos visto al Se\u00f1or\u00bb. Ciertamente adquiri\u00f3 la misma certeza tambi\u00e9n Tom\u00e1s.<\/p>\n<p>La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es el hecho que da credibilidad a todo lo que hizo y ense\u00f1\u00f3, como lo declara San Pablo: \u00abSi Cristo no resucit\u00f3, vana es nuestra fe\u00bb (1Cor 15,17). Gradualmente, se hab\u00eda ido introduciendo en Israel la fe en la resurrecci\u00f3n de la carne \u2013es ya expl\u00edcita en el libro de los Macabeos (cf. 2Mac 7,9.14)\u2013 y en el tiempo de Jes\u00fas cre\u00edan en ella los de la facci\u00f3n de los fariseos, como lo atestigua la respuesta de Marta a Jes\u00fas ante la tumba de su hermano L\u00e1zaro: \u00abS\u00e9 que resucitar\u00e1 en la resurrecci\u00f3n el \u00faltimo d\u00eda\u00bb (Jn 11,24). Pero no pod\u00edan decir en qu\u00e9 se basaban para afirmarlo. Esa base la revela Jes\u00fas a Marta, cuando le dice: \u00abYo soy la resurrecci\u00f3n\u00bb (1Jn 11,25). Jes\u00fas agrega que es \u00e9l quien resucita a los muertos y establece la condici\u00f3n para que esa resurrecci\u00f3n sea de vida plena: \u00abEl que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo le resucitar\u00e9 el \u00faltimo d\u00eda\u00bb (Jn 6,54).<\/p>\n<p>Jes\u00fas demostr\u00f3 que ten\u00eda poder para devolver la vida a los muertos: a L\u00e1zaro, que yac\u00eda ya cuatro d\u00edas en el sepulcro (Jn 11,43-45), al hijo de la viuda de Na\u00edm (Lc 7,14-16), a la hija de Jairo (Mc 5,38-43). Con su resurrecci\u00f3n demostr\u00f3 que ten\u00eda poder para recobrar su propia vida, como hab\u00eda declarado: \u00abNadie me la quita; yo la doy voluntariamente. Tengo poder para darla y poder para recobrarla de nuevo\u00bb (Jn 10,18). Todo esto qued\u00f3 confirmado con su resurrecci\u00f3n. Se explica entonces la alegr\u00eda de sus disc\u00edpulos: \u00abLos disc\u00edpulos se alegraron de ver al Se\u00f1or\u00bb.<\/p>\n<p>San Pablo escribe a los corintios: \u00abSi Cristo no resucit\u00f3 ustedes est\u00e1n a\u00fan en sus pecados\u00bb (1Cor 15,17). No s\u00f3lo se refiere al gesto y las palabras que dijo a sus disc\u00edpulos Jes\u00fas resucitado en ese primer encuentro con ellos: \u00abSopl\u00f3 sobre ellos y les dijo: \u201cReciban el Esp\u00edritu Santo. A quienes ustedes perdonen los pecados, les quedan perdonados; a quienes ustedes se los retengan, les quedan retenidos\u201d\u00bb. Para que esto tenga cumplimiento y esos disc\u00edpulos verdaderamente hayan recibido ese poder, era necesario que Jes\u00fas hubiera resucitado, como lo hemos dicho; pero \u00a1no basta! Falta dar todav\u00eda un paso esencial que se refiere a la identidad de aquel que muri\u00f3 en la cruz, resucit\u00f3 al tercer d\u00eda y dio a los ap\u00f3stoles ese poder. Es necesario el paso que da Tom\u00e1s, al ver y tocar las llagas de Jes\u00fas resucitado: \u00ab\u00a1Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo!\u00bb. Tom\u00e1s confiesa que quien muri\u00f3 en la cruz y ahora est\u00e1 all\u00ed resucitado es Dios mismo hecho hombre. Por eso, su sacrificio fue suficiente para expiar el pecado del mundo. Como canta otro Santo Tom\u00e1s, el de Aquino: \u00abUna gota de su sangre puede salvar a todo el mundo de todo pecado\u00bb (Himno: \u00abAdoro te devote\u00bb). \u00c9l es verdaderamente \u00abel Cordero de Dios que quita el pecado del mundo\u00bb (Jn 1,29), porque \u00e9l es verdadero Dios. Quien da a sus disc\u00edpulos ese poder de perdonar los pecados es el \u00fanico que puede hacerlo: Dios.<\/p>\n<p>En la ma\u00f1ana de ese primer d\u00eda, Jes\u00fas hab\u00eda mandado a Mar\u00eda Magdalena, la primera a quien se apareci\u00f3 resucitado, a decir a sus disc\u00edpulos \u2013los llama \u00abmis hermanos\u00bb\u2013: \u00abSubo a mi Padre y Padre de ustedes, a mi Dios y Dios de ustedes\u00bb (Jn 20,17). El Dios de ellos es el Dios revelado a Israel. Jes\u00fas lo llama \u00abmi Padre\u00bb y tambi\u00e9n \u00abPadre de ustedes\u00bb. \u00bfSon dos dioses, \u00e9l y su Padre? Tom\u00e1s era jud\u00edo y jam\u00e1s habr\u00eda confesado la fe en un segundo Dios. El primer mandamiento dice: \u00abEscucha, Israel, el Se\u00f1or nuestro Dios: Se\u00f1or uno\u00bb (Deut 6,4). Podemos decir que Tom\u00e1s fue el primero que entendi\u00f3 aquella declaraci\u00f3n de Jes\u00fas, que, en su momento, fue considerada por los jud\u00edos una blasfemia: \u00abYo y el Padre somos uno\u00bb (Jn 10,30). Jes\u00fas y el Padre, y tambi\u00e9n el Esp\u00edritu Santo, son tres Personas distintas \u2013el Hijo se hizo hombre\u2013; pero cada una de ellas es el mismo y \u00fanico Dios, son uno. Esta es la \u00fanica fe coherente con todo lo revelado por Jes\u00fas. Esta es la fe que nos permite tener la certeza de que \u00abno estamos ya en nuestros pecados\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jn 20,19-31 Yo y el Padre somos uno No es frecuente encontrar en el Evangelio una indicaci\u00f3n cronol\u00f3gica tan precisa y un\u00e1nime como la que se refiere a la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. 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