{"id":1983,"date":"2018-01-21T12:00:11","date_gmt":"2018-01-21T12:00:11","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=1983"},"modified":"2018-01-21T12:00:11","modified_gmt":"2018-01-21T12:00:11","slug":"el-evangelio-de-hoy-domingo-21-enero-2018","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2018\/01\/21\/el-evangelio-de-hoy-domingo-21-enero-2018\/","title":{"rendered":"El Evangelio de Hoy Domingo 21 enero 2018"},"content":{"rendered":"<p>Mc 1,14-20<\/p>\n<p>Llam\u00f3 a los que quiso para que estuvieran siempre con \u00e9l<\/p>\n<p>En este Domingo III del tiempo ordinario comenzamos la lectura del Evangelio de Marcos, que seguiremos leyendo continuadamente este a\u00f1o en que se proclaman las lecturas del ciclo B. Los ciclos de lecturas son tres: A, B y C. Es muy f\u00e1cil saber qu\u00e9 ciclo se lee cada a\u00f1o: Ciclo A en los a\u00f1os m\u00faltiplos de tres + 1; ciclo B en los a\u00f1os m\u00faltiplos de tres + 2; ciclo C en los a\u00f1os m\u00faltiplos de tres.<\/p>\n<p>\u00abDespu\u00e9s que Juan fue entregado, vino Jes\u00fas a Galilea proclamando el Evangelio de Dios\u00bb. El Evangelio de Marcos ya nos ha presentado a Juan y su misi\u00f3n de preparar el camino del Se\u00f1or, caracterizada por un bautismo de penitencia en el r\u00edo Jord\u00e1n; nos ha narrado el bautismo del mismo Jes\u00fas, que vino donde Juan y, luego, su ayuno y las tentaciones que sufri\u00f3 durante cuarenta d\u00edas en el desierto. El lector no sabe, sin embargo, que Juan haya \u00absido entregado\u00bb y tampoco el motivo. Lo sabr\u00e1 m\u00e1s adelante (cf. Mc 6,17-29).<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed Marcos ha usado dos veces el t\u00e9rmino \u00abevangelio\u00bb. Lo hace en el t\u00edtulo de su obra \u2013\u00abPrincipio del Evangelio de Jes\u00fas Cristo Hijo de Dios\u00bb (Mc 1,1)\u2013 y en la expresi\u00f3n que hemos citado m\u00e1s arriba: \u00abJes\u00fas proclamaba el Evangelio de Dios\u00bb. El evangelio es un \u00abbuen anuncio\u00bb, que tiene un sujeto \u2013el que anuncia\u2013 y un objeto \u2013el que es anunciado\u2013. Hemos usado la traducci\u00f3n \u00abanuncio\u00bb, porque es la que mejor corresponde al original griego. Un \u00abnuncio\u00bb es un enviado a entregar un mensaje, que toma el nombre de \u00abanuncio\u00bb. En el caso de Evangelio, el \u00abnuncio\u00bb es Jes\u00fas \u2013\u00abproclamaba del Evangelio\u00bb\u2013 y el \u00abanuncio\u00bb, el mensaje, es Jes\u00fas Cristo Hijo de Dios. Dado que \u00e9l es el anunciado y \u00e9l es Dios hecho hombre, se puede decir tambi\u00e9n: \u00abEvangelio de Dios\u00bb. Seg\u00fan Jes\u00fas, que es su sujeto y su objeto, el Evangelio es un anuncio que requiere de la fe: \u00abConviertanse y crean en el Evangelio\u00bb. La \u00fanica realidad que requiere de la fe, entendida como obsequio total de la inteligencia y la voluntad, es Dios: \u00abLa fe es ante todo una adhesi\u00f3n personal del hombre a Dios\u00bb (Catecismo N. 150).<\/p>\n<p>El Evangelio de este domingo tiene una segunda parte en que se nos narra el llamado de los primeros cuatro disc\u00edpulos de Jes\u00fas: los hermanos Sim\u00f3n y Andr\u00e9s y los hermanos Santiago y Juan. Los cuatro eran pescadores y estaban ocupados en las faenas de la pesca. \u00abBordeando el mar de Galilea, vio a Sim\u00f3n y Andr\u00e9s, el hermano de Sim\u00f3n, largando las redes en el mar, pues eran pescadores. Jes\u00fas les dijo: \u201cVengan conmigo\u201d. Al instante, dejando las redes, lo siguieron\u00bb. Lo mismo ocurre un poco m\u00e1s adelante con Santiago y Juan: \u00abLos llam\u00f3. Y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron tras \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<p>Al lector que medita atentamente el Evangelio dos cosas pueden parecer extra\u00f1as: que estos cuatro pescadores dejen todo para seguir a un desconocido que ven por primera vez y que se repita lo mismo que le\u00edamos en el Evangelio de Juan el domingo pasado, al menos, respecto a Andr\u00e9s y su hermano Sim\u00f3n y tambi\u00e9n respecto de otro disc\u00edpulo an\u00f3nimo, que la tradici\u00f3n ha identificado con el ap\u00f3stol Juan, hermano de Santiago. En realidad, ellos no siguen a un desconocido, sino a quien ya consideran que es \u00abel Mes\u00edas, que traducido se dice Cristo\u00bb (Jn 1,41). Adem\u00e1s, hasta ahora, aunque han encontrado a Jes\u00fas, todav\u00eda no han sido llamados por \u00e9l a seguirlo.<\/p>\n<p>Es necesario fijarse que ambos episodios ocurren en tiempos diversos. El primer encuentro de esos hombres con Jes\u00fas ocurri\u00f3 como consecuencia del testimonio de Juan que dijo indicando a Jes\u00fas: \u00abHe ah\u00ed el Cordero de Dios\u00bb (Jn 1,36-37). Juan no hab\u00eda sido entregado a\u00fan. En esa ocasi\u00f3n, el seguimiento fue por iniciativa de ellos, tanto que Jes\u00fas se vuelve y les pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 buscan?\u00bb (Jn 1,38). Y no fue para siempre, sino s\u00f3lo aquel d\u00eda: \u00abPermanecieron junto a \u00e9l aquel d\u00eda\u00bb (Jn 1,39). En cambio, Marcos nos relata la llamada de ellos por parte de Jes\u00fas, que ocurri\u00f3 tiempo despu\u00e9s: \u00abDespu\u00e9s que Juan fue entregado\u00bb. Ahora, la iniciativa la tiene Jes\u00fas \u2013\u00ablos llam\u00f3\u00bb\u2013 y el seguimiento responde a una elecci\u00f3n de Jes\u00fas y es para siempre: \u00abDej\u00e1ndolo todo lo siguieron\u00bb. No siguen a un desconocido, sino a uno que es definido por Andr\u00e9s ante su hermano Sim\u00f3n como el Cristo: \u00ab\u201dHemos encontrado al Cristo\u201d. Y lo llev\u00f3 a Jes\u00fas\u00bb (Jn 1,41.42). Lo mismo se puede decir del otro par de hermanos, si se considera que aquel \u00abotro disc\u00edpulo\u00bb es Juan, hermano de Santiago.<\/p>\n<p>Esos cuatro primeros disc\u00edpulos, aunque ya cre\u00edan que Jes\u00fas era el prometido por Dios por medio de los profetas, no pod\u00edan seguirlo por su propia iniciativa, antes de ser llamados. La llamada de Cristo es una elecci\u00f3n suya de predilecci\u00f3n: \u00abNo me han elegido ustedes a m\u00ed; soy yo quien los ha elegido a ustedes\u00bb (Jn 15,16). Y esta llamada no es por un d\u00eda, ni por una semana o un mes de voluntariado; es para siempre: \u00abLlam\u00f3 a los que quiso&#8230; para que estuvieran siempre con \u00e9l y para enviarlos a predicar\u00bb (Mc 3,13.14).<\/p>\n<p>En nuestro contexto actual, en que son tan pocos los que responden al llamado de Cristo, deteng\u00e1monos a considerar la trascendencia del acto de esos primeros cuatro, sobre todo, de Pedro. \u00bfC\u00f3mo habr\u00eda sido la historia, si Pedro hubiera rechazado el llamado y hubiera preferido permanecer \u00abpescador de peces\u00bb con su barca y sus redes? Habr\u00eda sido un desconocido y no estar\u00edamos hablando de \u00e9l ahora (m\u00e1s bien, escribiendo); el plan de salvaci\u00f3n habr\u00eda sufrido un traspi\u00e9, que Dios habr\u00eda tenido que resolver de otra manera. \u00a1Cu\u00e1nto tenemos que agradecer la generosidad de Pedro, sobre quien todos estamos fundados: \u00abSobre esta Piedra edificar\u00e9 mi Iglesia\u00bb (Mt 16,18)! Y \u00a1cu\u00e1nto es de lamentar los casos que han rechazado la llamada de Dios! Por amor a las cosas de este mundo han dejado de ser tal vez grandes santos y predicadores del Evangelio de Dios.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mc 1,14-20 Llam\u00f3 a los que quiso para que estuvieran siempre con \u00e9l En este Domingo III del tiempo ordinario comenzamos la lectura del Evangelio de Marcos, que seguiremos leyendo continuadamente este a\u00f1o en que se proclaman las lecturas del ciclo B. Los ciclos de lecturas son tres: A, B y C. 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