{"id":1760,"date":"2017-11-29T12:10:36","date_gmt":"2017-11-29T12:10:36","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=1760"},"modified":"2017-11-29T12:10:36","modified_gmt":"2017-11-29T12:10:36","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-miercoles-29-de-noviembre-de-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2017\/11\/29\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-miercoles-29-de-noviembre-de-2017\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy mi\u00e9rcoles 29 de noviembre de 2017"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Mi\u00e9rcoles XXXIV del tiempo ordinario<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Lc 21,12-19):<\/p>\n<p>En aquel tiempo, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abOs echar\u00e1n mano y os perseguir\u00e1n, entreg\u00e1ndoos a las sinagogas y c\u00e1rceles y llev\u00e1ndoos ante reyes y gobernadores por mi nombre; esto os suceder\u00e1 para que deis testimonio. Proponed, pues, en vuestro coraz\u00f3n no preparar la defensa, porque yo os dar\u00e9 una elocuencia y una sabidur\u00eda a la que no podr\u00e1n resistir ni contradecir todos vuestros adversarios. Ser\u00e9is entregados por padres, hermanos, parientes y amigos, y matar\u00e1n a algunos de vosotros, y ser\u00e9is odiados de todos por causa de mi nombre. Pero no perecer\u00e1 ni un cabello de vuestra cabeza. Con vuestra perseverancia salvar\u00e9is vuestras almas\u00bb.<\/p>\n<p>Comentario:<\/p>\n<p>Rvdo. D. Manuel COCI\u00d1A Abella (Madrid, Espa\u00f1a)<\/p>\n<p>\u00abCon vuestra perseverancia salvar\u00e9is vuestras almas\u00bb<\/p>\n<p>Hoy ponemos atenci\u00f3n en esta sentencia breve e incisiva de nuestro Se\u00f1or, que se clava en el alma, y al herirla nos hace pensar: \u00bfpor qu\u00e9 es tan importante la perseverancia?; \u00bfpor qu\u00e9 Jes\u00fas hace depender la salvaci\u00f3n del ejercicio de esta virtud?<\/p>\n<p>Porque no es el disc\u00edpulo m\u00e1s que el Maestro \u2014\u00abser\u00e9is odiados de todos por causa de mi nombre\u00bb (Lc 21,17)\u2014, y si el Se\u00f1or fue signo de contradicci\u00f3n, necesariamente lo seremos sus disc\u00edpulos. El Reino de Dios lo arrebatar\u00e1n los que se hacen violencia, los que luchan contra los enemigos del alma, los que pelean con bravura esa \u201cbell\u00edsima guerra de paz y de amor\u201d, como le gustaba decir a san Josemar\u00eda Escriv\u00e1, en que consiste la vida cristiana. No hay rosas sin espinas, y no es el camino hacia el Cielo un sendero sin dificultades. De ah\u00ed que sin la virtud cardinal de la fortaleza nuestras buenas intenciones terminar\u00edan siendo est\u00e9riles. Y la perseverancia forma parte de la fortaleza. Nos empuja, en concreto, a tener las fuerzas suficientes para sobrellevar con alegr\u00eda las contradicciones.<\/p>\n<p>La perseverancia en grado sumo se da en la cruz. Por eso la perseverancia confiere libertad al otorgar la posesi\u00f3n de s\u00ed mismo mediante el amor. La promesa de Cristo es indefectible: \u00abCon vuestra perseverancia salvar\u00e9is vuestras almas\u00bb (Lc 21,19), y esto es as\u00ed porque lo que nos salva es la Cruz. Es la fuerza del amor lo que nos da a cada uno la paciente y gozosa aceptaci\u00f3n de la Voluntad de Dios, cuando \u00e9sta \u2014como sucede en la Cruz\u2014 contrar\u00eda en un primer momento a nuestra pobre voluntad humana.<\/p>\n<p>S\u00f3lo en un primer momento, porque despu\u00e9s se libera la desbordante energ\u00eda de la perseverancia que nos lleva a comprender la dif\u00edcil ciencia de la cruz. Por eso, la perseverancia engendra paciencia, que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la simple resignaci\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, nada tiene que ver con actitudes estoicas. La paciencia contribuye decisivamente a entender que la Cruz, mucho antes que dolor, es esencialmente amor.<\/p>\n<p>Quien entendi\u00f3 mejor que nadie esta verdad salvadora, nuestra Madre del Cielo, nos ayudar\u00e1 tambi\u00e9n a nosotros a comprenderla.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Mi\u00e9rcoles XXXIV del tiempo ordinario Texto del Evangelio (Lc 21,12-19): En aquel tiempo, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abOs echar\u00e1n mano y os perseguir\u00e1n, entreg\u00e1ndoos a las sinagogas y c\u00e1rceles y llev\u00e1ndoos ante reyes y gobernadores por mi nombre; esto os suceder\u00e1 para que deis testimonio. 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