{"id":1567,"date":"2017-10-29T12:04:36","date_gmt":"2017-10-29T12:04:36","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=1567"},"modified":"2017-10-29T12:04:36","modified_gmt":"2017-10-29T12:04:36","slug":"el-evangelio-de-hoy-domingo-29-octubre-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2017\/10\/29\/el-evangelio-de-hoy-domingo-29-octubre-2017\/","title":{"rendered":"El Evangelio de Hoy Domingo 29 octubre 2017"},"content":{"rendered":"<p>Mt 22,34-40<\/p>\n<p>La salvaci\u00f3n es un don de Dios<\/p>\n<p>El Evangelio de este Domingo XXX del tiempo ordinario nos presenta un nuevo episodio en el que Jes\u00fas es puesto a prueba, aunque esta vez es m\u00e1s dif\u00edcil comprender en qu\u00e9 consiste la insidia: \u00abLos fariseos se reunieron y uno de ellos, especialista en la Ley, para ponerlo a prueba, le pregunt\u00f3: \u00abMaestro, \u00bfcu\u00e1l es el mandamiento mayor de la ley?\u00bb\u00bb.<\/p>\n<p>La intenci\u00f3n de la pregunta est\u00e1 clara: \u00abponer a prueba\u00bb a Jes\u00fas. La acci\u00f3n se expresa con la misma palabra que en otros lugares se traduce por \u00abtentar\u00bb, porque se espera que Jes\u00fas caiga, dando una respuesta err\u00f3nea o falsa. \u00abTentar\u00bb es la palabra que describe la acci\u00f3n del diablo respecto de Jes\u00fas: \u00abJes\u00fas fue llevado por el Esp\u00edritu al desierto para ser tentado por el diablo&#8230; Y acerc\u00e1ndose el tentador, le dijo&#8230;\u00bb (Mt 4,1.3). Esperan, entonces, obtener de Jes\u00fas una respuesta falsa, es decir que \u00e9l indique como mayor un mandamiento menos importante.<\/p>\n<p>Al leer este episodio, inmediatamente, nos extra\u00f1a que para obtener de Jes\u00fas una respuesta falsa le hagan una pregunta tan f\u00e1cil. Cualquier ni\u00f1o en Israel habr\u00eda sabido responderla. Es cierto que los jud\u00edos del tiempo de Jes\u00fas encontraban en la Ley y los profetas 613 preceptos que cumplir y que eran de importancia desigual, por ejemplo: \u00abNo matar\u00e1s\u00bb (Deut 5,17) y \u00abNo comer\u00e1n carne de cerdo ni tocar\u00e1n su cad\u00e1ver\u00bb (Deut 14,8). Pero ellos ten\u00edan la tendencia a considerarlos todos importantes, pues de su cumplimiento depend\u00eda su salvaci\u00f3n. Esto les critica Jes\u00fas: \u00ab\u00a1Ay de ustedes, escribas y fariseos hip\u00f3critas, que pagan el diezmo de la menta, del aneto y del comino, y descuidan lo m\u00e1s importante de la Ley: la justicia, la misericordia y la fe!\u00bb (Mt 23,23)<\/p>\n<p>Los fariseos se esforzaban en la estricta observancia de todos los preceptos, porque, seg\u00fan ellos, la salvaci\u00f3n era algo que se ganaba con el propio esfuerzo por cumplir la ley; cumpliendo las \u00abobras de la ley\u00bb, se adquir\u00eda ante Dios un cierto derecho a la salvaci\u00f3n; Dios estar\u00eda debiendo la salvaci\u00f3n como se debe un salario a quien ha trabajado. As\u00ed representa Jes\u00fas a un fariseo: \u00abEl fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: \u00abOh Dios, te doy gracias porque no soy como los dem\u00e1s\u00a0 hombres, rapaces, injustos, ad\u00falteros&#8230; Ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todas mis ganancias&#8230;\u00bb\u00bb (Lc 18,11-12). Cumple la ley. La formulaci\u00f3n m\u00e1s perfecta de esta doctrina la hace San Pablo, un ex-fariseo, cuando se refiere a esas obras ordenadas por la Ley: \u00abEl hombre no se justifica por las obras de la ley sino s\u00f3lo por la fe en Jesucristo&#8230; Ustedes han sido salvados por la gracia mediante la fe; y esto no viene de ustedes, sino que es un don de Dios; tampoco viene de las obras, para que nadie se glor\u00ede&#8230; Al que trabaja no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda&#8230; Y, si es por gracia, ya no lo es por las obras; de otro modo, la gracia no ser\u00eda ya gracia&#8230; No anulo la gracia de Dios, pues si por la ley se obtuviera la justificaci\u00f3n, entonces Cristo habr\u00eda muerto en vano\u00bb (Gal 2,16; Ef 2,8-9; Rom 4,4; 11,6; Gal 2,21).<\/p>\n<p>Los fariseos esperaban, entonces, que Jes\u00fas respondiera desvalorizando la ley como medio de salvaci\u00f3n. La Ley, seg\u00fan San Pablo, es un \u00abpedagogo hacia Cristo\u00bb (Gal 3,24). Por eso, en un primer momento, al joven que le pregunta qu\u00e9 tiene que hacer para heredar la vida eterna, Jes\u00fas le responde: \u00abGuarda los mandamientos\u00bb (Mt 19,17). Esto habr\u00eda sido aplaudido por los fariseos. Pero cuando ese mismo joven pregunta: \u00abCu\u00e1les mandamientos\u00bb, es decir, la misma pregunta que le hacen los fariseos, aunque esta vez sin intenci\u00f3n de ponerlo a prueba, Jes\u00fas responde cit\u00e1ndole los mandamientos de la segunda tabla, los que se refieren al pr\u00f3jimo, y \u00e9l mismo los resume, agregando: \u00abAmar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb (Mt 19,19). Podemos suponer, entonces, que los fariseos esperaban que Jes\u00fas citara \u00e9se como el primer mandamientos. En esto consistir\u00eda la prueba.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo responde Jes\u00fas? \u00bfSe queda en la doctrina de los fariseos, indicando una observancia concreta y controlable?\u00a0 No. Jes\u00fas responde bien, citando el mandamiento que todo jud\u00edo recita ma\u00f1ana y tarde y que debe llevar atado a su mano como una se\u00f1al: \u00abAmar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios, con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el mayor y el primer mandamiento\u00bb. No cae en la trampa. Pero agrega el segundo, poni\u00e9ndolo al mismo nivel: \u00abAmar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb. El primer mandamiento proviene de Deut 6,5 y lo recitaban los jud\u00edos todos los d\u00edas. Como dijimos, esta es la respuesta que habr\u00eda dado cualquier ni\u00f1o en Israel. Pero el segundo, que Jes\u00fas agrega, estaba perdido en la ley y no era considerado importante. Va a buscarlo Jes\u00fas en Lev\u00edtico 19,18: \u00abNo te vengar\u00e1s ni guardar\u00e1s rencor contra los hijos de tu pueblo. Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo. Yo, el Se\u00f1or\u00bb (Lev 19,18). Como vemos, llama \u00abpr\u00f3jimo\u00bb al israelita, al \u00abhijo de tu pueblo\u00bb. Jes\u00fas lo toma y lo refiere a todo ser humano. No s\u00f3lo agrega este mandamiento, sino que lo hace inseparable del primero. En efecto, le piden que diga uno, el m\u00e1s importante, y \u00e9l dice dos. Ambos se cumplen juntos, porque son inseparables: \u00abSi alguno dice: \u00abAmo a Dios\u00bb, y odia a su hermano, es un mentiroso\u00bb (1Jn 4,29). Jes\u00fas ha hecho un resumen de todo el Antiguo Testamento: \u00abDe estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfAl citar estos mandamientos est\u00e1 Jes\u00fas proponi\u00e9ndonos \u00abobras de la ley\u00bb? No, porque nadie puede presentarse ante Dios y decirle: \u00abYa he cumplido estos mandamientos\u00bb. \u00bfQui\u00e9n puede decir que ama a Dios con todo su coraz\u00f3n, con toda su alma y con toda su mente? Y, respecto del segundo, Jes\u00fas da un paso al Nuevo Testamento reformul\u00e1ndolo de esta manera: \u00abEste es el mandamiento m\u00edo: que ustedes se amen los unos a los otros como yo los he amado\u00bb (Jn 15,12; cf. 13,34). Este l\u00edmite ser\u00e1 siempre una meta inalcanzable. La salvaci\u00f3n se debe recibir como una gracia, como un don inmerecido. Nuestro deber es \u00abdar gracias a Dios, siempre y en todo lugar\u00bb.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mt 22,34-40 La salvaci\u00f3n es un don de Dios El Evangelio de este Domingo XXX del tiempo ordinario nos presenta un nuevo episodio en el que Jes\u00fas es puesto a prueba, aunque esta vez es m\u00e1s dif\u00edcil comprender en qu\u00e9 consiste la insidia: \u00abLos fariseos se reunieron y uno de ellos, especialista en la Ley, &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1568,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25,31],"tags":[50,48,49],"class_list":["post-1567","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","category-portada","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-dia","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1567","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1567"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1567\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1569,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1567\/revisions\/1569"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1568"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1567"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1567"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1567"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}