{"id":1542,"date":"2017-10-24T11:55:40","date_gmt":"2017-10-24T11:55:40","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=1542"},"modified":"2017-10-24T11:55:40","modified_gmt":"2017-10-24T11:55:40","slug":"antonio-maria-claret-santo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2017\/10\/24\/antonio-maria-claret-santo\/","title":{"rendered":"Antonio Mar\u00eda Claret, Santo"},"content":{"rendered":"<p>Obispo y Fundador, 24 de octubre<\/p>\n<p>Por: n\/a | Fuente: EWTN.com<\/p>\n<p>Obispo de Santiago de Cuba y Fundador<\/p>\n<p>Martirologio Romano: San Antonio Mar\u00eda Claret, obispo, que, ordenado presb\u00edtero, durante varios a\u00f1os se dedic\u00f3 a predicar al pueblo por las comarcas de Catalu\u00f1a, en Espa\u00f1a. Fund\u00f3 la Sociedad de Misioneros Hijos del Coraz\u00f3n Inmaculado de la Virgen Mar\u00eda y, ordenado obispo de Santiago de Cuba, trabaj\u00f3 de modo admirable por bien de las almas. Habiendo regresado a Espa\u00f1a, tuvo que soportar muchas pruebas por la Iglesia, muriendo desterrado en el monasterio de monjes cistercienses de Fontfroide, cerca de Narbona, en el mediod\u00eda de Francia (\u2020 1870)<\/p>\n<p>Fecha de beatificaci\u00f3n: 25 de febrero de 1934 por el Papa P\u00edo XI<\/p>\n<p>Fecha de canonizaci\u00f3n: 7 de mayo de 1950 por el Papa P\u00edo XII.<\/p>\n<p>Etimol\u00f3gicamente significa \u201cflorido, inestimable\u201d. Viene de la lengua griega.<\/p>\n<p>Breve Biograf\u00eda<\/p>\n<p>Antonio Claret y Clar\u00e1 nac\u00eda en Sallent, Barcelona, el 23 de diciembre de 1807. Era el quinto de once hijos de Juan Claret y Josefa Clar\u00e1. Le bautizaron el d\u00eda de Navidad. La escasa salud de su madre hizo que se le pusiera al cuidado de una nodriza en Santa Mar\u00eda de Ol\u00f3. Una noche en que Antonio se qued\u00f3 en la casa paterna se hundi\u00f3 la casa de la nodriza muriendo todos en el accidente. Para Claret aquello supuso siempre una se\u00f1al de la providencia.La cuna de Claret fue sacudida constantemente por el traqueteo de los telares de madera que su padre ten\u00eda en los bajos de la casa. Ya desde sus primeros a\u00f1os Antonio dio muestras de una inteligencia despejada y de buen coraz\u00f3n. A los cinco a\u00f1os, To\u00f1\u00edn pensaba en la eternidad: por la noche, sentado en la cama, quedaba impresionado por aquel \u00absiempre, siempre, siempre\u00bb. \u00c9l mismo recordar\u00eda m\u00e1s tarde siendo Arzobispo: \u00abEsta idea de la eternidad de penas qued\u00f3 en m\u00ed tan grabada, que, ya sea por lo tierno que empez\u00f3 en m\u00ed o ya sea por las muchas veces que pensaba en ella, lo cierto es que es lo que m\u00e1s tengo presente. Esta misma idea es la que m\u00e1s me ha hecho y me hace trabajar a\u00fan, y me har\u00e1 trabajar mientras viva, en la conversi\u00f3n de los pecadores\u00bb. (Aut. n\u00ba9).<\/p>\n<p>La guerra popular contra Napole\u00f3n embargaba vivamente el ambiente de la \u00e9poca. Sus soldados pasaban frecuentemente por la villa entre los a\u00f1os 1808 y 1814. Hasta los sacerdotes del pueblo se hab\u00edan sumado a la lucha. En 1812 se promulgaba la nueva Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras, Antonio jugaba, estudiaba, crec\u00eda&#8230; Dos amores destacaban ya en el peque\u00f1o Claret: la Eucarist\u00eda y la Virgen. Asist\u00eda con atenci\u00f3n a la misa; hac\u00eda asiduas visitas al Sant\u00edsimo; iba con frecuencia, acompa\u00f1ado de su hermana Rosa, a la ermita de Fusima\u00f1a y rezaba diariamente el rosario.<\/p>\n<p>Una debilidad de Antonio eran los libros. Pocas cosas contribuyeron tanto a la santidad de Antonio como sus lecturas, las primeras lecturas de su infancia. Porque sus lecturas eran escogidas. Pero ya entonces Antonio ten\u00eda una ilusi\u00f3n: llegar a ser sacerdote y ap\u00f3stol. Sin embargo, su vocaci\u00f3n deber\u00eda recorrer todav\u00eda otro itinerario.<\/p>\n<p>Entre los telares.<\/p>\n<p>Toda su adolescencia la pas\u00f3 Antonio en el taller de su padre. Pronto consigui\u00f3 llegar a ser maestro en el arte textil. Para perfeccionarse en la fabricaci\u00f3n pidi\u00f3 a su padre que le permitiera ir a Barcelona, donde la industria estaba atrayendo a numerosos j\u00f3venes. All\u00ed se matricul\u00f3 en la Escuela de Artes y Oficios de la Lonja. Trabajaba de d\u00eda, y de noche estudiaba. Aunque segu\u00eda siendo un buen cristiano, su coraz\u00f3n estaba centrado en su trabajo. Gracias a su tes\u00f3n e ingenio lleg\u00f3 pronto a superar en calidad y belleza las muestras que llegaban del extranjero. Un grupo de empresarios, admirados de su competencia, le propusieron un plan halag\u00fce\u00f1o: fundar una compa\u00f1\u00eda textil corriendo a cuenta de ellos la financiaci\u00f3n y el montaje de la f\u00e1brica. Pero Antonio, inexplicablemente, se neg\u00f3. Dios andaba por medio. Unos cuantos hechos -el haber tropezado con un compa\u00f1ero que acab\u00f3 en la c\u00e1rcel, el lazo tentador de la mujer de un amigo, el salir ileso milagrosamente del mar donde hab\u00eda sido arrastrado por una gigantesca ola, etc.- le hicieron m\u00e1s sensible el o\u00eddo a la voz de Dios. Por fin, las palabras del Evangelio: \u00ab\u00bfDe qu\u00e9 le vale al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma?\u00bb (Mt 16,26), le impresionaron profundamente. Los telares se pararon en seco, y Antonio se fue a consultar a los oratorianos de San Felipe Neri. Por fin tom\u00f3 la decisi\u00f3n de hacerse cartujo y as\u00ed se lo comunic\u00f3 a su padre. Su decisi\u00f3n de ser sacerdote lleg\u00f3 a o\u00eddos del obispo de Vic, D. Pablo de Jes\u00fas Corcuera, que quiso conocerle. Antonio sal\u00eda de Barcelona a principios de septiembre de 1829 camino de Sallent y Vic. Ten\u00eda 21 a\u00f1os y estaba decidido a ser sacerdote.<\/p>\n<p>SACERDOTE, MISIONERO APOST\u00d3LICO Y FUNDADOR<\/p>\n<p>(1829-1850)<\/p>\n<p>En el Seminario<\/p>\n<p>En el seminario de Vic, forja de ap\u00f3stoles, Claret se form\u00f3 como seminarista externo viviendo como f\u00e1mulo de Don Forti\u00e0 Bres, mayordomo del palacio episcopal. Pronto iba a destacar por su piedad y por su aplicaci\u00f3n. Eligi\u00f3 como su confesor y director al oratoriano P. Pere Bac. Despu\u00e9s de un a\u00f1o lleg\u00f3 el momento de llevar a cabo su decisi\u00f3n de entrar en la cartuja de Montealegre, y hacia all\u00ed sali\u00f3, pero una tormenta de verano que lo sorprendi\u00f3 en el camino dio al traste con sus planes. Tal vez Dios no le quer\u00eda de cartujo. Dio media vuelta y retorn\u00f3 a Vic. Fue al a\u00f1o siguiente cuando pas\u00f3 la prueba de fuego de la castidad en una tentaci\u00f3n que le sobrevino un d\u00eda en que Antonio yac\u00eda enfermo en la cama. Vio que la Virgen se le aparec\u00eda y, mostr\u00e1ndole una corona, le dec\u00eda: \u00abAntonio, esta corona ser\u00e1 tuya si vences\u00bb. De repente, todas las im\u00e1genes obsesivas desaparecieron.Bajo la acertada gu\u00eda del obispo Corcuera el ambiente del Seminario era \u00f3ptimo. En \u00e9l trab\u00f3 amistad con Jaime Balmes, que se ordenar\u00eda de Di\u00e1cono en la misma ceremonia en que Claret se orden\u00f3 de Subdi\u00e1cono. Fue en esta \u00e9poca cuando Claret entr\u00f3 en un profundo contacto con la Biblia, que le impulsar\u00eda a un insaciable esp\u00edritu apost\u00f3lico y misionero.<\/p>\n<p>Sacerdote<\/p>\n<p>A los 27 a\u00f1os, el 13 de junio de 1835, el obispo de Solsona, Fray Juan Jos\u00e9 de Tejada, ex-general de los Mercedarios, le confer\u00eda, por fin, el sagrado orden del Presbiterado. Su primera misa la celebr\u00f3 en la parroquia de Sallent el d\u00eda 21 de junio, con gran satisfacci\u00f3n y alegr\u00eda de su familia. Su primer destino fue precisamente Sallent, su ciudad natal.A la muerte de Fernando VII la situaci\u00f3n pol\u00edtica espa\u00f1ola se hab\u00eda agravado. Los constitucionales, imitadores de la Revoluci\u00f3n francesa, se hab\u00edan adue\u00f1ado del poder. En las Cortes de 1835 se aprobaba la supresi\u00f3n de todos los Institutos religiosos. Se incautaron y subastaron los bienes de la Iglesia y se azuz\u00f3 al pueblo para la quema de conventos y matanza de frailes. Contra este desorden pronto se levantaron las provincias de Navarra, Catalu\u00f1a y el Pa\u00eds Vasco, estallando la guerra civil entre carlistas e isabelinos.<\/p>\n<p>Pero Claret no era pol\u00edtico. Era un ap\u00f3stol. Y se entreg\u00f3 en cuerpo y alma a los quehaceres sacerdotales a pesar de las enormes dificultades que le supon\u00eda el ambiente hostil de su ciudad natal. Su caridad no ten\u00eda l\u00edmites. Por eso, los horizontes de una parroquia no satisfac\u00edan el ansia apost\u00f3lica de Claret. Consult\u00f3 y decidi\u00f3 ir a Roma a inscribirse en Propaganda Fide, con objeto de ir a predicar el Evangelio a tierras de infieles. Corr\u00eda el mes de septiembre de 1839. Ten\u00eda 31 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En Roma busca su identidad misionera<\/p>\n<p>Con un hatillo y sin dinero, a pie, un joven cura atraves\u00f3 los Pirineos camino de la ciudad eterna. Llegado a Marsella tom\u00f3 un vapor a Roma. Ya en la Ciudad Eterna, Claret hizo los ejercicios espirituales con un padre de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Y se sinti\u00f3 llamado a ingresar como novicio jesuita. Hab\u00eda ido a Roma para ofrecerse como misionero del mundo, pero Dios parec\u00eda no quererle ni misionero ad gentes ni tampoco jesuita. Una enfermedad -un fuerte dolor en la pierna derecha- le hizo comprender que su misi\u00f3n estaba en Espa\u00f1a. Despu\u00e9s de tres meses abandon\u00f3 el noviciado por consejo del P. Roothaan.Regresado a Espa\u00f1a, fue destinado provisionalmente a Viladrau, pueblecito entonces de le\u00f1adores, en la provincia de Gerona. En calidad de Regente (el p\u00e1rroco era un anciano impedido) emprendi\u00f3 su ministerio con gran celo. Tuvo que hacer tambi\u00e9n de m\u00e9dico, porque no lo hab\u00eda ni en el pueblo ni en sus contornos.<\/p>\n<p>Misionero Apost\u00f3lico en Catalu\u00f1a<\/p>\n<p>Como Claret no hab\u00eda nacido para permanecer en una sola parroquia, su esp\u00edritu le empuj\u00f3 hacia horizontes m\u00e1s vastos. En julio de 1841, cuando contaba 33 a\u00f1os, recibi\u00f3 de Roma el t\u00edtulo de Misionero Apost\u00f3lico. Por fin era alguien destinado al servicio de la Palabra, al estilo de los ap\u00f3stoles. Esta clase de misioneros hab\u00eda desaparecido desde san Juan de Avila. A partir de entonces su trabajo fue misionar. Vic iba a ser su residencia. Claret, siempre a pie, con un mapa de hule, su hatillo y su breviario, caminaba por la nieve o en medio de las tormentas, hundido entre barrancos y lodazales. Se juntaba con arrieros y comerciantes y les hablaba del Reino de Dios. Y los convert\u00eda. Sus huellas quedaron grabadas en todos los caminos. Las catedrales de Solsona, Gerona, Tarragona, L\u00e9rida, Barcelona y las iglesias de otras ciudades se abarrotaban de gente cuando hablaba el Padre Claret.Caminando hacia Golmes le invitaron a detenerse porque sudaba; \u00e9l respond\u00eda con humor: \u00abYo soy como los perros, que sacan la lengua pero nunca se cansan\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abPadre, confiese a mi borrico\u00bb -le dijo un arriero con tono burl\u00f3n. \u00abQuien se ha de confesar eres t\u00fa -respondi\u00f3 Claret- que llevas 7 a\u00f1os sin hacerlo y te hace buena falta\u00bb. Y aquel hombre se confes\u00f3.<\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n sac\u00f3 de apuros a un pobre hombre, contrabandista, convirtiendo en alubias un fardo de tabaco ante unos carabineros que les echaron el alto. La mayor sorpresa se la llev\u00f3 el buen hombre cuando, al llegar a su casa, observ\u00f3 que el fardo de alubias se hab\u00eda convertido de nuevo en tabaco. Son algunas de las \u00abflorecillas claretianas\u00bb de aquella \u00e9poca.<\/p>\n<p>Otros hechos prodigiosos se cuentan, pero sobre todo se destacaba su virtud de penetrar las conciencias. Ten\u00eda enemigos que le calumniaban y que procuraban impedir su labor misionera teniendo que salir en su defensa el arzobispo de Tarragona. Pero su temple era de acero. Todo lo resist\u00eda y sal\u00eda airoso de todas las emboscadas que le tend\u00edan.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la predicaci\u00f3n el P. Claret se dedicaba a dar Ejercicios Espirituales al clero y a las religiosas, especialmente en verano. En 1844 , por ejemplo, los daba a las Carmelitas de la Caridad de Vic, asistiendo a ellos santa Joaquina Vedruna.<\/p>\n<p>Durante este tiempo tambi\u00e9n public\u00f3 numerosos folletos y libros. De entre ellos cabe destacar el \u00abCamino Recto\u00bb, publicado en 1843 por primera vez y que ser\u00eda el libro de piedad m\u00e1s le\u00eddo del siglo XIX. Ten\u00eda 35 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En 1847 fundaba junto con su amigo Jos\u00e9 Caixal, futuro obispo de Seu D\u00b4Urgel, y Antonio Palau la Librer\u00eda Religiosa. Ese mismo a\u00f1o fundaba la Archicofrad\u00eda del Coraz\u00f3n de Mar\u00eda y escrib\u00eda los estatutos de La Hermandad del Sant\u00edsimo e Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda y Amantes de la Humanidad, compuesta por sacerdotes y seglares, hombres y mujeres.<\/p>\n<p>Es larga y digna de menci\u00f3n la lista de disc\u00edpulos y compa\u00f1eros que tuvo en aquella \u00e9poca, hombres que quedar\u00edan inscritos en la historia eclesi\u00e1stica catalana: Esteban Sala, Manuel Subirana, beato Francisco Coll, Manuel Vilar\u00f3, Domingo F\u00e1bregas&#8230;<\/p>\n<p>Ap\u00f3stol de Canarias<\/p>\n<p>El 6 de marzo de 1848 sal\u00eda hacia Madrid y C\u00e1diz camino de Canarias con el reci\u00e9n nombrado obispo D. Buenaventura Codina. Ten\u00eda 40 a\u00f1os. Y es que tras la nueva rebeli\u00f3n armada de 1847 ya no era posible dar misiones en Catalu\u00f1a. Desde el Puerto de la Luz de Gran Canaria hasta los \u00e1speros arenales de Lanzarote reson\u00f3 la convincente voz de Claret. Mision\u00f3 Telde, Ag\u00fcimes, Arucas, G\u00e1ldar, Gu\u00eda, Firgas, Teror&#8230; El milagro de Catalu\u00f1a se repiti\u00f3 de nuevo. Claret tuvo que predicar en las plazas, sobre los tablaos, al campo libre, entre multitudes que lo acosaban. A pesar de una pulmon\u00eda no cej\u00f3 en su intenso trabajo. En Lanzarote dio misiones en Teguise y Arrecife.Gast\u00f3 15 meses de su vida en las Canarias, y dej\u00f3 atr\u00e1s conversiones y prodigios, profec\u00edas y leyendas. Los canarios vieron partir con l\u00e1grimas en los ojos un d\u00eda a su padrito y lo despidieron con a\u00f1oranza. Era en los \u00faltimos d\u00edas de mayo de 1849. A\u00fan perdura su recuerdo.<\/p>\n<p>Fundador de la Congregaci\u00f3n de Misioneros Hijos del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s de su vuelta a Catalu\u00f1a, el 16 de julio de 1849, a las tres de la tarde en una celda del seminario de Vic fundaba la Congregaci\u00f3n de los Misioneros Hijos del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, idea que ven\u00eda madurando desde hac\u00eda tiempo. Ten\u00eda 41 a\u00f1os. Eran los Confundadores los PP. Esteban Sala, Jos\u00e9 Xifr\u00e9, Manuel Vilar\u00f3, Domingo F\u00e1bregas y Jaime Clotet.\u00bbHoy comienza una grande obra\u00bb -dijo el P. Claret.<\/p>\n<p>No era Claret un seudocarism\u00e1tico que hablara en nombre propio, sino que se sent\u00eda impulsado por Dios; y Dios le revel\u00f3 tres cosas: primera, que la Congregaci\u00f3n se extender\u00eda por todo el mundo; segunda, que durar\u00eda hasta el fin de los tiempos; tercera, que todos los que murieran en la Congregaci\u00f3n se salvar\u00edan.<\/p>\n<p>ARZOBISPO DE SANTIAGO DE CUBA<\/p>\n<p>(1850-1857)<\/p>\n<p>Nombramiento<\/p>\n<p>Un hecho de capital importancia puso pronto en peligro su reci\u00e9n fundado Instituto. El P. Claret era nombrado Arzobispo de Santiago de Cuba. Acept\u00f3 el cargo, despu\u00e9s de todos los intentos de renuncia, el 4 de octubre de 1849 y el d\u00eda 6 de octubre de 1850 era consagrado obispo en la catedral de Vic. Ten\u00eda 42 a\u00f1os. El lema que eligi\u00f3 para su escudo arzobispal fue todo un proyecto de vida: \u00abCharitas Christi urget nos\u00bb (el amor de Cristo nos apremia). Antes de embarcarse para Cuba y despu\u00e9s de ir a Madrid a recibir el palio y la gran cruz de Isabel la Cat\u00f3lica efectu\u00f3 tres visitas: a la Virgen del Pilar, en Zaragoza, a la Virgen de Montserrat y a la Virgen de Fusima\u00f1a, en Sallent, su patria chica. Y a\u00fan le dio tiempo, antes de partir, para concebir una nueva fundaci\u00f3n, las Religiosas en sus Casas o las Hijas del Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, actual Filiaci\u00f3n Cordimariana. En el puerto de Barcelona un inmenso gent\u00edo despidi\u00f3 al Arzobispo Claret con una apote\u00f3sica manifestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En Cuba<\/p>\n<p>En el viaje hacia La Habana aprovech\u00f3 para dar una misi\u00f3n a bordo para todo el pasaje, oficialidad y tripulaci\u00f3n. Y al fin&#8230; Cuba. Seis a\u00f1os gastar\u00eda Claret en la di\u00f3cesis de Santiago de Cuba, trabajando incansablemente, misionando, sembrando el amor y la justicia en aquella isla en la que la discriminaci\u00f3n racial y la injusticia social reinaban por doquier.Se enfrent\u00f3 a los capataces, les arranc\u00f3 el l\u00e1tigo de las manos. Un d\u00eda reprendi\u00f3 a un rico propietario que maltrataba a unos nativos de color que trabajaban en su hacienda. Viendo que aquel hombre no estaba dispuesto a cambiar de conducta, el Arzobispo intent\u00f3 darle una lecci\u00f3n. Tom\u00f3 dos trozos de papel, uno blanco y otro negro, les prendi\u00f3 fuego y pulveriz\u00f3 las cenizas en la palma de su mano. \u00abSe\u00f1or, -le dijo- \u00bfpodr\u00eda decir qu\u00e9 diferencia hay entre las cenizas de estos dos papeles? Pues as\u00ed de iguales somos los hombres ante Dios\u00bb.<\/p>\n<p>El P. Claret ten\u00eda una capacidad inventiva que denotaba un ingenio poco com\u00fan. En Holgu\u00edn se organizaron fiestas populares. El n\u00famero fuerte del programa era el lanzamiento de un globo tripulado por un hombre. El artefacto aerost\u00e1tico era de los primeros que se ensayaban en aquellos tiempos. No tuvo \u00e9xito; comenz\u00f3 a elevarse, pero el piloto perdi\u00f3 el control y cay\u00f3 en un peque\u00f1o barranco. El Arzobispo estudi\u00f3 el problema y un d\u00eda sorprendi\u00f3 a todos: \u00abHoy he dado con el sistema de la direcci\u00f3n de los globos\u00bb. Y les mostr\u00f3 un dise\u00f1o, que todav\u00eda hoy se conserva.<\/p>\n<p>Era un hombre pr\u00e1ctico<\/p>\n<p>Fund\u00f3 en todas las parroquias instituciones religiosas y sociales para ni\u00f1os y para mayores; cre\u00f3 escuelas t\u00e9cnicas y agr\u00edcolas, estableci\u00f3 y propag\u00f3 por toda Cuba las Cajas de Ahorros, fund\u00f3 asilos, visit\u00f3 cuatro veces todas las ciudades, pueblos y rancher\u00edas de su inmensa di\u00f3cesis. Siempre a pie o a caballo. Tambi\u00e9n supo rodearse de un equipo envidiable de grandes misioneros como los PP. Adoa\u00edn, Lobo, Sanmart\u00ed y Subirana.<\/p>\n<p>Una de las obras m\u00e1s importantes que llev\u00f3 a cabo el P. Claret en Cuba fue la fundaci\u00f3n, junto con la Madre Antonia Par\u00eds, de las Religiosas de Mar\u00eda Inmaculada, Misioneras Claretianas, que ten\u00eda lugar despu\u00e9s de muchas dificultades el 27 de agosto de 1855 con la profesi\u00f3n de la Fundadora.<\/p>\n<p>Pero ni siquiera en Cuba le dejaron en paz sus enemigos. La tormenta de atentados lleg\u00f3 al culmen en Holgu\u00edn, donde fue herido gravemente cuando sal\u00eda de la iglesia por un sicario a sueldo de sus enemigos al que hab\u00eda sacado poco antes de la c\u00e1rcel. El P. Claret pidi\u00f3 que perdonaran al criminal. A pesar de todo sus enemigos siguieron sin perderle de vista.<\/p>\n<p>Al cabo de seis a\u00f1os en Cuba un d\u00eda le entregaron un despacho urgente del capit\u00e1n general de La Habana en el que se le comunicaba que su Majestad la Reina Isabel II le llamaba a Madrid. Era el 18 de marzo de 1857.<\/p>\n<p>AP\u00d3STOL EN MADRID (1857-1868)<\/p>\n<p>Confesor de la Reina y Misionero en la Corte y en Espa\u00f1a<\/p>\n<p>Llegado a Madrid, supo el P. Claret que su cargo era definitivamente el de confesor de la Reina. Contrariado acept\u00f3, pero poniendo tres condiciones: no vivir en palacio, no implicarle en pol\u00edtica y no guardar antesalas teniendo libertad de acci\u00f3n apost\u00f3lica. Ten\u00eda 49 a\u00f1os cuando regres\u00f3 de Cuba. En los 11 a\u00f1os que permaneci\u00f3 en Madrid, su actividad apost\u00f3lica en la Corte fue intensa y continuada. Pocas fueron las iglesias y conventos donde su voz no resonara con fuerza y convicci\u00f3n. Desde la iglesia de Italianos, situada en la actual ampliaci\u00f3n de las Cortes y desde la iglesia de Montserrat, donde est\u00e1 situado actualmente el Teatro Monumental, desarroll\u00f3 una imparable actividad. Principalmente se hizo notar en sus misiones al pueblo y en sus ejercicios al clero.Mientras acompa\u00f1aba a la Reina en sus giras por Espa\u00f1a aprovechaba tambi\u00e9n para desarrollar un intenso apostolado. A primeros de junio de 1858 la real caravana rodaba por las llanuras de la Mancha, Alicante, Albacete, Valencia&#8230; Luego al noroeste de Espa\u00f1a: Le\u00f3n, cuenca minera de Mieres y Oviedo, Galicia, Baleares, Catalu\u00f1a, Arag\u00f3n y Andaluc\u00eda. El recorrido por el sur fue de un gran entusiasmo, que aprovechaba el confesor real para misionar por todas partes, llegando a predicar en un solo d\u00eda 14 sermones: C\u00f3rdoba, Sevilla, C\u00e1diz, Granada, M\u00e1laga, Cartagena y Murcia. M\u00e1s tarde otra vez por el norte: Pa\u00eds Vasco, Castilla la Vieja y Extremadura. El Reino de Dios era anunciado y el pueblo respond\u00eda con generosidad.<\/p>\n<p>Presidente del Monasterio de El Escorial<\/p>\n<p>La Reina le nombr\u00f3 Presidente del Real Monasterio de El Escorial para su restauraci\u00f3n, dado su lastimoso estado a ra\u00edz de la ley de exclaustraci\u00f3n de 1835. Desempe\u00f1\u00f3 este cargo desde el a\u00f1o 1859 hasta el a\u00f1o 1868. Corto tiempo, pero suficiente para dar muestras de su talento organizador. Se repararon las torres y alas del edificio, as\u00ed como la gran bas\u00edlica. Se restauraron el coro y los altares, se instalaron dos \u00f3rganos, se adquiri\u00f3 material cient\u00edfico para los gabinetes de F\u00edsica y laboratorios de Qu\u00edmica, se restaur\u00f3 la destartalada biblioteca y se construy\u00f3 otra nueva; se repoblaron los jardines, se plantaron gran cantidad de \u00e1rboles frutales y de jard\u00edn. Con todo, el Arzobispo pon\u00eda anualmente en manos de la Reina un buen superavit. Parec\u00eda un milagro.Con la restauraci\u00f3n material emprendi\u00f3 la espiritual. Cre\u00f3 una verdadera Universidad eclesi\u00e1stica, con los estudios de humanidades y lenguas cl\u00e1sicas, lenguas modernas, ciencias naturales, arqueolog\u00eda, escolan\u00eda y banda de m\u00fasica. Estudios de Filosof\u00eda y Teolog\u00eda, con Patr\u00edstica, Liturgia Moral y ciencias B\u00edblicas, lenguas caldaica, hebrea, ar\u00e1biga, etc. Con la ayuda inestimable de su colaborador de Cuba, D. Dionisio Gonz\u00e1lez de Mendoza, hizo de este monasterio uno de los mejores centros de Espa\u00f1a. Y gracias a su af\u00e1n recuper\u00f3 su esplendor la octava maravilla del mundo.<\/p>\n<p>Ap\u00f3stol de la Prensa<\/p>\n<p>\u00abAntonio, escribe\u00bb, -sinti\u00f3 que le dec\u00edan Cristo y la Virgen-. Como una enorme y sensible pantalla de radar, Claret escrutaba continuamente los signos de los tiempos: \u00abUno de los medios que la experiencia me ha ense\u00f1ado ser m\u00e1s poderoso para el bien es la imprenta, -dec\u00eda-, as\u00ed como es el arma m\u00e1s poderosa para el mal cuando se abusa de ella\u00bb. Escribi\u00f3 unas 96 obras propias (15 libros y 81 op\u00fasculos) y otras 27 editadas, anotadas y a veces traducidas por \u00e9l. S\u00f3lo si se tiene en cuenta su extrema laboriosidad y las fuerzas que Dios le daba, se puede comprender el hecho de que escribiera tanto llevando una dedicaci\u00f3n tan intensa al ministerio apost\u00f3lico. Claret no era solamente escritor. Era propagandista. Divulg\u00f3 con profusi\u00f3n los libros y hojas sueltas. En cuanto a su difusi\u00f3n alcanz\u00f3 cifras verdaderamente importantes. Jam\u00e1s cobraba nada de la edici\u00f3n y venta de sus libros; al contrario, invert\u00eda en ello grandes sumas de dinero. \u00bfDe d\u00f3nde lo sacaba? De lo que obten\u00eda por sus cargos y de los donativos. \u00abLos libros -dec\u00eda- son la mejor limosna\u00bb.El a\u00f1o 1848, como ya hemos dicho, hab\u00eda fundado la Librer\u00eda Religiosa junto al Dr. Caixal, futuro obispo de Seo de Urgel, precedida por la Hermandad espiritual de los libros buenos, que durante los a\u00f1os que estuvo bajo su direcci\u00f3n hasta su ida a Cuba imprimi\u00f3 gran cantidad de libros, op\u00fasculos y hojas volantes, con un promedio anual de m\u00e1s de medio mill\u00f3n de impresos. En el primer decenio de la fundaci\u00f3n recibi\u00f3 la felicitaci\u00f3n personal del Papa P\u00edo IX. A\u00fan sacerdote hab\u00eda fundado la Hermandad del Sant\u00edsimo e Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, cuya finalidad era la de mantener permanentemente la difusi\u00f3n de los libros y que constituy\u00f3 uno de los primeros ensayos de apostolado seglar activo por estar integrada por sacerdotes y seglares de ambos sexos.<\/p>\n<p>Una de sus obras m\u00e1s geniales fue la fundaci\u00f3n de la Academia de San Miguel (1858). En ella pretend\u00eda agrupar las fuerzas vivas de las artes pl\u00e1sticas, el periodismo y las organizaciones cat\u00f3licas; artistas, literatos y propagandistas de toda Espa\u00f1a para la causa del Se\u00f1or. En nueve a\u00f1os se difundieron gratuitamente numerosos libros, se prestaron otros muchos y se reparti\u00f3 un n\u00famero incalculable de hojas sueltas. He aqu\u00ed algunos nombres de los que pertenecieron a ella seg\u00fan su principal bi\u00f3grafo, el P. Crist\u00f3bal Fern\u00e1ndez: el ministro Sr. Lorenzo Arrazola, los periodistas Carbonero y So y Ojero de la Cruz, el catedr\u00e1tico Vicente de la Fuente. Llegando su influencia a literatos de la talla de Ayala y Hartzenbusch.<\/p>\n<p>Y fund\u00f3 las bibliotecas populares en Cuba y en Espa\u00f1a, donde m\u00e1s de un centenar llegaron a funcionar en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida. Bien merece el P. Claret el t\u00edtulo de ap\u00f3stol de la prensa.<\/p>\n<p>Director espiritual y confundador<\/p>\n<p>La obra m\u00e1s significativa del P. Claret fue la fundaci\u00f3n de la Congregaci\u00f3n de Misioneros Hijos del Coraz\u00f3n de Mar\u00eda. Pero en la espl\u00e9ndida floraci\u00f3n de nuevos institutos religiosos que se oper\u00f3 en el siglo XIX, fue el confesor real el m\u00e1s decidido colaborador que se encontraron casi todos los fundadores y fundadoras de su tiempo. Con la Madre Par\u00eds ya hab\u00eda fundado en Cuba el a\u00f1o 1855 el Instituto de Religiosas de Mar\u00eda Inmaculada, llamadas Misioneras Claretianas, para la educaci\u00f3n de las ni\u00f1as.<\/p>\n<p>Bajo su direcci\u00f3n espiritual se incluyen santa Micaela del Sant\u00edsimo Sacramento, fundadora de las Adoratrices, y santa Joaquina de Vedruna, fundadora de las Carmelitas de la Caridad.<\/p>\n<p>Intervino directa o indirectamente en otras fundaciones. Se relacion\u00f3 con Joaqu\u00edn Masmitj\u00e0, fundador de las Hijas del Sant\u00edsimo e Inmaculado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, con D. Marcos y D\u00f1a. Gertrudis Castanyer fundadores de las Religiosas Filipenses, con Mar\u00eda del Sagrado Coraz\u00f3n fundadora de las Siervas de Jes\u00fas, con la Beata Ana Mogas fundadora de las Franciscanas de la Divina Pastora. Le encontramos con el beato Francisco Coll fundador de las Dominicas de la Anunciata. Tambi\u00e9n tuvo parte en la fundaci\u00f3n de las Esclavas del Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, de la M. Esperanza Gonz\u00e1lez. Y habr\u00eda que a\u00f1adir su influjo en la Compa\u00f1\u00eda de Santa Teresa, Religiosas de Cristo Rey, etc.<\/p>\n<p>Todas estas instituciones nacieron o germinaron gracias al P. Claret.<\/p>\n<p>Un hombre santo<\/p>\n<p>La suntuosidad cortesana no impidi\u00f3 al P. Claret vivir como el religioso m\u00e1s observante. Cada d\u00eda dedicaba mucho tiempo a la oraci\u00f3n. Su austeridad era proverbial y su sobriedad para las comidas y bebidas, admirable.Este era su horario: dorm\u00eda apenas seis horas levant\u00e1ndose a las tres de la ma\u00f1ana; antes que se levantaran los dem\u00e1s ten\u00eda dos horas de oraci\u00f3n y lectura de la Biblia, luego otra hora con ellos, celebraba su Eucarist\u00eda y o\u00eda otra en acci\u00f3n de gracias; desde el desayuno hasta las diez confesaba y luego escrib\u00eda. Lo que peor soportaba era la hora de audiencia hacia las doce. Por la tarde predicaba, visitaba hospitales, c\u00e1rceles, colegios y conventos.<\/p>\n<p>Su pobreza era ejemplar<\/p>\n<p>Un d\u00eda se llev\u00f3 un susto al llevarse la mano al bolsillo. Le pareci\u00f3 haber encontrado una moneda, pero enseguida se repuso, no era una moneda, sino una medalla. En una ocasi\u00f3n no teniendo otra cosa para poder auxiliar a un pobre empe\u00f1\u00f3 su cruz arzobispal.<\/p>\n<p>Claret era un verdadero m\u00edstico. Varias veces se le vio en estado de profundo ensimismamiento ante el Se\u00f1or. Un d\u00eda de Navidad, en la iglesia de las adoratrices de Madrid, dijo haber recibido al Ni\u00f1o Jes\u00fas en sus brazos.<\/p>\n<p>Privilegio incomparable del que fue objeto fue la conservaci\u00f3n de las especies sacramentales de una comuni\u00f3n a otra durante nueve a\u00f1os. As\u00ed lo escribi\u00f3 en su Autobiograf\u00eda: \u00abEl d\u00eda 26 de agosto de 1861, hall\u00e1ndome en oraci\u00f3n en la iglesia del Rosario de La Granja, a las siete de la tarde, el Se\u00f1or me concedi\u00f3 la gracia grande de la conservaci\u00f3n de las especies sacramentales, y tener siempre d\u00eda y noche el sant\u00edsimo sacramento en mi pecho\u00bb.<\/p>\n<p>Esta presencia, casi sensible, de Jes\u00fas en el P. Claret debi\u00f3 ser tan grande, que lleg\u00f3 a exclamar: \u00abEn ning\u00fan lugar me encuentro tan recogido como en medio de las muchedumbres\u00bb.<\/p>\n<p>Un hombre perseguido<\/p>\n<p>No es de extra\u00f1ar que un hombre de la influencia del P. Claret, que arrastraba a las multitudes, atrajera tambi\u00e9n las iras de los enemigos de la Iglesia. Pero las amenazas y los atentados se iban frustrando uno a uno, porque la Providencia velaba sobre \u00e9l que se alegraba en las persecuciones. Fueron numerosos los atentados personales que sufri\u00f3 en vida. La mayor parte frustrados por la conversi\u00f3n de los asesinos.Pero fue peor, con todo, la campa\u00f1a difamatoria que se organiz\u00f3 a gran escala por toda Espa\u00f1a para desacreditarlo ante las gentes sencillas. Se le acus\u00f3 de influir en la pol\u00edtica, de pertenecer a la famosa camarilla de la Reina con Sor Patrocinio, Marfori y otros, de ser poco inteligente, de ser obsceno en sus escritos refiri\u00e9ndose a su libro \u00abLa Llave de Oro\u00bb, de ser ambicioso y a\u00fan de ladr\u00f3n. Pero Claret supo callar, contento de sufrir algo por Cristo.<\/p>\n<p>Ante el reconocimiento del Reino de Italia<\/p>\n<p>El 15 de julio de 1865 el Gobierno en pleno se reun\u00eda en La Granja de San Ildefonso para arrancar a la Reina su firma sobre el reconocimiento del Reino de Italia, que equival\u00eda a la aprobaci\u00f3n del expolio de los Estados pontificios.El P. Claret ya hab\u00eda advertido a la Reina que la aprobaci\u00f3n de este atropello era, a su parecer, un grave delito, y la amenaz\u00f3 con retirarse si lo firmaba. La Reina, enga\u00f1ada, firm\u00f3. Claret no quiso ser c\u00f3mplice permaneciendo en la corte. Or\u00f3 ante el Cristo del Perd\u00f3n, en la iglesia de La Granja, y escuch\u00f3 estas palabras: \u00abAntonio, ret\u00edrate\u00bb.<\/p>\n<p>Transido de dolor al verse obligado a abandonar a la Reina en aquella situaci\u00f3n, se dirigi\u00f3 a Roma. All\u00ed el Papa P\u00edo IX le consol\u00f3 y le orden\u00f3 que volviera otra vez a la corte. La familia real se alegr\u00f3 inmensamente de su retorno. Pero una nueva tempestad de calumnias y de ataques se desencaden\u00f3 contra \u00e9l. Se puede decir de Claret que fue uno de los hombres p\u00fablicos m\u00e1s perseguidos del siglo XIX.<\/p>\n<p>LOS \u00daLTIMOS A\u00d1OS (1868-1870)<\/p>\n<p>Desterrado<\/p>\n<p>El 18 de septiembre de 1868 la revoluci\u00f3n, ya en marcha, era incontenible. Veinti\u00fan ca\u00f1onazos de la fragata Zaragoza, en la bah\u00eda de C\u00e1diz, anunciaron el destronamiento de la Reina Isabel II. Con la derrota del ej\u00e9rcito isabelino en Alcolea ca\u00eda Madrid, y la revoluci\u00f3n, como un reguero de p\u00f3lvora, se extendi\u00f3 por toda Espa\u00f1a. El d\u00eda 30, la familia real, con algunos adictos y su confesor, sal\u00eda para el destierro en Francia. Primero hacia Pau, luego Par\u00eds. El P. Claret ten\u00eda 60 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Los desmanes y quema de iglesias se prodigaron, cumpli\u00e9ndose otra de las profec\u00edas del P. Claret: la Congregaci\u00f3n tendr\u00e1 su primer m\u00e1rtir en esta revoluci\u00f3n. En La Selva del Campo ca\u00eda asesinado el P. Francisco Crusats.<\/p>\n<p>El 30 de marzo de 1869 Claret se separaba definitivamente de la Reina y se iba a Roma.<\/p>\n<p>Padre del Concilio Vaticano I<\/p>\n<p>El d\u00eda 8 de diciembre de 1869 se reun\u00edan en Roma 700 obispos de todo el mundo, superiores de \u00f3rdenes religiosas, arzobispos, primados, patriarcas y cardenales. Comenzaba el Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano I. All\u00ed estaba el P. Claret.Uno de los temas m\u00e1s debatidos fue la infalibilidad pontificia en cuestiones de fe y costumbres. La voz de Claret reson\u00f3, ya con dificultad, en la bas\u00edlica vaticana el 31 de mayo de 1870: \u00abLlevo en mi cuerpo las se\u00f1ales de la pasi\u00f3n de Cristo, -dijo, aludiendo a las heridas de Holgu\u00edn- ojal\u00e1 pudiera yo, confesando la infalibilidad del Papa, derramar toda mi sangre de una vez\u00bb.<\/p>\n<p>Es el \u00fanico Padre asistente a aquel Concilio que ha llegado a los altares.<\/p>\n<p>El ocaso de sus d\u00edas<\/p>\n<p>El 23 de julio de 1870, en compa\u00f1\u00eda del P. Jos\u00e9 Xifr\u00e9, Superior General de la Congregaci\u00f3n, llegaba el Arzobispo Claret a Prades, en el Pirineo franc\u00e9s. La Comunidad de misioneros en el destierro, en su mayor\u00eda j\u00f3venes estudiantes, recibi\u00f3 con gran gozo al fundador, ya enfermo. \u00c9l sab\u00eda que su muerte era inminente. Pero ni siquiera en el ambiente pl\u00e1cido de aquel retiro le dejaron en paz sus enemigos. El d\u00eda 5 de agosto se recibi\u00f3 un aviso. Quer\u00edan apresar al se\u00f1or Arzobispo. Incluso en el destierro y enfermo, el P. Claret tuvo que huir. Se refugi\u00f3 en el cercano monasterio cisterciense de Fontfroide. En aquel cenobio, cerca de Narbona, fue acogido con gran alegr\u00eda por sus moradores.Su salud estaba completamente minada. El P. Jaime Clotet no se separ\u00f3 de su lado y anot\u00f3 las incidencias de la enfermedad. El d\u00eda 4 de octubre tuvo un derrame cerebral.<\/p>\n<p>El d\u00eda 8 recibi\u00f3 los \u00faltimos sacramentos e hizo la profesi\u00f3n religiosa como Hijo del Coraz\u00f3n de Mar\u00eda, a manos del P. Xifr\u00e9.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 el d\u00eda 24 de octubre por la ma\u00f1ana. Todos los religiosos se hab\u00edan arrodillado alrededor de su lecho de muerte. Junto a \u00e9l, los Padres Clotet y Puig. Entre oraciones Claret entreg\u00f3 su esp\u00edritu en manos del Creador. Eran las 8,45 de la ma\u00f1ana y ten\u00eda 62 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Su cuerpo fue depositado en el cementerio monacal con una inscripci\u00f3n de Gregorio VII que rezaba: \u00abAm\u00e9 la justicia y odi\u00e9 la iniquidad, por eso muero en el destierro\u00bb.<\/p>\n<p>Glorificado<\/p>\n<p>Los restos del P. Claret fueron trasladados a Vic en 1897, donde actualmente se veneran. El 25 de febrero de 1934 la Iglesia le inscribi\u00f3 en el n\u00famero de los beatos. El humilde misionero apareci\u00f3 a la veneraci\u00f3n del mundo en la gloria de Bernini. Las campanas de la Bas\u00edlica Vaticana pregonaron su gloria. Y el 7 de mayo de 1950 el Papa P\u00edo XII lo proclam\u00f3 SANTO. Estas fueron sus palabras aquel memorable d\u00eda: \u00abSan Antonio Mar\u00eda Claret fue un alma grande, nacida como para ensamblar contrastes: pudo ser humilde de origen y glorioso a los ojos del mundo. Peque\u00f1o de cuerpo, pero de esp\u00edritu gigante. De apariencia modesta, pero capac\u00edsimo de imponer respeto incluso a los grandes de la tierra. Fuerte de car\u00e1cter, pero con la suave dulzura de quien conoce el freno de la austeridad y de la penitencia. Siempre en la presencia de Dios, aun en medio de su prodigiosa actividad exterior. Calumniado y admirado, festejado y perseguido. Y, entre tantas maravillas, como una luz suave que todo lo ilumina, su devoci\u00f3n a la Madre de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>ORACI\u00d3N A JESUCRISTO<\/p>\n<p>Haz, Se\u00f1or, que ardamos en caridad<\/p>\n<p>y encendamos un fuego de amor por donde pasemos;<\/p>\n<p>qu\u00e9 deseemos eficazmente<\/p>\n<p>y procuremos por todos los medios<\/p>\n<p>contagiar a todos de tu amor.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 nada ni nadie nos arredre, Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 nos gocemos en las privaciones.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 abordemos los trabajos,<\/p>\n<p>qu\u00e9 abracemos los sacrificios.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 nos complazcamos en las calumnias<\/p>\n<p>y alegremos en los tormentos.<\/p>\n<p>Se\u00f1or, qu\u00e9 no pensemos sino como seguir e imitar a Jesucristo<\/p>\n<p>en trabajar, sufrir y procurar siempre y \u00fanicamente la mayor gloria tuya y la salvaci\u00f3n de las almas. Am\u00e9n<\/p>\n<p>(Escrita por S. Antonio M\u00aa Claret)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Obispo y Fundador, 24 de octubre Por: n\/a | Fuente: EWTN.com Obispo de Santiago de Cuba y Fundador Martirologio Romano: San Antonio Mar\u00eda Claret, obispo, que, ordenado presb\u00edtero, durante varios a\u00f1os se dedic\u00f3 a predicar al pueblo por las comarcas de Catalu\u00f1a, en Espa\u00f1a. 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