{"id":12407,"date":"2026-04-12T09:55:33","date_gmt":"2026-04-12T13:55:33","guid":{"rendered":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=12407"},"modified":"2026-04-12T09:55:34","modified_gmt":"2026-04-12T13:55:34","slug":"el-evangelio-del-domingo-12-abril-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2026\/04\/12\/el-evangelio-del-domingo-12-abril-2026\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 12 abril 2026"},"content":{"rendered":"<p>Domingo de Pascua 2-A<\/p>\n<p>Jn 20,19-31<\/p>\n<p>Que todos sean uno para que el mundo crea<\/p>\n<p>El Evangelio de este Domingo II de Pascua nos relata dos instancias en que Jes\u00fas resucitado se hace presente en medio de sus disc\u00edpulos, ambas el primer d\u00eda de la semana \u2212la primera el mismo d\u00eda de su resurrecci\u00f3n y la segunda siete d\u00edas despu\u00e9s (\u00abocho d\u00edas despu\u00e9s\u00bb, seg\u00fan el recuento en ese contexto) \u2212, estando los disc\u00edpulos reunidos a puertas cerradas por miedo a los jud\u00edos.<\/p>\n<p>El objetivo principal de esa presencia de Jes\u00fas es conceder a los disc\u00edpulos una verificaci\u00f3n por medio de la vista de su resurrecci\u00f3n: \u00abLos disc\u00edpulos se alegraron de ver al Se\u00f1or\u00bb. Se cumple as\u00ed una promesa hecha por Jes\u00fas en sus \u00abdiscursos de despedida\u00bb: \u00abDentro de poco, ustedes ya no me ver\u00e1n y, dentro de otro poco, me volver\u00e1n a ver\u2026 volver\u00e9 a verlos y se alegrar\u00e1 el coraz\u00f3n de ustedes\u2026\u00bb (cf. Jn 16,16.22). En esa ocasi\u00f3n los disc\u00edpulos no entendieron qu\u00e9 significaba ese \u00abotro poco\u00bb. Ahora sabemos que, en su sentido literal, es el tiempo que transcurri\u00f3 entre la muerte de Jes\u00fas en la cruz \u2212el viernes, antes de que comenzara el s\u00e1bado\u2212 y esa tarde del d\u00eda de su resurrecci\u00f3n \u2212el primero de la semana, domingo\u2212, es decir, poco tiempo, apenas dos d\u00edas. Pero, en su sentido pleno, ese \u00abotro poco\u00bb de tiempo est\u00e1 transcurriendo a\u00fan; se extiende entre la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or resucitado, cuando \u00abuna nube lo ocult\u00f3 a sus ojos\u00bb (cf. Hech 1,9), y su venida gloriosa al fin de los tiempos: \u00abMiren, viene acompa\u00f1ado de nubes: todo ojo lo ver\u00e1, incluso quienes lo traspasaron\u00bb (cf. Apoc 1,7). Se trata de poco tiempo, si se compara con el tiempo total, que en todo caso ya alcanz\u00f3 su plenitud, pues, \u00abcuando se cumpli\u00f3 la plenitud del tiempo, envi\u00f3 Dios a su Hijo, nacido de mujer\u2026\u00bb (cf. Gal 4,4).<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos vieron a Jes\u00fas resucitado y as\u00ed lo testimoniaron a Tom\u00e1s, uno de ellos, que no estaba presente en la primera instancia en que Jes\u00fas vino y se puso en medio de ellos: \u00abHemos visto al Se\u00f1or\u00bb. No le bast\u00f3 a Tom\u00e1s el testimonio de la vista, pues suele ser uno de los sentidos que enga\u00f1an al ser humano en la percepci\u00f3n de la realidad. As\u00ed lo hace notar Lucas en el relato paralelo de esa primera venida de Jes\u00fas en medio de sus disc\u00edpulos: \u00abCre\u00edan ver un esp\u00edritu\u00bb, y fue necesario que Jes\u00fas los invitara a verificar por medio del tacto: \u00abP\u00e1lpenme y vean que un esp\u00edritu no tiene carne y huesos como ven que Yo tengo\u00bb. Dado que nadie se atrevi\u00f3 a hacerlo, \u00c9l mismo les dio una prueba pidiendo algo que comer: \u00abEllos le ofrecieron parte de un pez asado y\u2026 lo comi\u00f3 delante de ellos\u00bb (cf. Lc 24,37.39.42.43). As\u00ed se entiende que Tom\u00e1s quisiera verificar por medio del tacto y, precisamente, en los signos de la muerte propia de Jes\u00fas: \u00abSi no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creer\u00e9\u00bb. Se entiende que, si lo hace, entonces creer\u00e1 que Jes\u00fas resucit\u00f3, con carne y huesos. Pero \u00bfc\u00f3mo dice creer en algo, que exige verificar con los sentidos, si, en realidad, \u00abla fe es la convicci\u00f3n de las cosas que no se ven\u00bb (cf. Heb 11,1)? A esto responde el relato de la segunda venida de Jes\u00fas entre sus disc\u00edpulos, esta vez estando Tom\u00e1s con ellos.<\/p>\n<p>En esa segunda venida, despu\u00e9s del saludo, Jes\u00fas se dirige a Tom\u00e1s: \u00abAcerca aqu\u00ed tu dedo y mira mis manos; trae tu mano y m\u00e9tela en mi costado, y no seas incr\u00e9dulo sino creyente\u00bb. Tom\u00e1s fue \u00abincr\u00e9dulo\u00bb en cuanto al testimonio de sus hermanos de que Jes\u00fas estaba vivo; pero podemos decir que es una \u00abfeliz incredulidad\u00bb, porque concluy\u00f3 en la confesi\u00f3n de fe m\u00e1s plena y expl\u00edcita sobre Jes\u00fas que tenemos en todo el Nuevo Testamento, invoc\u00e1ndolo: \u00ab\u00a1Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo!\u00bb. Teniendo delante de s\u00ed a Jes\u00fas resucitado, que se ve y se palpa, concluy\u00f3 expresando su certeza sobre algo que no se puede ver ni palpar: que \u00c9l era su Se\u00f1or y su Dios. Esta certeza es sobre lo que no se ve, ni puede verse, porque es sobrenatural (no se deduce de algo que nuestros sentidos capten). Es, por tanto, un don de Dios, por el cual debemos orar siempre a Dios dici\u00e9ndole: \u00abAum\u00e9ntanos la fe\u00bb (cf. Lc 17,5) (Si oramos a \u00c9l, es porque ya la tenemos, pero es d\u00e9bil). La respuesta de Jes\u00fas a Tom\u00e1s nos ense\u00f1a que Dios, en su infinita sabidur\u00eda, concede este don con ocasi\u00f3n de algo que s\u00ed se ve: \u00abPorque me has visto Tom\u00e1s, has cre\u00eddo\u00bb. Jes\u00fas reconoce que Tom\u00e1s ha hecho un impactante acto de fe \u2212\u00abhas cre\u00eddo\u00bb\u2212 al confesarlo como su Dios, el mismo Dios \u00fanico revelado a Israel; y afirma que esta certeza se le ha concedido con ocasi\u00f3n de algo que vio, a saber, a \u00c9l mismo resucitado (no fue necesario que se acercara a tocarlo, pues ya hab\u00eda recibido la fe).<\/p>\n<p>Esto es lo que quiere expresar la constante que vemos en el Evangelio de que los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, cuando lo ven resucitado, no lo reconocen, como es el caso de los disc\u00edpulos de Ema\u00fas y de la misma Mar\u00eda Magdalena, la m\u00e1s cercana a Jes\u00fas entre las mujeres (obviamente despu\u00e9s de su Sant\u00edsima Madre). Es porque la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es una verdad de fe, como lo confesamos en el Credo: \u00abAl tercer d\u00eda resucit\u00f3 de entre los muertos\u00bb y, por tanto, la concede Dios. Pero, repetimos, la concede con ocasi\u00f3n de algo que se ve. En el caso de los disc\u00edpulos de Ema\u00fas lo reconocieron y tuvieron la certeza de su resurrecci\u00f3n con ocasi\u00f3n del gesto de la \u00abfracci\u00f3n del pan\u00bb (cf. Lc 24,35) y no de la discusi\u00f3n con \u00c9l durante un largo trecho de camino sobre lo ocurrido esos d\u00edas con el mismo Jes\u00fas; por su parte, Mar\u00eda Magdalena no lo reconoci\u00f3 por la identidad f\u00edsica, sino por algo que oy\u00f3: \u00abMar\u00eda\u00bb (cf. Jn 20,16).<\/p>\n<p>Es por esto que el evangelista a las obras de Jes\u00fas, que llamamos \u00abmilagros\u00bb, \u00e9l las llama \u00absignos\u00bb. Para \u00e9l lo m\u00e1s importante no es el hecho prodigioso mismo, que todos ven, sino una certeza que trasciende lo visto y que Dios concede. Esa certeza es que Jes\u00fas es el Cristo, el Hijo de Dios, como lo expresa en la conclusi\u00f3n de su escrito: \u00abJes\u00fas realiz\u00f3 en presencia de los disc\u00edpulos muchos otros signos, que no est\u00e1n escritos en este libro. Estos han sido escritos para que ustedes crean que Jes\u00fas es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengan vida en su Nombre\u00bb. Notemos que dice \u00abotros signos\u00bb, porque \u00e9ste, su propia resurrecci\u00f3n, es tambi\u00e9n un signo, el m\u00e1s grande de todos y el que da validez a todos los dem\u00e1s. Es un signo de lo que Tom\u00e1s confes\u00f3.<\/p>\n<p>A todos los creyentes en Cristo compete el cumplimiento de su mandato apost\u00f3lico expresado por Jes\u00fas resucitado: \u00abHagan disc\u00edpulos de todos los pueblos\u00bb (cf. Mt 28,19-20). Dado que la fe la concede Dios con ocasi\u00f3n de algo que se ve y se oye, el mandato apost\u00f3lico lo cumple cada cristiano por medio de su testimonio, con la vida y la palabra, sobre todo lo que Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3. Un testimonio, que Jes\u00fas mismo destac\u00f3 y por el cual or\u00f3, es la unidad de todos los cristianos: \u00abComo T\u00fa, Padre, en m\u00ed y Yo en ti, que ellos tambi\u00e9n sean uno en nosotros, para que el mundo crea que T\u00fa me has enviado\u00bb (Jn 17,21). Podemos decir con certeza que la falta de unidad de todos los cristianos es un obst\u00e1culo para la conversi\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo em\u00e9rito de Santa Mar\u00eda de L.A.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo de Pascua 2-A Jn 20,19-31 Que todos sean uno para que el mundo crea El Evangelio de este Domingo II de Pascua nos relata dos instancias en que Jes\u00fas resucitado se hace presente en medio de sus disc\u00edpulos, ambas el primer d\u00eda de la semana \u2212la primera el mismo d\u00eda de su resurrecci\u00f3n y &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6676,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[250,242,240,50],"class_list":["post-12407","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-evangeliodeldia","tag-evangeliodomingo","tag-monsenorfelipebacarreza","tag-comentario-del-domingo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12407","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12407"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12407\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12408,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12407\/revisions\/12408"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6676"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}