{"id":12402,"date":"2026-04-10T10:20:11","date_gmt":"2026-04-10T14:20:11","guid":{"rendered":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=12402"},"modified":"2026-04-10T10:20:11","modified_gmt":"2026-04-10T14:20:11","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-viernes-10-de-octubre-de-2026","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2026\/04\/10\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-viernes-10-de-octubre-de-2026\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy viernes 10 de octubre de 2026"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Viernes de la octava de Pascua<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Jn 21,1-14):<\/p>\n<p>Jes\u00fas se apareci\u00f3 otra vez a los disc\u00edpulos a orillas del mar de Tiber\u00edades.<\/p>\n<p>Sucedi\u00f3 as\u00ed: estaban juntos Sim\u00f3n Pedro, Tom\u00e1s, llamado el Mellizo, Natanael, el de Can\u00e1 de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos disc\u00edpulos. Sim\u00f3n Pedro les dijo: \u201cVoy a pescar\u201d. Ellos le respondieron: \u201cVamos tambi\u00e9n nosotros\u201d. Salieron y subieron a la barca. Pero esa noche no pescaron nada.<\/p>\n<p>Al amanecer, Jes\u00fas estaba en la orilla, aunque los disc\u00edpulos no sab\u00edan que era \u00c9l. Jes\u00fas les dijo: \u201cMuchachos, \u00bftienen algo para comer?\u201d Ellos respondieron: \u201cNo\u201d. \u00c9l les dijo: \u201cTiren la red a la derecha de la barca y encontrar\u00e1n\u201d. Ellos la tiraron y se llen\u00f3 tanto de peces que no pod\u00edan arrastrarla. El disc\u00edpulo al que Jes\u00fas amaba dijo a Pedro: \u201c\u00a1Es el Se\u00f1or!\u201d Cuando Sim\u00f3n Pedro oy\u00f3 que era el Se\u00f1or, se ci\u00f1\u00f3 la t\u00fanica, que era lo \u00fanico que llevaba puesto, y se tir\u00f3 al agua. Los otros disc\u00edpulos fueron en la barca, arrastrando la red con los peces, porque estaban s\u00f3lo a unos cien metros de la orilla.<\/p>\n<p>Al bajar a tierra vieron que hab\u00eda fuego preparado, un pescado sobre las brasas y pan. Jes\u00fas les dijo: \u201cTraigan algunos de los pescados que acaban de sacar\u201d. Sim\u00f3n Pedro subi\u00f3 a la barca y sac\u00f3 la red a tierra, llena de peces grandes: eran ciento cincuenta y tres y, a pesar de ser tantos, la red no se rompi\u00f3. Jes\u00fas les dijo: \u201cVengan a comer\u201d.<\/p>\n<p>Ninguno de los disc\u00edpulos se atrev\u00eda a preguntarle: \u201c\u00bfQui\u00e9n eres?\u201d, porque sab\u00edan que era el Se\u00f1or. Jes\u00fas se acerc\u00f3, tom\u00f3 el pan y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado.<\/p>\n<p>Esta fue la tercera vez que Jes\u00fas resucitado se apareci\u00f3 a sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>El evangelio de hoy nos presenta uno mas de los encuentros del Resucitado con sus disc\u00edpulos; se trata de la tercera aparici\u00f3n de Jes\u00fas a Pedro y otros disc\u00edpulos reunidos junto al lago de Tiber\u00edades. Desde este relato, hoy fijamos la mirada en estos \u201cpescadores de hombres\u201d que intentaron pescar toda la noche sin conseguir nada. \u00bfCu\u00e1ntas veces en la vida nos empe\u00f1amos en hacer las cosas a nuestra manera? \u00bfCu\u00e1ntas veces \u201ctiramos las redes\u201d y no obtenemos nada, nada de lo verdaderamente importante?.<\/p>\n<p>Sin embargo, la historia no termina as\u00ed\u2026 en alg\u00fan momento llega Jes\u00fas \u2013 siempre llega \u2013 y nos habla\u2026 Lo importante es acoger su Palabra y convertirse a ella; as\u00ed lo hicieron aquellos experimentados pescadores: que m\u00e1s all\u00e1 de su l\u00f3gica, obedecen a un extra\u00f1o que manda hacer algo que contrasta con su experiencia. El resultado: Se encuentran con un banco abundante de peces; se encuentran con el mar de alegr\u00eda y con el alimento que reconforta.<\/p>\n<p>Es una equivocada creencia que a Jes\u00fas s\u00f3lo se le puede encontrar en los templos o en los momentos de mucha intimidad dentro de la oraci\u00f3n. Jes\u00fas, hombre de lucha y de fatiga, se hace presente en nuestros mismos lugares de trabajo. Aunque su presencia escapa a nuestra vista, su acci\u00f3n creadora est\u00e1 siempre lista para ayudarnos en nuestras labores diarias.<\/p>\n<p>As\u00ed, a pesar de que nuestros esfuerzos no rindieron el fruto esperado, \u00e9l har\u00e1 aquello que para nosotros no fue posible. Sin embargo, debemos estar atentos pues, del mismo modo que dijo a los disc\u00edpulos nos dice tambi\u00e9n a nosotros: tiren de nuevo las redes, pero del modo que yo les indico.<\/p>\n<p>Cuando somos capaces de hacer nuestro trabajo de la manera que Jes\u00fas nos los indica, es decir, con generosidad, honradez, esfuerzo, la pesca es siempre abundante. Sin Jes\u00fas los pescadores no lograron nada, siguiendo su palabra, llenaron la barca. Ese es el Cristo en quien creemos y a quien seguimos: el Resucitado que se nos aparece misteriosamente en la Eucarist\u00eda, no nos prepara pan y pescado, sino que nos da su Cuerpo y su Sangre, hace eficaz nuestra jornada de pesca y nos invita a comer con \u00c9l y a descansar junto a \u00c9l. Podemos sentirnos contentos: \u201cDichosos los invitados a la Cena del Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 estamos haciendo hoy, para reconocer, escuchar y obedecer al Se\u00f1or, que nos invita a hechar de nuevo las redes despu\u00e9s de una jornada infructuosa?<\/p>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, que nos ofreces el alimento de la Eucarist\u00eda y nos hablas por medio de tu Palabra, danos la gracia de ser fieles a tu amor en el servicio a los dem\u00e1s. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>\u00a1Cristo ha Resucitado! \u00a1Verdaderamente ha Resucitado!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Viernes de la octava de Pascua Texto del Evangelio (Jn 21,1-14): Jes\u00fas se apareci\u00f3 otra vez a los disc\u00edpulos a orillas del mar de Tiber\u00edades. Sucedi\u00f3 as\u00ed: estaban juntos Sim\u00f3n Pedro, Tom\u00e1s, llamado el Mellizo, Natanael, el de Can\u00e1 de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos disc\u00edpulos. 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