{"id":12057,"date":"2025-11-04T09:35:48","date_gmt":"2025-11-04T13:35:48","guid":{"rendered":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=12057"},"modified":"2025-11-04T09:35:48","modified_gmt":"2025-11-04T13:35:48","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-4-de-noviembre-de-2025","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2025\/11\/04\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-4-de-noviembre-de-2025\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy martes 4 de noviembre de 2025"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes 31 del tiempo ordinario<\/p>\n<p>4 de noviembre: San Carlos Borromeo, obispo<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Lc 14,15-24):<\/p>\n<p>Un s\u00e1bado, Jes\u00fas entr\u00f3 a comer en casa de uno de los principales fariseos. Uno de los invitados le dijo: \u201c\u00a1Feliz el que se siente a la mesa en el Reino de Dios!\u201d Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u201cUn hombre prepar\u00f3 un gran banquete y convid\u00f3 a mucha gente.<\/p>\n<p>A la hora de cenar, mand\u00f3 a su sirviente que dijera a los invitados: \u00abVengan, todo est\u00e1 preparado\u00bb. Pero todos, sin excepci\u00f3n, empezaron a excusarse. El primero le dijo: \u00abAcabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego me disculpes\u00bb. El segundo dijo: \u00abHe comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego me disculpes\u00bb. Y un tercero respondi\u00f3: \u00abAcabo de casarme y por esa raz\u00f3n no puedo ir\u00bb.<\/p>\n<p>A su regreso, el sirviente cont\u00f3 todo esto al due\u00f1o de casa, y \u00e9ste, irritado, le dijo: \u00abRecorre en seguida las plazas y las calles de la ciudad, y trae aqu\u00ed a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los paral\u00edticos\u00bb.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 el sirviente y dijo: \u00abSe\u00f1or, tus \u00f3rdenes se han cumplido y a\u00fan sobra lugar\u00bb.<\/p>\n<p>El se\u00f1or le respondi\u00f3: \u00abVe a los caminos y a lo largo de los cercados, e insiste a la gente para que entre, de manera que se llene mi casa. Porque les aseguro que ninguno de los que antes fueron invitados ha de probar mi cena\u00bb\u201d.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>Ante el deseo, quiz\u00e1s un poco nost\u00e1lgico, de un oyente de Jes\u00fas, de participar en el banquete del Reino de Dios, Jes\u00fas relata la par\u00e1bola de los invitados que se excusan. La entrada o no en el banquete del Reino, depende absolutamente de c\u00f3mo la persona responde a la invitaci\u00f3n que Dios les hace a todos y a cada uno sin excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>No es cuesti\u00f3n de suerte o de privilegio, o que Dios escoja a unos y no a otros. Sea como sea su situaci\u00f3n actual, santa o pecadora, creyente o increyente, tibia o ferviente, segura o con dudas, tranquila o llena de problemas, cada cual es invitado por su nombre. Y, a partir de ah\u00ed, para responder, ha de jerarquizar sus prioridades a fin de que, en todo lo que piensa, siente, hace o c\u00f3mo se relacione, la uni\u00f3n amorosa con Dios y su colaboraci\u00f3n con el Reino de la justicia y la paz en todos los niveles (personales, familiares, sociales, pol\u00edticos, eclesiales, etc.) sea el criterio discernidor de las opciones y de las conductas, que nos conducen a la ansiada meta.<\/p>\n<p>Si nos invitaran a hacer penitencia o a un trabajo enorme, se podr\u00eda entender la negativa. Pero nos invita a un banquete. A la felicidad, a la alegr\u00eda, a la salvaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo es que no sabemos aprovechar esa inmensa suerte, mientras que otros, mucho menos favorecidos que nosotros, saben responder mejor a Dios? Cuando Lucas escrib\u00eda este evangelio, ya se ve\u00eda que Israel, al menos en su mayor\u00eda, hab\u00eda rechazado al Mes\u00edas, mientras que otros muchos, procedentes del paganismo, s\u00ed lo aceptaban<\/p>\n<p>Qu\u00e9 triste ser\u00eda que nos perdamos el banquete del Reino porque nuestros planes marcan otras prioridades. La invitaci\u00f3n que hemos recibido, es el gran acontecimiento de la salvaci\u00f3n, pero no todos lo comprenden as\u00ed. Las puertas del Reino de Dios est\u00e1n abiertas y la invitaci\u00f3n para participar de \u00e9l est\u00e1 hecha. No nos quedemos afuera, es el mejor ofrecimiento que Dios pod\u00eda hacernos: participar de su casa, de su mesa, de su intimidad para siempre.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 gran responsabilidad! Somos, desdichadamente capaces de cambiar a Dios por cualquier cosa. Unos, como leemos en el evangelio, por un campo; otros por unos negocios. \u00bfY t\u00fa y yo, por qu\u00e9 somos capaces de cambiar a aqu\u00e9l que es nuestro Dios? Hay quien, por pereza, por dejadez, por comodidad, deja de cumplir sus deberes de amor para con Dios: \u00bfTan poco vale Dios, que lo sustituimos por cualquier otra cosa?<\/p>\n<p>Ojal\u00e1 que nuestra respuesta a la invitaci\u00f3n que el Se\u00f1or nos hace sea siempre un s\u00ed, lleno de agradecimiento y de admiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>No desperdiciemos su invitaci\u00f3n, ni nos quedemos en suspiros nost\u00e1lgicos de anhelos vanos. Si aceptamos esa invitaci\u00f3n, nuestra vida personal, social y eclesial se ir\u00e1 configurando seg\u00fan los rasgos que nos se\u00f1alaba Pablo en la primera lectura.<\/p>\n<p>\u00bfHe aceptado la invitaci\u00f3n del Se\u00f1or a entrar en el Reino de los Cielos? \u00bfAyudo a otros para que conozcan la llamada del Se\u00f1or y entren en su salvaci\u00f3n? \u00bfCu\u00e1les son los motivos que limitan hoy la participaci\u00f3n de las personas en la sociedad y en la Iglesia? \u00bfCu\u00e1les son los motivos que algunos dan para excluirse de la comunidad? \u00bfSon motivos justos? \u00bfson nuestros motivos?<\/p>\n<p>\u00a1Oh Dios, Se\u00f1or del mundo y de todos los pueblos! T\u00fa has preparado desde siempre una fiesta para todos tus hijos y nos quieres reunir a todos en torno a tu mesa para participar en tu misma vida. Te damos gracias por habernos llamado a tu Iglesia por medio de Jes\u00fas, tu Hijo. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes 31 del tiempo ordinario 4 de noviembre: San Carlos Borromeo, obispo Texto del Evangelio (Lc 14,15-24): Un s\u00e1bado, Jes\u00fas entr\u00f3 a comer en casa de uno de los principales fariseos. 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