{"id":11934,"date":"2025-09-16T08:37:03","date_gmt":"2025-09-16T12:37:03","guid":{"rendered":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=11934"},"modified":"2025-09-16T08:37:03","modified_gmt":"2025-09-16T12:37:03","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-16-de-septiembre-de-2025","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2025\/09\/16\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-16-de-septiembre-de-2025\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy martes 16 de septiembre de 2025"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes 24 del tiempo ordinario<\/p>\n<p>16 de septiembre: Santos Cornelio, papa, y Cipriano, obispo, m\u00e1rtires<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Lc 7,11-17):<\/p>\n<p>Jes\u00fas se dirigi\u00f3 a una ciudad llamada Na\u00edm, acompa\u00f1ado de sus disc\u00edpulos y de una gran multitud.\u00a0 Justamente cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, llevaban a enterrar al hijo \u00fanico de una mujer viuda, y mucha gente del lugar la acompa\u00f1aba. Al verla, el Se\u00f1or se conmovi\u00f3 y le dijo: \u201cNo llores\u201d. Despu\u00e9s se acerc\u00f3 y toc\u00f3 el f\u00e9retro. Los que lo llevaban se detuvieron y Jes\u00fas dijo: \u201cJoven, Yo te lo ordeno, lev\u00e1ntate\u201d.<\/p>\n<p>El muerto se incorpor\u00f3 y empez\u00f3 a hablar. Y Jes\u00fas se lo entreg\u00f3 a su madre. Todos quedaron sobrecogidos de temor y alababan a Dios, diciendo: \u201cUn gran profeta ha aparecido en medio de nosotros y Dios ha visitado a su Pueblo\u201d.<\/p>\n<p>El rumor de lo que Jes\u00fas acababa de hacer se difundi\u00f3 por toda la Judea y en toda la regi\u00f3n vecina.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>San Lucas nos narra hoy la resurrecci\u00f3n del joven de Na\u00edm. La situaci\u00f3n de la mujer a la que Jes\u00fas se dirige, no pod\u00eda ser m\u00e1s tr\u00e1gica: viuda y con el \u00fanico hijo, muerto. Es decir, una mujer que ya no ten\u00eda futuro, pues no ten\u00eda \u2013como lo exig\u00eda la sociedad de entonces\u2013 ning\u00fan var\u00f3n que la pudiera cuidar o ayudarle a gestionar la vida.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no es indiferente a las l\u00e1grimas y al sufrimiento de esta pobre madre viuda que llora la muerte de su \u00fanico hijo, y conmovido frente a sus l\u00e1grimas, se acerca para hacer surgir la vida y sacarla del dolor y del duelo que la aflige.<\/p>\n<p>El cortejo f\u00fanebre, que sale por la puerta de la ciudad de Na\u00edm en direcci\u00f3n al cementerio, se detiene, y Jes\u00fas luego de pedir a la atormentada madre que no llore, toca el ata\u00fad, algo prohibido por la Ley, y luego se dirige al joven muerto: \u00abJoven, yo te lo ordeno: Lev\u00e1ntate\u00bb. Jes\u00fas le habla como si estuviera vivo. Y aquel joven, que parece o\u00edr la voz de Jes\u00fas, se levanta y empieza a hablar. Jes\u00fas lo entrega a su madre y as\u00ed, le devuelve el aliento vital \u2013el consuelo\u2013 a los dos. De nuevo est\u00e1n juntos. La madre ya no estar\u00e1 sola.<\/p>\n<p>As\u00ed, tocar y decir, gesto y palabra conforman el modo como Dios se comunica con la Humanidad y la renueva, la restaura, la levanta a su altura. Ese \u201cmodus operandi\u201d de Jes\u00fas se repite con cada ser humano, tambi\u00e9n con nosotros. Jes\u00fas nos ve, se nos acerca, toca nuestro coraz\u00f3n y nos habla en la intimidad: \u00aba ti te lo digo, lev\u00e1ntate!\u00bb, alcanza la medida de tu altura, no te arrastres ni est\u00e9s encorvado, camina erguido, con plena dignidad, la dignidad del hijo o hija de Dios que eres.<\/p>\n<p>La escena de hoy nos interpela a cada uno de nosotros en el sentido de que debemos actuar con los dem\u00e1s como lo hizo Jes\u00fas. Cuando nos encontramos con personas que sufren, porque est\u00e1n solitarias, enfermas o de alguna manera muertas, debemos como Jes\u00fas detenernos un momento y atrevernos a tocar su dolor, a compartir su silencio, sus l\u00e1grimas, incluso su muerte.<\/p>\n<p>Si actuamos como Jes\u00fas ante el dolor ajeno, aliviando y repartiendo esperanza, tambi\u00e9n podr\u00e1 o\u00edrse la misma reacci\u00f3n que entonces: \u201cEn verdad, Dios ha visitado a su pueblo\u201d. La caridad nos hace ser signos visibles de Cristo porque es el mejor lenguaje del evangelio, el lenguaje que todos entienden.<\/p>\n<p>Jes\u00fas resucitado, sigue todav\u00eda hoy aliviando a los que sufren y resucitando a los muertos. Lo hace a trav\u00e9s de su comunidad, la Iglesia, de un modo especial por medio de su Palabra poderosa y eficaz, de sus sacramentos de gracia. Dios nos tiene destinados a la vida. Cristo Jes\u00fas, nos quiere comunicar continuamente esta vida suya.<\/p>\n<p>El sacramento de la reconciliaci\u00f3n, \u00bfNo es la aplicaci\u00f3n actual de las palabras de Jes\u00fas, \u2018\u2019joven, a ti te lo digo, lev\u00e1ntate\u201d? La unci\u00f3n de los enfermos, \u00bfNo es Cristo Jes\u00fas que se acerca al que sufre, por medio de su comunidad, y le da el alivio y la fuerza de su Esp\u00edritu? La Eucarist\u00eda, en la que recibimos su Cuerpo y Sangre, \u00bfNo es garant\u00eda de resurrecci\u00f3n, como \u00e9l nos prometi\u00f3: \u201cel que me coma vivir\u00e1 por m\u00ed, como yo vivo por el Padre\u201d?<\/p>\n<p>Si Jes\u00fas era el Signo eficaz de Dios en medio de su pueblo\u2026 \u00bfc\u00f3mo lograr que nuestras comunidades sean una se\u00f1al visible y actuante de Jes\u00fas en medio de nuestra sociedad de hoy, tambi\u00e9n desesperanzada y con tantas p\u00e9rdidas? \u00bfCon qu\u00e9 gestos y palabras podr\u00edamos invitar a levantarse a quienes se sienten sin vida y sin fuerzas?<\/p>\n<p>Se\u00f1or, que resucitaste al hijo de la viuda de Na\u00edm, te pedimos que tu misericordia nos perdone todos nuestros pecados y podamos resucitar a una nueva vida espiritual, en uni\u00f3n contigo para siempre. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes 24 del tiempo ordinario 16 de septiembre: Santos Cornelio, papa, y Cipriano, obispo, m\u00e1rtires Texto del Evangelio (Lc 7,11-17): Jes\u00fas se dirigi\u00f3 a una ciudad llamada Na\u00edm, acompa\u00f1ado de sus disc\u00edpulos y de una gran multitud.\u00a0 Justamente cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, llevaban a enterrar al hijo \u00fanico &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5214,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[48,47],"class_list":["post-11934","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-evangelio-del-dia","tag-evangelio-del-dia","tag-san-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11934","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11934"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11934\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11935,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11934\/revisions\/11935"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5214"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11934"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11934"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11934"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}