{"id":11931,"date":"2025-09-14T09:22:24","date_gmt":"2025-09-14T13:22:24","guid":{"rendered":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=11931"},"modified":"2025-09-14T09:22:24","modified_gmt":"2025-09-14T13:22:24","slug":"el-evangelio-del-domingo-14-septiembre-2025","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2025\/09\/14\/el-evangelio-del-domingo-14-septiembre-2025\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 14 septiembre 2025"},"content":{"rendered":"<p>Domingo 24-C<\/p>\n<p>Lc 15,1-32<\/p>\n<p>Jes\u00fas acoge a los pecadores y come con ellos<\/p>\n<p>En este Domingo XXIV del tiempo ordinario leemos en el Evangelio de Lucas el cap\u00edtulo XV completo, que contiene las tres par\u00e1bolas de los \u00abperdidos\u00bb: de la oveja perdida, de la dracma perdida y, sobre todo, del hijo perdido, llamada habitualmente \u00abdel hijo pr\u00f3digo\u00bb, que tal vez sea la m\u00e1s hermosa y m\u00e1s conocida de las par\u00e1bolas de Jes\u00fas. Esta \u00faltima par\u00e1bola resume en una frase repetida la historia de salvaci\u00f3n de toda la humanidad: \u00abEste \u00abhijo m\u00edo\u00bb estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado\u2026 Este \u00abhermano tuyo\u00bb estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado\u00bb. Ning\u00fan ser humano que goza ya de la vida eterna tiene una historia distinta, excepto la Inmaculada Madre de Dios, quien, por singular privilegio, fue desde su concepci\u00f3n inmune de todo pecado (Constituci\u00f3n Apost\u00f3lica \u00abIneffabilis Deus\u00bb, Beato P\u00edo IX, 8 diciembre 1854). Ella nunca estuvo perdida.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola del Hijo Pr\u00f3digo la encontramos solamente en el Evangelio de Lucas. Debemos suponer que los otros evangelistas no la conocieron, porque, de haberla conocido, no la habr\u00edan dejado fuera de sus escritos. Lucas tuvo que haberla recibido de boca de uno de los Doce. En el pr\u00f3logo de su Evangelio asegura que \u00e9l emprendi\u00f3 esta obra, \u00abdespu\u00e9s de haber investigado todo diligentemente\u00bb, con la intenci\u00f3n de exponer \u00ablo que fue transmitido a nosotros por los que desde el principio fueron testigos oculares y servidores de la Palabra\u00bb (cf. Lc 1,2). Responden a esta definici\u00f3n solamente los Doce, porque ellos fueron ciertamente testigos oculares, habiendo estado con Jes\u00fas desde el Bautismo de Juan hasta su Ascensi\u00f3n al cielo (cf. Hech 1,21-23.26)), y son \u00abservidores de la Palabra\u00bb, seg\u00fan la declaraci\u00f3n de Pedro: \u00abNosotros (los Doce) nos dedicaremos a la oraci\u00f3n y al servicio (diacon\u00eda) de la Palabra\u00bb (Hech 6,4). Aprovechamos de decir que en su investigaci\u00f3n Lucas conoci\u00f3 muchas otras cosas sobre Jes\u00fas y su ense\u00f1anza que nos llegan a nosotros solamente a trav\u00e9s de su Evangelio. En efecto, casi la mitad del Evangelio de Lucas (para precisi\u00f3n, el 45%) es material que no tiene paralelo en los otros Evangelios o dem\u00e1s escritos del Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>El escenario de esta ense\u00f1anza en tres par\u00e1bolas es presentado por Lucas con una cierta exageraci\u00f3n, que corresponde a la definici\u00f3n de todo ser humano como \u00abpecador\u00bb: \u00abSe acercaban a \u00c9l todos los publicanos y los pecadores para escucharlo\u00bb. El acceso a Jes\u00fas para escucharlo est\u00e1 abierto a todos. Jes\u00fas mismo es la Palabra de Dios hecha carne y toda palabra se pronuncia con el fin de ser escuchada. Por otro lado, \u00ablos fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: \u00abEste acoge a los pecadores y come con ellos\u00bb\u00bb. Esta cr\u00edtica de los fariseos contra Jes\u00fas hab\u00eda sido expresada anteriormente por Lucas y era conocida por los evangelistas Marcos y Mateo y la presentan cuando, en efecto, Jes\u00fas estaba comiendo con publicanos, despu\u00e9s de llamar a uno de ellos llamado Lev\u00ed (\u00abMateo\u00bb, seg\u00fan el Evangelio de este nombre), que lo invit\u00f3 a su casa: \u00abLos fariseos y sus escribas murmuraban diciendo a los disc\u00edpulos: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 comen y beben ustedes con los publicanos y pecadores?\u00bb\u00bb. En esa ocasi\u00f3n Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abNo necesitan de m\u00e9dico los que est\u00e1n sanos, sino los que est\u00e1n mal. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores, a conversi\u00f3n\u00bb (cf. Lc 5,30-32 y los paralelos Mc 2,16-17 y Mt 9,11-12.13).<\/p>\n<p>En el Evangelio de este domingo Jes\u00fas responde a esa misma murmuraci\u00f3n por medio de las tres par\u00e1bolas. Con las dos primeras \u2212la par\u00e1bola de la oveja perdida y la par\u00e1bola de la dracma perdida\u2212 nos asegura que habr\u00eda bastado que uno de esos pecadores se hubiera convertido para justificar el acogerlos y hablarles: \u00abHabr\u00e1 m\u00e1s alegr\u00eda en el cielo por un solo pecador que se convierta que por 99 justos que no tengan necesidad de conversi\u00f3n\u2026 se produce alegr\u00eda ante los \u00e1ngeles de Dios por un solo pecador que se convierta\u00bb. Si la conversi\u00f3n de un pecador es causa de alegr\u00eda en el cielo, debe ser causa de alegr\u00eda para nosotros en la tierra. Esta respuesta a la murmuraci\u00f3n habr\u00eda sido suficiente<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas sigue adelante con la par\u00e1bola del \u00abhijo pr\u00f3digo\u00bb, porque, movido por su infinita misericordia, quiere la conversi\u00f3n tambi\u00e9n de esos fariseos que murmuraban contra \u00c9l. En la escena de la vida real estaban los publicanos y pecadores, por un lado, y los fariseos, por otro, y ambos grupos necesitaban convertirse acogiendo a Jes\u00fas; en la par\u00e1bola est\u00e1 el hijo menor, por un lado, y el hijo mayor, por otro, y ambos tiene que cambiar su actitud respecto del padre, ambos necesitan convertirse.\u00a0 Por eso, la par\u00e1bola comienza: \u00abUn hombre ten\u00eda dos hijos\u00bb. Se anuncia as\u00ed una par\u00e1bola que tiene dos estrofas.<\/p>\n<p>La primera estrofa se refiere al hijo menor. \u00c9ste piensa que se va a encontrar mejor lejos de su padre y de la casa paterna y no tiene ninguna consideraci\u00f3n por el dolor que pueda causar a su padre abandonandolo: \u00abEl hijo menor lo reuni\u00f3 todo (su parte de la herencia) y se march\u00f3 a un pa\u00eds lejano donde malgast\u00f3 su hacienda viviendo como un libertino\u00bb. Cuando se redujo al extremo de tener que ir a apacentar puercos y disputar a los puercos las algarrobas que com\u00edan, tom\u00f3 la decisi\u00f3n de volver donde su padre, porque all\u00e1 el \u00faltimo de los jornaleros estaba mucho mejor que \u00e9l. No est\u00e1 movido por amor al padre, sino por amor a s\u00ed mismo. No conoce el amor del padre, porque solo conoce su propio ego\u00edsmo. Por eso, arma un discurso que pueda mover al padre a acogerlo, ya no como hijo, sino como quien pueda negociar con \u00e9l un salario por su trabajo: \u00abTratame como a uno de tus jornaleros\u00bb.\u00a0 Pero se encuentra con la sorpresa de que el padre se alegra de su regreso y lo demuestra corriendo hacia \u00e9l como un ni\u00f1o para abrazarlo y besarlo, lo llama \u00abhijo m\u00edo\u00bb y le concede los signos de su dignidad de hijo \u2212el mejor vestido, anillo para su dedo y sandalias para sus pies\u2212 y organiza una espl\u00e9ndida fiesta para celebrar su regreso: \u00abCelebremos una fiesta, porque este \u00abhijo m\u00edo\u00bb estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado\u00bb. Aqu\u00ed termina la historia de ese hijo. Pero podemos suponer que aqu\u00ed comienza su conversi\u00f3n al comprender c\u00f3mo era realmente su padre; podemos suponer que comenz\u00f3 a sentir vivo dolor de haberlo abandonado. Este mismo dolor expresa San Agust\u00edn, despu\u00e9s de que se convirti\u00f3, cuando confiesa su pecado de haber abandonado a su madre con enga\u00f1o para embarcarse hacia Italia: \u00abEnga\u00f1\u00e9 a mi madre, \u00a1y a tal madre!\u00bb (Las Confesiones, Libro V, Cap. VIII, N. 15).<\/p>\n<p>Jes\u00fas acoge a los pecadores, como el padre a ese hijo y les hace experimentar su amor, el amor que lo lleva hasta el extremo de entregar su vida. El Evangelio no nos dice si alguno de ellos se convirti\u00f3. Pero conocemos ese desenlace en el caso de la pecadora que, en casa del fariseo Sim\u00f3n, lav\u00f3 los pies de Jes\u00fas con sus l\u00e1grimas y los sec\u00f3 con sus cabellos y mereci\u00f3 que Jes\u00fas la defendiera declarandola perdonada: \u00abQuedan perdonados sus muchos pecados, porque ha amado mucho\u00bb (Lc 7,47-48). Acto seguido, Lucas presenta a Mar\u00eda Magdalena, \u00abde la que hab\u00edan salido siete demonios\u00bb (Lc 8,2), como la primera de las mujeres que siguen a Jes\u00fas \u00a1y lo sigue hasta la cruz!<\/p>\n<p>Eran dos los hijos. El auditorio est\u00e1 curioso por saber qu\u00e9 pas\u00f3 con ese otro hijo. Para responder sigue la segunda estrofa. Ese otro hijo tampoco ama al padre y \u00abmurmura\u00bb contra \u00e9l, porque acoge de esa manera al hijo pecador a quien reh\u00fasa llamar \u00abmi hermano\u00bb: \u00abYo jam\u00e1s he dejado de cumplir una orden tuya\u2026 y \u00a1ahora que ha venido \u00abese hijo tuyo\u00bb, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para \u00e9l el novillo cebado!\u00bb. El padre sale a rogarlo, asegur\u00e1ndole que la acogida que da a \u00absu hermano\u00bb no pone en peligro su parte de la hacienda: \u00abHijo, t\u00fa siempre est\u00e1s conmigo, y todo lo m\u00edo es tuyo\u00bb. El padre quiere obtener la conversi\u00f3n tambi\u00e9n de este hijo y lograr que entre a la fiesta y se alegre por el regreso del hermano: \u00abConven\u00eda celebrar una fiesta y alegrarse, porque \u00abeste hermano tuyo\u00bb estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado\u00bb. Y aqu\u00ed termina la par\u00e1bola, dej\u00e1ndonos tambi\u00e9n en este caso en suspenso. \u00bfSe alegr\u00f3 este hijo y entr\u00f3 a la fiesta o se fue irritado arruinando la alegr\u00eda del padre? Todo el auditorio de Jes\u00fas ha comprendido que en el caso de este hermano est\u00e1n los fariseos que murmuraban contra Jes\u00fas, porque acog\u00eda a los pecadores procurando su conversi\u00f3n. Jes\u00fas deja la par\u00e1bola en suspenso para dejar abierta la posibilidad de que ellos depongan esa actitud y se alegren con Jes\u00fas de que los pecadores vengan a escucharlo y as\u00ed se cumpla lo que dice Juan acerca de la acogida de la Palabra: \u00abA cuantos la acogieron les dio el poder llegar a ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre\u00bb (Jn 1,12).<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo em\u00e9rito de Santa Mar\u00eda de L.A.<\/p>\n<p><strong>S\u00edguenos en Redes Sociales:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><u><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Bionoticias.cl\/\">Facebook<\/a><\/u><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><u><a href=\"https:\/\/twitter.com\/bionoticiascl\">Twitter<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/bionoticias.online\/?hl=es-la\">Instagram<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/c\/BioNoticias\">YouTube<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/t.me\/bionoticias\">Telegram<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/whatsapp.com\/channel\/0029Va0p5N86buMS4PoIFs3t\">WhatsApp<\/a><\/u><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.tiktok.com\/@radio_violeta.cl?lang=es\">Tik Tok<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Descarga nuestra App:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><u><a href=\"https:\/\/play.google.com\/store\/apps\/details?id=com.violetaonline.app\">Android<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/apps.apple.com\/us\/app\/radio-violeta-fm\/id6449003313\">iPhone<\/a><\/u><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 24-C Lc 15,1-32 Jes\u00fas acoge a los pecadores y come con ellos En este Domingo XXIV del tiempo ordinario leemos en el Evangelio de Lucas el cap\u00edtulo XV completo, que contiene las tres par\u00e1bolas de los \u00abperdidos\u00bb: de la oveja perdida, de la dracma perdida y, sobre todo, del hijo perdido, llamada habitualmente \u00abdel &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":8124,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[242,240,50,48],"class_list":["post-11931","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-evangeliodomingo","tag-monsenorfelipebacarreza","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-dia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11931","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11931"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11931\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11932,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11931\/revisions\/11932"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8124"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11931"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11931"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11931"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}