{"id":11904,"date":"2025-09-04T10:01:26","date_gmt":"2025-09-04T14:01:26","guid":{"rendered":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=11904"},"modified":"2025-09-04T10:01:26","modified_gmt":"2025-09-04T14:01:26","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-jueves-4-de-septiembre-de-2025","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2025\/09\/04\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-jueves-4-de-septiembre-de-2025\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy jueves 4 de septiembre de 2025"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Jueves 22 del tiempo ordinario<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Lc 5,1-11):<\/p>\n<p>En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jes\u00fas para escuchar la Palabra de Dios, y \u00c9l estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret. Desde all\u00ed vio dos barcas junto a la orilla del lago; los pescadores hab\u00edan bajado y estaban limpiando las redes. Jes\u00fas subi\u00f3 a una de las barcas, que era de Sim\u00f3n, y le pidi\u00f3 que se apartara un poco de la orilla; despu\u00e9s se sent\u00f3, y ense\u00f1aba a la multitud desde la barca. Cuando termin\u00f3 de hablar, dijo a Sim\u00f3n: \u201cNavega mar adentro, y echen las redes\u201d.<\/p>\n<p>Sim\u00f3n le respondi\u00f3: \u00abMaestro, hemos trabajado la noche entera y no hemos sacado nada, pero si T\u00fa lo dices, echar\u00e9 las redes\u00bb. As\u00ed lo hicieron, y sacaron tal cantidad de peces, que las redes estaban a punto de romperse. Entonces hicieron se\u00f1as a los compa\u00f1eros de la otra barca para que fueran a ayudarlos. Ellos acudieron, y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hund\u00edan.<\/p>\n<p>Al ver esto, Sim\u00f3n Pedro se ech\u00f3 a los pies de Jes\u00fas y le dijo: \u00abAl\u00e9jate de m\u00ed, Se\u00f1or, porque soy un pecador\u00bb. El temor se hab\u00eda apoderado de \u00e9l y de los que lo acompa\u00f1aban, por la cantidad de peces que hab\u00edan recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, compa\u00f1eros de Sim\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas dijo a Sim\u00f3n: \u00abNo temas, de ahora en adelante ser\u00e1s pescador de hombres\u00bb.<\/p>\n<p>Ellos atracaron las barcas a la orilla y, abandon\u00e1ndolo todo, lo siguieron.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>Hoy contemplamos el relato de la pesca milagrosa. Aunque todos los evangelistas lo mencionan de una u otra manera, Lucas lo coloca dentro de su actividad en Galilea, al comienzo de su ministerio. Es en este contexto que llama a sus primeros disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas est\u00e1 en la barca de Pedro predicando a una multitud de gente que le escucha desde la orilla, luego le pide a Pedro remar mar adentro y echar las redes para pescar. Sim\u00f3n era un experto pescador \u2013\u00e9se era su oficio- y conoc\u00eda perfectamente los lugares y las horas m\u00e1s oportunas para ello. \u00c9l sab\u00eda de sobra que se pesca durante la noche porque las aguas est\u00e1n tranquilas y los peces dormidos. Es m\u00e1s, se hab\u00edan pasado la noche entera bregando \u00a1y no hab\u00edan cogido ni un solo pez! Y ahora llega Jes\u00fas -a qui\u00e9n todav\u00eda Pedro no conoc\u00eda bien y tranquilamente le pide que eche las redes para pescar.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Pero, Se\u00f1or \u2013le pudo haber dicho Pedro\u2014venimos de un fracaso, todos nuestros esfuerzos han sido bald\u00edos. No hay peces que quieran venir a nuestra red. No es hora de pesca, ni el lugar ni las condiciones son apropiadas!&#8230;\u00bb. Y humanamente ten\u00eda toda la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando se callan las palabras de nuestra propia experiencia, de nuestras previsiones y c\u00e1lculos humanos; cuando hemos probado la amargura del fracaso o de la desilusi\u00f3n, entonces puede brotar el milagro: \u00abPero, en tu nombre echar\u00e9 las redes\u00bb. En tu nombre, no en mi experiencia de pescador, en Tu Nombre, no en mis conocimientos profesionales, en Tu Nombre, no en mi cansancio de toda la noche, en Tu Nombre voy a echar de nuevo las redes.<\/p>\n<p>Esto es lo m\u00e1s maravilloso de todo. Y ya sabemos lo que pas\u00f3 despu\u00e9s. En realidad, este fue el verdadero milagro: que Pedro haya cre\u00eddo en Cristo y que, cuando todo era il\u00f3gico, adverso y contradictorio para la raz\u00f3n, haya aceptado y obedecido la orden del Se\u00f1or. El resultado, una pesca sobreabundante y las redes repletas a punto de romperse.<\/p>\n<p>Ante tal prodigio, Sim\u00f3n Pedro no se echa al cuello de Jes\u00fas para expresar la alegr\u00eda de aquella pesca inesperada, sino que se arroja a sus pies. Jes\u00fas, entonces, le asegura: \u00abNo temas, desde ahora ser\u00e1s pescador de hombres\u00bb (Lc 5,10); y \u00e9l, dej\u00e1ndolo todo, lo sigue. Vemos c\u00f3mo el encuentro aut\u00e9ntico con Dios lleva al hombre a reconocer su pobreza e insuficiencia, sus limitaciones y su pecado. Pero, a pesar de esta fragilidad, el Se\u00f1or, rico en misericordia y en perd\u00f3n, transforma la vida del hombre y lo llama a seguirlo.<\/p>\n<p>En el origen de nuestra vocaci\u00f3n cristiana y apost\u00f3lica tal vez no haya una \u201cpesca milagrosa\u201d o alg\u00fan hecho extraordinario. Pero s\u00ed, de alg\u00fan modo, ha habido y sigue habiendo un sentimiento de admiraci\u00f3n y asombro por Cristo, y la convicci\u00f3n de que vale la pena dejarlo todo y seguirlo, para colaborar con \u00c9l en la salvaci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>Probablemente en nuestras tareas apost\u00f3licas, lo que s\u00ed hemos experimentado, son noches est\u00e9riles en que \u201cno hemos pescado nada\u201d y hemos sentido el fracaso de nuestra misi\u00f3n \u00bfpara qu\u00e9 volver? \u00bfPara qu\u00e9 empezar de nuevo?. Pero tambi\u00e9n han habido d\u00edas en que hemos sentido la presencia de Jes\u00fas que ha vuelto eficaz nuestro trabajo. Sin \u00c9l, esterilidad; con \u00c9l, fecundidad sorprendente. Y as\u00ed vamos madurando, como aquellos primeros disc\u00edpulos, en nuestro camino de fe, a trav\u00e9s de los d\u00edas buenos y de los malos. Para que, por una parte, no caigamos en la tentaci\u00f3n del miedo o la pereza y por otra, no confiemos excesivamente en nuestros m\u00e9todos, sino en la fuerza de la palabra de Cristo.<\/p>\n<p>S\u00f3lo cuando aceptamos a Jes\u00fas con el coraz\u00f3n y doblamos las rodillas de nuestra mente, aunque humanamente no se vea nada, aunque el llanto explote en nuestra garganta y las l\u00e1grimas arrasen nuestros ojos, aunque tengamos que esperar contra toda esperanza humana y sangre el coraz\u00f3n&#8230; si creemos en \u00c9l y lo aceptamos, \u00a1es entonces cuando Jes\u00fas realiza el milagro!. No es f\u00e1cil. Necesitamos una fe muy grande. Y la fe es un don de Dios. \u00a1Pid\u00e1mosle con humildad ese grandioso don!<\/p>\n<p>\u00bfReconocemos la presencia de Jes\u00fas en la barca de nuestra vida? \u00bfD\u00f3nde y c\u00f3mo acontece hoy la pesca milagrosa? \u00bfC\u00f3mo puedo ser pescador de hombres?<\/p>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, te damos gracias porque tambi\u00e9n a nosotros nos has llamado por el bautismo, a ser \u00abpescadores de hombres\u00bb. Te pedimos nos ayudes a ser d\u00f3ciles a tu llamado y a no desanimarnos, sino a confiar plenamente en que el resultado de nuestra pesca no depende tan solo de nosotros sino especialmente de t\u00ed. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Jueves 22 del tiempo ordinario Texto del Evangelio (Lc 5,1-11): En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jes\u00fas para escuchar la Palabra de Dios, y \u00c9l estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret. Desde all\u00ed vio dos barcas junto a la orilla del lago; los pescadores hab\u00edan bajado &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5163,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[48,47],"class_list":["post-11904","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-evangelio-del-dia","tag-evangelio-del-dia","tag-san-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11904","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11904"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11904\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11905,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11904\/revisions\/11905"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5163"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11904"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11904"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11904"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}