{"id":11767,"date":"2025-07-23T09:22:15","date_gmt":"2025-07-23T13:22:15","guid":{"rendered":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=11767"},"modified":"2025-07-23T09:22:15","modified_gmt":"2025-07-23T13:22:15","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-miercoles-23-de-julio-de-2025","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2025\/07\/23\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-miercoles-23-de-julio-de-2025\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy mi\u00e9rcoles 23 de julio de 2025"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Mi\u00e9rcoles 16 del tiempo ordinario<\/p>\n<p>23 de julio: Santa Br\u00edgida, religiosa, patrona de Europa<\/p>\n<p>Texto del Evangelio ( Mt 13,1-9):<\/p>\n<p>Jes\u00fas sali\u00f3 de la casa y se sent\u00f3 a orillas del mar. Una gran multitud se reuni\u00f3 junto a \u00c9l, de manera que debi\u00f3 subir a una barca y sentarse en ella, mientras la multitud permanec\u00eda en la costa. Entonces \u00c9l les habl\u00f3 extensamente por medio de par\u00e1bolas.<\/p>\n<p>Les dec\u00eda: \u201cEl sembrador sali\u00f3 a sembrar. Al esparcir semillas, algunas cayeron al borde del camino y los p\u00e1jaros comieron. Otras cayeron en terreno pedregoso, donde no hab\u00eda mucha tierra, y brotaron en seguida, porque la tierra era poco profunda; pero cuando sali\u00f3 el sol, se quemaron y, por falta de ra\u00edz, se secaron. Otras cayeron entre espinas, y \u00e9stas, al crecer, las ahogaron. Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto: unas cien, otras sesenta, otras treinta. \u00a1El que tenga o\u00eddos, que oiga!\u201d<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>El evangelio de hoy nos presenta la par\u00e1bola del sembrador. Las par\u00e1bolas son una de las formas preferidas por Jes\u00fas para dar su mensaje. En ellas, las im\u00e1genes y ejemplos tomados de la vida cotidiana, se vuelven signos del Reino de Dios.<\/p>\n<p>Tradicionalmente al escuchar esta par\u00e1bola, los cristianos nos hemos fijado casi exclusivamente en los terrenos en que cae la semilla, para revisar cu\u00e1l es nuestra actitud al escuchar el evangelio. Sin embargo es importante prestar tambi\u00e9n atenci\u00f3n al sembrador y a su modo de sembrar.<\/p>\n<p>Es lo primero que dice el relato: \u00abSali\u00f3 el sembrador a sembrar\u00bb. Lo hace tan generosamente y con una confianza sorprendente. Siembra de manera abundante para asegurarse la mejor de las cosechas. No escatima en desparramar pu\u00f1ados generosos de semillas, sea a lo largo del camino, como en el pedregal, o entre abrojos, y tambi\u00e9n en tierra buena. La semilla cae y cae por todas partes, incluso donde parece dif\u00edcil que pueda germinar. As\u00ed lo hac\u00edan los campesinos de Galilea, que sembraban incluso al borde de los caminos y en terrenos pedregosos.<\/p>\n<p>A la gente no le es dif\u00edcil identificar al sembrador. As\u00ed siembra Jes\u00fas su mensaje. Lo ven salir todas las ma\u00f1anas a anunciar la Buena Noticia de Dios. Siembra su Palabra entre la gente sencilla, que lo acoge, y tambi\u00e9n entre los escribas y fariseos, que lo rechazan. Nunca se desalienta. Su siembra no ser\u00e1 est\u00e9ril.<\/p>\n<p>El dato m\u00e1s sorprendente de la par\u00e1bola es la incre\u00edble cosecha final de la tierra buena, ya que en la Palestina del siglo I lo normal era esperar una cosecha de siete por uno, pero una cosecha de treinta, sesenta y ciento por uno, es exageradamente sorprendente a los o\u00eddos de los oyentes de Jes\u00fas. Frente a las cr\u00edticas de algunos a Jes\u00fas porque el Reino del que habla no llega, el Se\u00f1or responde con la grandiosa cosecha final de la par\u00e1bola. A pesar del aparente fracaso, la llegada del Reino de Dios es imparable y el resultado final ser\u00e1 maravilloso.<\/p>\n<p>Hoy el Se\u00f1or espera una mejor respuesta de nosotros y por esto nos hace esta llamada al final del relato cuando exclama: \u00ab\u00a1El que tenga o\u00eddos, que oiga!\u00bb. Que no se diga de nosotros que tenemos ojos y no vemos, o\u00eddos y no o\u00edmos ni queremos comprender con el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>El problema de la falta de frutos no est\u00e1 hoy en el sembrador ni en la semilla, sino en la tierra que somos nosotros. Vivamos pues la alegr\u00eda no solo de ser tierra buena sino de ser sembradores de la semilla, que es la Palabra de Dios en medio del mundo.<\/p>\n<p>\u00bfFavorecemos el crecimiento del Reino de Dios en nosotros, en nuestras familias y comunidades mediante la escucha atenta y efectiva de la Palabra y el cultivo de la vida sacramental?<\/p>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, ay\u00fadanos a ser tierra buena. Que la semilla de tu Palabra que cada d\u00eda siembras en nuestro coraz\u00f3n, sea fecunda y produzca los frutos abundantes que deseas. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Mi\u00e9rcoles 16 del tiempo ordinario 23 de julio: Santa Br\u00edgida, religiosa, patrona de Europa Texto del Evangelio ( Mt 13,1-9): Jes\u00fas sali\u00f3 de la casa y se sent\u00f3 a orillas del mar. Una gran multitud se reuni\u00f3 junto a \u00c9l, de manera que debi\u00f3 subir a una barca y sentarse en ella, mientras &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4939,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[48,79],"class_list":["post-11767","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-evangelio-del-dia","tag-evangelio-del-dia","tag-san-mateo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11767","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11767"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11767\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11768,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11767\/revisions\/11768"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4939"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11767"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11767"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11767"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}