{"id":11097,"date":"2025-01-19T07:56:10","date_gmt":"2025-01-19T10:56:10","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=11097"},"modified":"2025-01-19T07:56:10","modified_gmt":"2025-01-19T10:56:10","slug":"el-evangelio-del-domingo-19-enero-2025","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2025\/01\/19\/el-evangelio-del-domingo-19-enero-2025\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 19 enero 2025"},"content":{"rendered":"<p>Domingo 2-C<\/p>\n<p>Jn 2,1-11<\/p>\n<p>A\u00fan no ha llegado mi hora\u2026 Manifest\u00f3 su gloria<\/p>\n<p>Sabemos que el Evangelio es parco en precisiones cronol\u00f3gicas. Por eso, cuando las hace, hay que preguntarse el motivo. El Evangelio de este Domingo II del tiempo ordinario, comienza precisando: \u00abTres d\u00edas despu\u00e9s se celebraba una boda en Can\u00e1 de Galilea\u2026\u00bb.<\/p>\n<p>Uno de los motivos para esa indicaci\u00f3n cronol\u00f3gica es que as\u00ed el IV Evangelio nos informa sobre una semana completa desde el comienzo del ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas, la as\u00ed llamada \u00absemana inaugural\u00bb. Concluido el Pr\u00f3logo, en el cual Juan es presentado como \u00abenviado por Dios para dar testimonio de la luz\u00bb (cf. Jn 1,6.7), el Evangelio contin\u00faa: \u00abEste fue el testimonio de Juan, cuando los jud\u00edos enviaron donde \u00e9l desde Jerusal\u00e9n sacerdotes y levitas a preguntarle: \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa?\u00bb\u00bb (Jn 1,19). Ese primer d\u00eda concluy\u00f3 con la indicaci\u00f3n del lugar: \u00abEsto ocurri\u00f3 en Betania, al otro lado del Jord\u00e1n, donde estaba Juan bautizando\u00bb (Jn 1,28). Sigue: \u00abAl d\u00eda siguiente, Juan ve a Jes\u00fas venir hacia \u00e9l y dice: \u00abHe ah\u00ed el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo\u00bb\u00bb (Jn 1,29). Sigue: \u00abAl d\u00eda siguiente, Juan se encontraba de nuevo all\u00ed con dos de sus disc\u00edpulos. Fij\u00e1ndose en Jes\u00fas que pasaba, dice: \u00abHe ah\u00ed el Cordero de Dios\u00bb\u00bb (Jn 1,35-36). En este tercer d\u00eda siguieron a Jes\u00fas esos dos disc\u00edpulos de Juan y uno de ellos, Andr\u00e9s, llev\u00f3 su hermano Sim\u00f3n donde Jes\u00fas quien le dio el nombre de \u00abCefas\u00bb (Pedro). El otro disc\u00edpulo es \u00abinnominado\u00bb. Notemos que todo esto ocurre en Betania, en la cercan\u00eda de Jerusal\u00e9n y que esos primeros disc\u00edpulos de Jes\u00fas, que eran de Galilea, se encontraban all\u00ed porque eran disc\u00edpulos de Juan Bautista, que bautizaba all\u00ed. Sigue: \u00abAl d\u00eda siguiente, Jes\u00fas quiso partir para Galilea. Se encuentra con Felipe y le dice: \u00abSigueme\u00bb\u00bb. \u00c9ste tambi\u00e9n era Galileo:<\/p>\n<p>\u00abFelipe era de Betsaida, de la ciudad de Andr\u00e9s y Pedro\u00bb (Jn 1,43.44). Felipe, por su parte, llama a Natanael y lo lleva a Jes\u00fas. Tenemos as\u00ed cinco disc\u00edpulos de Juan Bautista, que ahora siguen a Jes\u00fas: Andr\u00e9s, el \u00abinnominado\u00bb, Pedro, Felipe y Natanael (que la tradici\u00f3n identifica con Bartolom\u00e9).<\/p>\n<p>Jes\u00fas cumple su objetivo de volver a Galilea y los d\u00edas siguientes \u2212tres d\u00edas\u2212 los emplea en ese viaje de aprox. 100 km. Se completa as\u00ed la semana con este \u00faltimo episodio: \u00abTres d\u00edas despu\u00e9s se celebraba una boda en Can\u00e1 de Galilea\u2026\u00bb. Es conveniente conservar esta indicaci\u00f3n cronol\u00f3gica, cuando se proclama este Evangelio en la Liturgia de la Palabra, porque en los tres ciclos de lecturas, A, B y C, que se caracterizan por la lectura continuada respectivamente de los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas, cuando se trata del Domingo II del tiempo ordinario, se leen sendas partes del Evangelio de Juan correspondientes a esa \u00absemana inaugural\u00bb. En el ciclo A se lee Jn 1,29-34, en el ciclo B se lee Jn 1,35-42 y en el ciclo C, Jn 2,1-11.<\/p>\n<p>Otro motivo m\u00e1s importante para esa indicaci\u00f3n cronol\u00f3gica \u2212\u00abtres d\u00edas despu\u00e9s\u00bb\u2212 es que evoca otros dos misterios separados por ese mismo espacio de tiempo, a saber, la muerte de Jes\u00fas en la cruz y su gloriosa resurrecci\u00f3n. En el caso de esta semana inaugural el espacio de tres d\u00edas vincula el testimonio repetido de Juan Bautista: \u00abEste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo\u00bb (cf. Jn 1,29.36), que anuncia el sacrificio de Cristo, como nuestra Pascua, con la conclusi\u00f3n del episodio de las Bodas de Can\u00e1, que es una manifestaci\u00f3n de su gloria: \u00abJes\u00fas manifest\u00f3 su gloria y creyeron en \u00c9l sus disc\u00edpulos\u00bb.<\/p>\n<p>En esa boda \u2212cosa extra\u00f1a\u2212 no interesan los esposos; ni siquiera se nos dice su nombre. Se destaca, en cambio, la presencia de otros: \u00abEstaba all\u00ed la madre de Jes\u00fas y fue invitado tambi\u00e9n a la boda Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos\u00bb. La madre de Jes\u00fas no es mencionada en este Evangelio m\u00e1s que aqu\u00ed y junto a la cruz de Jes\u00fas, donde concurren las mismas personas: Jes\u00fas, en la cruz; junto a la cruz, su madre y con ella los disc\u00edpulos de Jes\u00fas (en esta ocasi\u00f3n, dos mujeres y un hombre). En ambas situaciones Jes\u00fas da a su madre el t\u00edtulo de \u00abmujer\u00bb. Evoca as\u00ed a la \u00abmujer\u00bb, anunciada por Dios despu\u00e9s del pecado de Ad\u00e1n, en su sentencia contra la serpiente: \u00abPondr\u00e9 enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y su descendencia; \u00e9sta te pisotear\u00e1 la cabeza\u00bb (Gen 3,15). Esta descendencia de la mujer es diferenciada: por un lado, un hombre, Jes\u00fas, nacido de ella, es quien pisotea la cabeza de la serpiente y as\u00ed libera a toda la humanidad del dominio al cual Satan\u00e1s la ten\u00eda sometida; por otro lado, una multitud, los disc\u00edpulos de Jes\u00fas, que \u00c9l dio a ella por hijos, cuando, desde la cruz, indicando al disc\u00edpulo amado, le dijo: \u00abMujer, he ah\u00ed a tu hijo\u00bb (cf. Jn 19,26-27). Ese disc\u00edpulo amado no tiene nombre porque est\u00e1 en el lugar de todos los disc\u00edpulos de Jes\u00fas. A ellos, como hijos de la \u00abmujer\u00bb, corresponde una enemistad irreconciliable con la descendencia de la serpiente.<\/p>\n<p>En esa fiesta de bodas, en Can\u00e1 de Galilea, se acab\u00f3 al vino y la alegr\u00eda de los comensales amenazaba con decaer, dado que \u00abel vino alegra el coraz\u00f3n del hombre\u00bb y el ingrediente obligado de un buen banquete (cf. Sal 104,15; Qoh 10,19; Sal 4,8). La fiesta hab\u00eda llegado a un punto en que ya no pod\u00eda perdurar. Para remediarlo interviene la madre de Jes\u00fas y lo hace recurriendo a su Hijo, a quien se\u00f1ala esta carencia: \u00abNo tienen vino\u00bb. No es m\u00e1s que una indicaci\u00f3n, pero encierra una fe viva en que \u00c9l puede devolver a la fiesta la alegr\u00eda. As\u00ed lo entiende Jes\u00fas, pero expresa su desacuerdo, seg\u00fan la f\u00f3rmula idiom\u00e1tica hebrea de disociaci\u00f3n: \u00ab\u00bfQu\u00e9 a m\u00ed y a ti, mujer?\u00bb; y agrega un motivo que no admite discusi\u00f3n: \u00abA\u00fan no ha llegado mi hora\u00bb. Se trata de la hora de comenzar a revelar su misterio al mundo.<\/p>\n<p>Era verdad que a\u00fan no hab\u00eda llegado la hora de Jes\u00fas, porque, en efecto, para que esa hora llegara faltaba esta intervenci\u00f3n de su madre. Despu\u00e9s de esa expresi\u00f3n de fe profunda de su madre, esa hora lleg\u00f3. De esta manera, Dios quiso, en su designio insondable, hacer depender la salvaci\u00f3n de la humanidad de esta mujer. En primer lugar, porque en su seno virginal de encarn\u00f3 el Hijo de Dios y de ella naci\u00f3 como verdadero hombre en el mundo, de ella tom\u00f3 el cuerpo humano, que \u00c9l hab\u00eda de ofrecer en sacrificio, como lo declara la carta a los Hebreos: \u00abEs imposible que sangre de toros y machos cabr\u00edos borre pecados. Por eso, al entrar en este mundo, dice: \u00abSacrificio y oblaci\u00f3n no quisiste; pero me has formado un cuerpo. Holocaustos y sacrificios por el pecado no te agradaron. Entonces dije: \u00a1He aqu\u00ed que vengo\u2026 a hacer, oh Dios, tu voluntad!\u00bb\u00bb (cf. Heb 10,4-7). En el Evangelio de este domingo vemos que de esta mujer dependi\u00f3 tambi\u00e9n que llegara \u00abla hora\u00bb de Jes\u00fas, es decir, el momento en que \u00c9l deb\u00eda comenzar a cumplir esa misi\u00f3n para la cual ha venido, que alcanz\u00f3 su plenitud en la cruz: \u00abEst\u00e1 cumplido\u00bb (Jn 19,30).<\/p>\n<p>La comunicaci\u00f3n entre tal madre y tal Hijo no necesita palabras. Ella comprendi\u00f3 que la hora de Jes\u00fas hab\u00eda llegado y dice a los servidores:<\/p>\n<p>\u00abHagan lo que \u00c9l les diga\u00bb. Siguiendo el mandato de Jes\u00fas, ellos llenaron de agua hasta arriba seis tinajas de piedra, unos 600 litros. Obedeciendo nuevamente, esos servidores, sacaron del contenido de las tinajas y llevaron al maestresala. El lector a\u00fan no sabe qu\u00e9 es lo que sacaron. Lo viene a saber reci\u00e9n cuando el maestresala reacciona: \u00abCuando el maestresala prob\u00f3 el agua convertida en vino\u00bb, ignorando su procedencia, \u00abllama al esposo y le dice: \u00abTodos sirven primero el vino bueno y cuando ya est\u00e1n bebidos, el inferior. Pero t\u00fa has guardado el vino bueno hasta ahora\u00bb\u00bb.<\/p>\n<p>Este milagro es llamado \u00abun signo\u00bb, m\u00e1s a\u00fan, \u00abel principio de los signos\u00bb; no s\u00f3lo porque es el primero, sino tambi\u00e9n porque es el fundamento de los otros, en cuanto significa la acci\u00f3n del Hijo de Dios hecho hombre en el mundo. As\u00ed como dio la alegr\u00eda a esa fiesta que estaba fracasando, as\u00ed \u00c9l ilumina y da nueva vida al mundo que yac\u00eda en tinieblas y en sombra de muerte. Ese signo es decodificado por el mismo Jes\u00fas: \u00abYo soy la luz del mundo\u2026 Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia\u2026 Les he dicho esto para que mi alegr\u00eda est\u00e9 en ustedes y la alegr\u00eda de ustedes sea colmada\u00bb (cf. Jn 8,12; 10,10; 15,11). El maestresala dice: \u00abHas guardado el vino bueno hasta ahora\u00bb. S\u00ed, porque \u00abahora es el tiempo favorable, ahora es el d\u00eda de la salvaci\u00f3n\u00bb (cf. 2Cor 6,2).<\/p>\n<p>Como\u00a0 dec\u00edamos,\u00a0 el\u00a0 episodio\u00a0 es\u00a0 definido\u00a0 tambi\u00e9n\u00a0 como\u00a0 una \u00abEpifan\u00eda\u00bb. En efecto, \u00abJes\u00fas manifest\u00f3 su gloria y creyeron en \u00c9l sus disc\u00edpulos\u00bb, los cinco disc\u00edpulos que hab\u00eda llamado hasta ese momento. Antes que ellos y sin necesidad de esa manifestaci\u00f3n, hab\u00eda cre\u00eddo en \u00c9l su madre.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez Obispo em\u00e9rito de Santa Mar\u00eda de L.A.<\/p>\n<p><strong>S\u00edguenos en Redes Sociales:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><u><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Bionoticias.cl\/\">Facebook<\/a><\/u><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><u><a href=\"https:\/\/twitter.com\/bionoticiascl\">Twitter<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/bionoticias.online\/?hl=es-la\">Instagram<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/c\/BioNoticias\">YouTube<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/t.me\/bionoticias\">Telegram<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/whatsapp.com\/channel\/0029Va0p5N86buMS4PoIFs3t\">WhatsApp<\/a><\/u><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.tiktok.com\/@radio_violeta.cl?lang=es\">Tik Tok<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Descarga nuestra App:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><u><a href=\"https:\/\/play.google.com\/store\/apps\/details?id=com.violetaonline.app\">Android<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/apps.apple.com\/us\/app\/radio-violeta-fm\/id6449003313\">iPhone<\/a><\/u><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 2-C Jn 2,1-11 A\u00fan no ha llegado mi hora\u2026 Manifest\u00f3 su gloria Sabemos que el Evangelio es parco en precisiones cronol\u00f3gicas. 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