{"id":11039,"date":"2024-12-22T00:00:41","date_gmt":"2024-12-22T03:00:41","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=11039"},"modified":"2024-12-21T19:51:07","modified_gmt":"2024-12-21T22:51:07","slug":"el-evangelio-del-domingo-22-diciembre-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2024\/12\/22\/el-evangelio-del-domingo-22-diciembre-2024\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 22 diciembre 2024"},"content":{"rendered":"<p>Domingo de Adviento 4-C<\/p>\n<p>Lc 1,39-45<\/p>\n<p>Salt\u00f3 de gozo el ni\u00f1o en mi seno<\/p>\n<p>El Evangelio de este Domingo IV de Adviento nos pone en la situaci\u00f3n absolutamente nueva en que el Hijo de Dios ya est\u00e1 encarnado en el seno de su Sant\u00edsima Madre y ha entrado en la historia humana como verdadero hombre y el m\u00e1s grande de todos. Es la novedad absoluta. Cincuenta a\u00f1os m\u00e1s tarde, San Pablo, ya en conocimiento pleno de este misterio, lo expresa as\u00ed: \u00abCuando se cumpli\u00f3 la plenitud del tiempo, envi\u00f3 Dios a su Hijo, nacido de mujer\u00bb (1Tes 4,1).<\/p>\n<p>La frase anterior al Evangelio de este domingo nos revela no s\u00f3lo que Dios \u00abenvi\u00f3 a su Hijo\u00bb, sino tambi\u00e9n que \u00c9l quiso someter ese hecho \u2212como dec\u00edamos, el m\u00e1s trascendente de la historia\u2212 a la aceptaci\u00f3n de una joven a quien Lucas describe as\u00ed: \u00abUna virgen esposa de un hombre llamado Jos\u00e9, de la casa de David\u00bb. Y agrega: \u00abEl nombre de la Virgen era Mar\u00eda\u00bb (Lc 1,27). La respuesta de ella hizo posible la realizaci\u00f3n del plan de Dios de salvar a la humanidad: \u00abHe aqu\u00ed la esclava del Se\u00f1or; h\u00e1gase en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u00bb (Lc 1,38). Sabemos as\u00ed quien es Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Pero el \u00e1ngel, que anunci\u00f3 a Mar\u00eda este misterio, le dio la noticia de otro evento ocurrido seis meses antes: \u00abIsabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban est\u00e9ril\u00bb (Lc 1,36). El lector ya sabe qui\u00e9n es Isabel y qui\u00e9n es el hijo que ella espera. Pero aqu\u00ed agrega que ella es \u00abpariente\u00bb de Mar\u00eda. \u00bfC\u00f3mo es posible que Mar\u00eda no supiera ya, por otra fuente, sobre el embarazo de su pariente? Aunque la distancia entre Ein Karen, donde viv\u00eda Isabel, y Nazaret, donde viv\u00eda Mar\u00eda, era de 160 km, las noticias de este tipo corr\u00edan velozmente. En este caso se agregaron otras circunstancias que retardaron esa difusi\u00f3n. En efecto, el progenitor del hijo de Isabel, llamado Zacar\u00edas, que es quien conoce las circunstancias de esa concepci\u00f3n y la identidad del ni\u00f1o que Isabel espera, hab\u00eda quedado mudo, por no haber cre\u00eddo al mismo \u00e1ngel Gabriel, que le anunci\u00f3 el nacimiento de ese hijo. Por su parte, Isabel, dado que ella y su esposo eran de edad ya muy avanzada para concebir un hijo y ella, adem\u00e1s, era est\u00e9ril, cuando se cumpli\u00f3, \u00abse mantuvo oculta durante cinco meses\u00bb (Lc 1,24). Conocidos todos los personajes y el contexto, ya podemos leer el Evangelio de este domingo.<\/p>\n<p>\u00abEn aquellos d\u00edas, se levant\u00f3 Mar\u00eda y se fue con prontitud a la regi\u00f3n monta\u00f1osa, a una ciudad de Jud\u00e1; entr\u00f3 en casa de Zacar\u00edas y salud\u00f3 a Isabel\u00bb. La precisi\u00f3n \u00aben aquellos d\u00edas\u00bb se refiere al momento en que Mar\u00eda recibi\u00f3 al Hijo de Dios en su seno por obra del Esp\u00edritu Santo y que escuch\u00f3 del \u00e1ngel la noticia del embarazo de su pariente. La ciudad de Jud\u00e1 en que vive Isabel ha sido identificada como Ein Karen, distante 20 km de Jerusal\u00e9n y, como hemos dicho, 160 km de Nazaret. En ese tiempo se trata de un viaje de varios d\u00edas. Era imposible que lo emprendiera sola una joven esposa como era Mar\u00eda. No s\u00f3lo debi\u00f3 ser acompa\u00f1ada por su esposo Jos\u00e9, sino tambi\u00e9n viajar como parte de alguna caravana. En todo caso, el viaje fue \u00abcon prontitud\u00bb, es decir, apenas se reunieron esas condiciones.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 motivo tiene Mar\u00eda para hacer este viaje? En primer lugar, debemos aclarar que ella crey\u00f3 lo dicho por el \u00e1ngel: \u00abTu pariente Isabel ha concebido un hijo\u00bb. No debemos darlo por descontado, porque ni siquiera el padre de ese ni\u00f1o hab\u00eda cre\u00eddo, cuando el mismo \u00e1ngel le anunci\u00f3 que tendr\u00eda un hijo y, a causa de esta incredulidad, hab\u00eda quedado mudo. Hay que considerar la imposibilidad natural; los progenitores eran ancianos y la esposa est\u00e9ril. Ella no hab\u00eda tenido hijos ni siquiera cuando era joven. Mar\u00eda emprende el viaje porque crey\u00f3 y va por el doble motivo de alegrarse con su pariente y de servirla en la delicada situaci\u00f3n en que se encontraba con sus seis meses de embarazo: \u00abMar\u00eda permaneci\u00f3 con ella unos tres meses, y se volvi\u00f3 a su casa\u00bb (Lc 1,56).<\/p>\n<p>Mar\u00eda \u00abentr\u00f3 en casa de Zacar\u00edas y salud\u00f3 a Isabel\u00bb. Lo que corresponde es que el saludo lo haga el due\u00f1o de casa. Pero Zacar\u00edas no puede hacerlo, porque est\u00e1 mudo; por tanto, tampoco puede responderlo Jos\u00e9, que, como hemos dicho, ciertamente est\u00e1 presente. Se transforma entonces en una escena entre las mujeres y sus respectivos hijos. Zacar\u00edas sabe quien es su hijo y tambi\u00e9n el nombre que debe darle, porque se lo dijo el \u00e1ngel, que le anunci\u00f3 su nacimiento: \u00abEl ni\u00f1o ser\u00e1 grande delante del Se\u00f1or\u2026 estar\u00e1 lleno del Esp\u00edritu Santo ya desde el seno de su madre\u2026 ir\u00e1 delante del Se\u00f1or\u2026 para prepararle un pueblo bien dispuesto\u00bb (cf. Lc 1,15.17). Y \u00e9l debi\u00f3 comunicar todo esto a su esposa, por medio de una tablilla, por cierto, como comunic\u00f3 el nombre que deb\u00eda darse al ni\u00f1o cuando naci\u00f3: \u00abJuan es su nombre\u00bb (Lc 1,63). As\u00ed se entiende que Isabel deduzca, por las manifestaciones de su hijo, qui\u00e9n es la joven que la visita.<\/p>\n<p>El saludo de Mar\u00eda y, sobre todo, la presencia del Ni\u00f1o \u2212Jes\u00fas\u2212 que tiene en su seno produce un efecto asombroso: \u00abEn cuanto oy\u00f3 Isabel el saludo de Mar\u00eda, salt\u00f3 de gozo el ni\u00f1o en su seno, e Isabel qued\u00f3 llena de Esp\u00edritu Santo\u00bb. Este es el don m\u00e1s grande que le trajo Mar\u00eda; le trajo la presencia de su Hijo y, con \u00c9l, el don del Esp\u00edritu Santo. El hijo de Isabel comienza desde el seno materno su misi\u00f3n prof\u00e9tica. Salta de gozo con la presencia de Aquel a quien tiene que preparar el camino y se\u00f1alar entre los hombres. Entonces, Isabel, tambi\u00e9n ella llena del Esp\u00edritu Santo, clama: \u00abBendita t\u00fa entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y \u00bfde d\u00f3nde a m\u00ed que la Madre de mi Se\u00f1or venga a m\u00ed?\u00bb. Isabel sabe que Mar\u00eda es la m\u00e1s bendita de todas las mujeres, a causa de su Hijo, a quien llama \u00abel fruto de tu seno\u00bb. En efecto, es fruto de su seno, sin intervenci\u00f3n de var\u00f3n. Pero, sobre todo, sabe qui\u00e9n es ese Hijo, por cuanto llama a Mar\u00eda: \u00abLa Madre de mi Se\u00f1or\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 lo llama \u00abmi Se\u00f1or\u00bb? \u00bfEs el Se\u00f1or de ella solamente? No. Lo llama as\u00ed, porque lo identifica como el mismo a quien David da ese nombre en el Salmo 110: \u00abOr\u00e1culo de Yahweh (el Se\u00f1or) a \u00abmi Se\u00f1or\u00bb: \u00abSientate a mi derecha\u00bb\u00bb (Sal 1,1). Isabel declara entonces que el Hijo de Mar\u00eda es Aquel a quien Dios eleva a su mismo nivel divino: que es Dios hecho hombre. Ella lo hace movida por el Esp\u00edritu Santo, advertida de la presencia de quien llama \u00abmi Se\u00f1or\u00bb por su hijo, que tiene la misi\u00f3n de se\u00f1alarlo. Treinta y tres a\u00f1os m\u00e1s tarde el Hijo de Mar\u00eda declarar\u00e1 ante el tribunal jud\u00edo: \u00abYo soy y ver\u00e1n al Hijo del hombre sentado a la derecha del Poder\u00bb (Mc 14,62).<\/p>\n<p>Isabel concluye su saludo con un reconocimiento de la fe de Mar\u00eda: \u00abBienaventurada la que crey\u00f3 que tendr\u00eda cumplimiento lo que le fue dicho de parte del Se\u00f1or\u00bb. La bienaventuranza adquiere especial fuerza en ese contexto, si se considera que fue pronunciada en casa de Zacar\u00edas, que est\u00e1 mudo \u00abpor no haber cre\u00eddo\u00bb (cf. Lc 1,20). Aunque no hay comparaci\u00f3n entre lo que ella crey\u00f3 y lo que \u00e9l no crey\u00f3, siempre anunciado por el mismo \u00c1ngel Gabriel. Ella crey\u00f3 que, permaneciendo perpetuamente virgen, por obra del Esp\u00edritu Santo, recibir\u00eda en su seno al Hijo del Alt\u00edsimo hecho hombre; \u00e9l no crey\u00f3 que, siendo \u00e9l y su mujer de edad avanzada y ella est\u00e9ril, concebir\u00edan un hijo. Mar\u00eda crey\u00f3 que se cumplir\u00eda en ella la obra m\u00e1s grande de la historia de la humanidad y de toda la creaci\u00f3n: \u00abEl Poderoso ha hecho en m\u00ed cosas grandes\u00bb (cf. Lc 1,49); Zacar\u00edas no crey\u00f3 que Dios pod\u00eda hacer un milagro, porque: \u00abNada hay imposible para Dios\u00bb (Lc 1,37). Verdaderamente, Mar\u00eda es bienaventurada.<\/p>\n<p>Debemos agregar que el encuentro es tambi\u00e9n entre dos ni\u00f1os, cada uno en el seno de su propia madre. Juan, lleno del Esp\u00edritu Santo, salta de gozo; por su parte Jes\u00fas en el seno de Mar\u00eda, es ya su Hijo y ella es la \u00abMadre del Se\u00f1or\u00bb, cuando tiene pocos d\u00edas de embarazo. En este relato evang\u00e9lico, la Palabra de Dios nos revela que el ser humano tiene una vocaci\u00f3n, decidida por Dios desde antes de la creaci\u00f3n del universo (cf. Efesios 1,4-5; Jerem\u00edas 1,5), que comienza a cumplirse desde su concepci\u00f3n en el seno materno (cf. Gal 1,15). Desde ese momento, todo ser humano es una persona que tiene una misi\u00f3n en este mundo para la cual fue creada por Dios. El aborto, que consiste en eliminar esa persona en el seno materno es un homicidio que atropella el derecho a la vida, que tiene toda persona por el hecho de ser persona. Un Estado, que declara ese atropello como algo legal, deja de ser un \u00abEstado de derecho\u00bb para todos los que compartimos la fe cristiana. Nos vemos sometidos a vivir en un Estado que ya no es de derecho, porque en sus instituciones se viola el m\u00e1s importante y m\u00e1s fundamental de los derechos, el derecho a la vida. No est\u00e1 de m\u00e1s recordar que la mitad de los abortos son \u00abfemicidios\u00bb, cometidos por otra mujer, la madre. Esperamos que nuestra patria merezca siempre la definici\u00f3n de \u00abEstado de derecho\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Obispo em\u00e9rito de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo de Adviento 4-C Lc 1,39-45 Salt\u00f3 de gozo el ni\u00f1o en mi seno El Evangelio de este Domingo IV de Adviento nos pone en la situaci\u00f3n absolutamente nueva en que el Hijo de Dios ya est\u00e1 encarnado en el seno de su Sant\u00edsima Madre y ha entrado en la historia humana como verdadero hombre &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3885,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,81,49],"class_list":["post-11039","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-domingo","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11039","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11039"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11039\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11040,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11039\/revisions\/11040"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3885"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11039"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11039"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11039"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}