{"id":11026,"date":"2024-12-19T08:49:09","date_gmt":"2024-12-19T11:49:09","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=11026"},"modified":"2024-12-19T08:49:09","modified_gmt":"2024-12-19T11:49:09","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-jueves-19-de-diciembre-de-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2024\/12\/19\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-jueves-19-de-diciembre-de-2024\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy jueves 19 de diciembre de 2024"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Adviento: 19 de Diciembre<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Lc 1,5-25):<\/p>\n<p>En tiempos de Herodes, rey de Judea, hab\u00eda un sacerdote llamado Zacar\u00edas, de la clase sacerdotal de Ab\u00edas.\u00a0 Su mujer, llamada Isabel, era descendiente de Aar\u00f3n. Ambos eran justos a los ojos de Dios y segu\u00edan en forma irreprochable todos los mandamientos y preceptos del Se\u00f1or. Pero no ten\u00edan hijos, porque Isabel era est\u00e9ril; y los dos eran de edad avanzada.<\/p>\n<p>Un d\u00eda en que su clase estaba de turno y Zacar\u00edas ejerc\u00eda la funci\u00f3n sacerdotal delante de Dios, le toc\u00f3 en suerte, seg\u00fan la costumbre lit\u00fargica, entrar en el Santuario del Se\u00f1or para quemar el incienso. Toda la asamblea del pueblo permanec\u00eda afuera, en oraci\u00f3n, mientras se ofrec\u00eda el incienso.<\/p>\n<p>Entonces se le apareci\u00f3 el \u00c1ngel del Se\u00f1or, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacar\u00edas qued\u00f3 desconcertado y tuvo miedo. Pero el \u00c1ngel le dijo: \u201cNo temas, Zacar\u00edas; tu s\u00faplica ha sido escuchada. Isabel, tu esposa, te dar\u00e1 un hijo al que llamar\u00e1s Juan. \u00c9l ser\u00e1 para ti un motivo de gozo y de alegr\u00eda, y muchos se alegrar\u00e1n de su nacimiento, porque ser\u00e1 grande a los ojos del Se\u00f1or. No beber\u00e1 vino ni licor; estar\u00e1 lleno del Esp\u00edritu Santo desde el seno de su madre, y har\u00e1 que muchos israelitas vuelvan al Se\u00f1or, su Dios. Preceder\u00e1 al Se\u00f1or con el esp\u00edritu y el poder de El\u00edas, para reconciliar a los padres con sus hijos y atraer a los rebeldes a la sabidur\u00eda de los justos, preparando as\u00ed al Se\u00f1or un Pueblo bien dispuesto\u201d.<\/p>\n<p>Pero Zacar\u00edas dijo al \u00c1ngel: \u201c\u00bfC\u00f3mo puedo estar seguro de esto? Porque yo soy anciano y mi esposa es de edad avanzada\u201d.<\/p>\n<p>El \u00c1ngel le respondi\u00f3: \u201cYo soy Gabriel, el que est\u00e1 delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena noticia. Te quedar\u00e1s mudo, sin poder hablar hasta el d\u00eda en que sucedan estas cosas, por no haber cre\u00eddo en mis palabras, que se cumplir\u00e1n a su debido tiempo\u201d.<\/p>\n<p>Mientras tanto, el pueblo estaba esperando a Zacar\u00edas, extra\u00f1ado de que permaneciera tanto tiempo en el Santuario. Cuando sali\u00f3, no pod\u00eda hablarles, y todos comprendieron que hab\u00eda tenido alguna visi\u00f3n en el Santuario. \u00c9l se expresaba por se\u00f1as, porque se hab\u00eda quedado mudo.<\/p>\n<p>Al cumplirse el tiempo de su servicio en el Templo, regres\u00f3 a su casa. Poco despu\u00e9s, su esposa Isabel concibi\u00f3 un hijo y permaneci\u00f3 oculta durante cinco meses. Ella pensaba: \u201cEsto es lo que el Se\u00f1or ha hecho por m\u00ed, cuando decidi\u00f3 librarme de lo que me avergonzaba ante los hombres\u201d.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>Hoy, san Lucas \u00abprepara el terreno\u00bb para enmarcar hist\u00f3ricamente la narraci\u00f3n de la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios. Adem\u00e1s de una primera acotaci\u00f3n cronol\u00f3gica (\u00aben tiempos de Herodes\u00bb), comienza su evangelio relatando los or\u00edgenes del Bautista, el inmediato precursor de Jesucristo. Ambos son concebidos mediante intervenci\u00f3n divina, despu\u00e9s de un anuncio extraordinario cuyo portavoz es el Arc\u00e1ngel Gabriel.<\/p>\n<p>Los paralelismos entre ambas \u00abanunciaciones\u00bb, por contraste, contribuir\u00e1n a resaltar la plenitud de gracia en Mar\u00eda y de divinidad en Jes\u00fas. Ante la magnitud del anuncio y de sus circunstancias, sorprende que Zacar\u00edas pida una prueba al Arc\u00e1ngel. Mar\u00eda, seis meses m\u00e1s tarde, no lo har\u00e1. En consecuencia, durante la Visitaci\u00f3n, Isabel \u2014esposa de Zacar\u00edas y madre del Bautista todav\u00eda no nacido\u2014 dirigir\u00e1 a Mar\u00eda la primera bienaventuranza del Evangelio: \u00abBienaventurada t\u00fa, que has cre\u00eddo\u00bb (Lc 1,45). Mar\u00eda es la creyente por excelencia, la fiel pura y perfecta.<\/p>\n<p>Nosotros muchas veces asumimos la misma actitud de Zacar\u00edas, necesitamos hechos que nos lo constaten. Asumir el plan de Dios en nuestras vidas implica un riesgo, la \u00fanica seguridad que encontramos son las Palabras de Jes\u00fas que no nos abandonan.<\/p>\n<p>En el anuncio del nacimiento de Juan aparecen signos de su consagraci\u00f3n: no beber\u00e1 vino y estar\u00e1 lleno del Esp\u00edritu. Pero su misi\u00f3n no estar\u00e1 ligada al gobierno ni a las luchas, como en el caso de Sans\u00f3n, sino a la profec\u00eda. Por esa raz\u00f3n, este anuncio evoca el poder del profeta El\u00edas: preceder, reconciliar, atraer y preparar. La alegr\u00eda de la presencia del ni\u00f1o-profeta se expresa por labios de su madre Isabel, que reconoce gozosa el plan de Dios.<\/p>\n<p>Cuando ya faltan pocos d\u00edas para la Navidad, conviene que el \u00c1ngel del Se\u00f1or nos encuentre preparados, como Mar\u00eda. Es necesario tratar de mantener la presencia de Dios a lo largo del d\u00eda, intensificar nuestro amor a Jesucristo en nuestro tiempo de oraci\u00f3n, recibir con mucha devoci\u00f3n la Sagrada Comuni\u00f3n: \u00a1porque Jes\u00fas nace y viene a nosotros! Y que no nos falte la visi\u00f3n sobrenatural en todos los quehaceres de nuestra vida. Hemos de poner visi\u00f3n sobrenatural en nuestro trabajo profesional, en nuestros estudios, en nuestros apostolados, incluso en los contratiempos de la jornada. \u00a1Nada escapa a la providencia divina! Con la certeza y la alegr\u00eda de saber que nosotros colaboramos con los \u00e1ngeles y con el Se\u00f1or en los planes amorosos y salvadores de Dios.<\/p>\n<p>\u00bfReconocemos a quienes anuncian el evangelio de la salvaci\u00f3n que Dios obra en favor de su pueblo? \u00bfSomos nosotros mensajeros, anunciadores de la buena noticia del Evangelio?<\/p>\n<p>Se\u00f1or, danos tu gracia para vivir con un aut\u00e9ntico esp\u00edritu contemplativo estos d\u00edas previos a la Navidad. Ay\u00fadanos a darle prioridad a la oraci\u00f3n y a la misi\u00f3n como ap\u00f3stoles de tu Reino. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Adviento: 19 de Diciembre Texto del Evangelio (Lc 1,5-25): En tiempos de Herodes, rey de Judea, hab\u00eda un sacerdote llamado Zacar\u00edas, de la clase sacerdotal de Ab\u00edas.\u00a0 Su mujer, llamada Isabel, era descendiente de Aar\u00f3n. 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