{"id":10964,"date":"2024-12-03T09:24:22","date_gmt":"2024-12-03T12:24:22","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=10964"},"modified":"2024-12-03T09:24:22","modified_gmt":"2024-12-03T12:24:22","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-3-de-diciembre-de-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2024\/12\/03\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-3-de-diciembre-de-2024\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy martes 3 de diciembre de 2024"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes 1 de Adviento<\/p>\n<p>3 de diciembre: San Francisco Javier, presb\u00edtero<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Lc 10,21-24):<\/p>\n<p>Al regresar los setenta y dos disc\u00edpulos de su misi\u00f3n, Jes\u00fas se estremeci\u00f3 de gozo, movido por el Esp\u00edritu Santo, y dijo:<\/p>\n<p>\u201cTe alabo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque, habiendo ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes, las has revelado a los peque\u00f1os. S\u00ed, Padre, porque as\u00ed lo has querido. Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie sabe qui\u00e9n es el Hijo, sino el Padre, como nadie sabe qui\u00e9n es el Padre, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar\u201d.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, volvi\u00e9ndose hacia sus disc\u00edpulos, Jes\u00fas les dijo a ellos solos:<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Felices los ojos que ven lo que ustedes ven! Porque les digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que ustedes ven y no lo vieron, o\u00edr lo que ustedes oyen y no lo oyeron\u201d.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>El evangelio de hoy nos relata una escena llena de optimismo y alegr\u00eda. Los 72 enviados regresan de su misi\u00f3n satisfechos y sorprendidos por el poder que han experimentado al curar y expulsar demonios, signos que acompa\u00f1aban al anuncio de la venida del Reino de Dios.<\/p>\n<p>La euforia reina en los comentarios y en los rostros de los disc\u00edpulos tras su exitosa misi\u00f3n. Jes\u00fas los recibe y parece tambi\u00e9n \u00c9l contagiarse de la alegr\u00eda con que lo celebran. No es solamente un triunfo humano. Es ante todo el reconocimiento del don de Dios que en aquellos hombres sencillos se ha prodigado abundantemente para transformarles en heraldos, en testigos y anunciadores de su mensaje.<\/p>\n<p>Por este motivo Jes\u00fas prorrumpe, movido por el mismo Esp\u00edritu, en una oraci\u00f3n de alabanza. Porque Dios se fija en lo peque\u00f1o, en lo d\u00e9bil, en lo que no cuenta. \u00bfHay algo m\u00e1s d\u00e9bil que un tronco viejo, o m\u00e1s limitado que un ni\u00f1o peque\u00f1o? Pues esos son los peque\u00f1os a los que Dios ha revelado las cosas del Reino. As\u00ed le ha parecido bien al Padre.<\/p>\n<p>Da que pensar el hecho de que, a lo largo de m\u00e1s de cuatro mil a\u00f1os de historia Sagrada, las personas que Dios ha escogido para anunciar a los hombres sus mensajes, hayan sido, por lo general, gente sencilla y sin instrucci\u00f3n. En muchos casos eran t\u00edmidos, tambi\u00e9n mujeres virtuosas, aunque a simple vista d\u00e9biles. La historia de los pastores como Jos\u00e9, el hijo peque\u00f1o de Jacob, y el mismo David, el rey, parece repetirse cuando la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda escoge a las personas m\u00e1s sencillas para revelar sus mensajes. La historia de san Juan Diego y la Virgen Guadalupana, las de los pastorcillos de F\u00e1tima, o la de Bernardita en Lourdes son s\u00f3lo algunos casos. Y esto no es por pura coincidencia, sino testimonio de la coherencia de los planes de Dios.<\/p>\n<p>La sencillez conquista y \u00absubyuga\u00bb a Dios. \u00c9l se enamora de las almas humildes y simples y devela sus secretos y su misterio s\u00f3lo a los sencillos de coraz\u00f3n. Como lo hizo en Mar\u00eda y como lo ha hecho a lo largo de todos los siglos.<\/p>\n<p>Y nosotros, sin embargo, pretendemos seguir siendo poderosos, fuertes, grandes, sabios, entendidos. No hemos comprendido a\u00fan que el Reino se manifiesta en lo peque\u00f1o, en lo humilde, en lo d\u00e9bil. Que Dios no necesita nuestras grandes obras para querernos, \u00c9l nos ama en medio de la imperfecci\u00f3n, la debilidad, el pecado.<\/p>\n<p>Jes\u00fas llama tambi\u00e9n dichosos a los disc\u00edpulos porque han sido elegidos para ver y o\u00edr los secretos del Reino que est\u00e1 llegando. Tambi\u00e9n esos disc\u00edpulos a los que Jes\u00fas les habla aparte, somos nosotros, es todo aquel que abre su coraz\u00f3n a la alabanza, a la gratitud, a vivir en gratuidad, porque hemos recibido gratis un tesoro que nos salva y estamos llamados a darlo gratis, \u00a1por eso somos dichosos!<\/p>\n<p>En este Adviento que estamos comenzando, tratemos de abrir espacios a los humildes, a los peque\u00f1os, porque a los engre\u00eddos, a los prepotentes y orgullosos, Dios los mira de lejos. Que el Se\u00f1or nos conceda la sencillez de reconocernos d\u00e9biles y peque\u00f1os ante \u00c9l.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la fuente de nuestra alegr\u00eda? \u00bfAlabamos como Jes\u00fas y damos gracias al Padre por el don de la fe que nos ha ido permitiendo abrir nuestro coraz\u00f3n a su Palabra e ir conociendo los secretos de su Reino? \u00bfSomos conscientes de que, en nuestra Iglesia, pese a las apariencias, nada se mueve sin la acci\u00f3n del Esp\u00edritu? \u00bfApresuramos la venida del Se\u00f1or con gestos y palabras llenas de esp\u00edritu cristiano?<\/p>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, aparta de nosotros la soberbia. No permitas que anide en nuestros corazones la autosuficiencia. Haznos sencillos y humildes. Danos un coraz\u00f3n puro, que aprendamos a amar sin condiciones. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes 1 de Adviento 3 de diciembre: San Francisco Javier, presb\u00edtero Texto del Evangelio (Lc 10,21-24): Al regresar los setenta y dos disc\u00edpulos de su misi\u00f3n, Jes\u00fas se estremeci\u00f3 de gozo, movido por el Esp\u00edritu Santo, y dijo: \u201cTe alabo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque, habiendo ocultado estas cosas &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1797,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[48,47],"class_list":["post-10964","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-evangelio-del-dia","tag-evangelio-del-dia","tag-san-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10964","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10964"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10964\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10965,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10964\/revisions\/10965"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1797"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10964"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10964"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10964"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}