{"id":10958,"date":"2024-12-02T08:56:17","date_gmt":"2024-12-02T11:56:17","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=10958"},"modified":"2024-12-02T08:56:17","modified_gmt":"2024-12-02T11:56:17","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-lunes-2-de-diciembre-de-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2024\/12\/02\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-lunes-2-de-diciembre-de-2024\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy lunes 2 de diciembre de 2024"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Lunes 1 de Adviento<\/p>\n<p>Ver 1\u00aa Lectura y Salmo<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Mt 8,5-11):<\/p>\n<p>Al entrar Jes\u00fas en Cafarna\u00fam, se le acerc\u00f3 un centuri\u00f3n, rog\u00e1ndole: \u201cSe\u00f1or, mi sirviente est\u00e1 en casa enfermo de par\u00e1lisis y sufre terriblemente\u201d. Jes\u00fas le dijo: \u201cYo mismo ir\u00e9 a sanarlo\u201d.<\/p>\n<p>Pero el centuri\u00f3n respondi\u00f3: \u201cSe\u00f1or, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanar\u00e1. Porque cuando yo, que no soy m\u00e1s que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que est\u00e1n a mis \u00f3rdenes: \u201cVe\u201d, \u00e9l va, y a otro: \u201cVen\u201d, \u00e9l viene; y cuando digo a mi sirviente: \u201cTienes que hacer esto\u201d, \u00e9l lo hace\u201d.<\/p>\n<p>Al o\u00edrlo, Jes\u00fas qued\u00f3 admirado y dijo a los que lo segu\u00edan: \u201cLes aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe. Por eso les digo que muchos vendr\u00e1n de Oriente y de Occidente, y se sentar\u00e1n a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos\u201d.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>En el evangelio de hoy un jefe del ej\u00e9rcito de Roma nos da un gran ejemplo de fe, confianza y humildad. Este centuri\u00f3n romano se acerca a Jes\u00fas para pedirle la curaci\u00f3n de su sirviente gravemente enfermo y por quien siente una profunda estima.<\/p>\n<p>El centuri\u00f3n de Cafarna\u00fam no se olvida de su criado postrado en el lecho, porque lo ama. A pesar de ser m\u00e1s poderoso y de tener m\u00e1s autoridad que su siervo, el centuri\u00f3n agradece todos sus a\u00f1os de servicio y le tiene un gran aprecio. Por esto, movido por el amor, se dirige a Jes\u00fas para invocar la curaci\u00f3n de su sirviente enfermo.<\/p>\n<p>El centuri\u00f3n ten\u00eda todos los motivos para quedarse encerrado en la resignaci\u00f3n. No s\u00f3lo no participa de la fe de Israel, sino que es tambi\u00e9n un ocupante militar. Todas estas razones deber\u00edan impedirle dirigirse a un Maestro jud\u00edo para pedirle ayuda. Sin embargo, est\u00e1 preocupado por su criado que se encuentra mal. Esta preocupaci\u00f3n le empuja a salir para acudir donde Jes\u00fas. Intuye que es suficiente con poner un poco de su coraz\u00f3n en esas manos buenas y ser\u00e1 escuchado.<\/p>\n<p>Jes\u00fas lee en el coraz\u00f3n del centuri\u00f3n y, con la generosidad de quien sabe conmoverse, va m\u00e1s all\u00e1 de su petici\u00f3n y le responde que ir\u00e1 a su casa para curar al criado. Ante aquel profeta que viene de Dios, ese centuri\u00f3n comprende de inmediato su pobreza y peque\u00f1ez. Y replica a Jes\u00fas que no es digno de que vaya a su casa. Sab\u00eda que para los jud\u00edos entrar en casa de un pagano pod\u00eda constituir una contaminaci\u00f3n. Siente verg\u00fcenza ante un hombre tan bueno y no quiere ponerle en apuros. Sin embargo, no duda de la bondad de Jes\u00fas y muestra su fe en la fuerza de la palabra que, cuando se pronuncia con la autoridad del coraz\u00f3n, se vuelve eficaz. Y he aqu\u00ed que pronuncia esas espl\u00e9ndidas palabras que la liturgia, haciendo suyo el estupor de Jes\u00fas, sigue poniendo en nuestros labios: \u00abSe\u00f1or, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanar\u00e1\u00bb. Esta confesi\u00f3n se fundamenta en la esperanza; brota de la confianza puesta en Jesucristo, y a la vez tambi\u00e9n de su sentimiento de indignidad personal, que le ayuda a reconocer su propia pobreza. Jes\u00fas elogia su fe extraordinaria. Es un pagano, pero tiene una fe grande.<\/p>\n<p>El mensaje de este evangelio, proclamado al comienzo del Adviento, es muy claro. Que Aqu\u00e9l a quien aguardamos viene a curarnos de todo lo que nos tiene paralizados, como vivir encerrados en nosotros mismos, que nos impide acercarnos a Dios.<\/p>\n<p>La actitud humilde del centuri\u00f3n, que se declara indigno ante la santidad de Jes\u00fas, nos advierte tambi\u00e9n de que por nosotros mismos, no estamos en condiciones de recibir al Salvador en nuestras casas, y de que necesitamos purificarnos para poder recibirlo dignamente.<\/p>\n<p>Jes\u00fas nos ense\u00f1a que lo que necesitamos, para que su venida nos traiga la salvaci\u00f3n, es fe, mucha fe, como la del centuri\u00f3n. No podemos contentarnos con seguir con nuestras rutinas, como har\u00edan algunos letrados y fariseos, ni con seguir las tradiciones navide\u00f1as, sino que abramos nuestros ojos y o\u00eddos a Jes\u00fas, como los abri\u00f3 el centuri\u00f3n y crey\u00f3 que se encontraba ante el enviado de Dios. Esa fe ser\u00e1 la que nos salve.<\/p>\n<p>El adviento abre el horizonte de la salvaci\u00f3n a todos; nadie est\u00e1 excluido y ninguna circunstancia es excepci\u00f3n. Aprovechar esta oportunidad salv\u00edfica nos pide ponernos en camino, desinstalarnos, salir de la modorra espiritual, dejar el miedo, la cobard\u00eda y bajar la guardia para acercarnos a Jes\u00fas, como lo hizo el centuri\u00f3n romano, para interceder por otros y por nosotros mismos, convencidos que una Palabra suya basta para hacer nueva nuestra historia y la de la humanidad.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 puedo aprender del centuri\u00f3n para mi vida? \u00bfMe preocupo por la salud de los dem\u00e1s? \u00bfEn mi vida cotidiana y al enfrentar dificultades, le creo a Dios? \u00bfconf\u00edo en su poder y acci\u00f3n o busco otros caminos? \u00bfQu\u00e9 dir\u00eda Jes\u00fas acerca de mi fe?.<\/p>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, creemos en ti, pero aumenta nuestra fe; no permitas que los temores y las dudas nos aparten de tu amor, sino que en todo momento te busquemos con esperanza. Que nuestra fe no sea excluyente, sino que conduzcamos a otros a ti para que sean salvados. Que vivamos en este Adviento una esperanza universal. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones.<\/p>\n<p><strong>S\u00edguenos en Redes Sociales:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><u><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Bionoticias.cl\/\">Facebook<\/a><\/u><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><u><a href=\"https:\/\/twitter.com\/bionoticiascl\">Twitter<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/bionoticias.online\/?hl=es-la\">Instagram<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/c\/BioNoticias\">YouTube<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/t.me\/bionoticias\">Telegram<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/whatsapp.com\/channel\/0029Va0p5N86buMS4PoIFs3t\">WhatsApp<\/a><\/u><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.tiktok.com\/@radio_violeta.cl?lang=es\">Tik Tok<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Descarga nuestra App:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/play.google.com\/store\/apps\/details?id=com.violetaonline.app\">Android<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/apps.apple.com\/us\/app\/radio-violeta-fm\/id6449003313\">iPhone<\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Lunes 1 de Adviento Ver 1\u00aa Lectura y Salmo Texto del Evangelio (Mt 8,5-11): Al entrar Jes\u00fas en Cafarna\u00fam, se le acerc\u00f3 un centuri\u00f3n, rog\u00e1ndole: \u201cSe\u00f1or, mi sirviente est\u00e1 en casa enfermo de par\u00e1lisis y sufre terriblemente\u201d. 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