{"id":10910,"date":"2024-11-19T09:05:23","date_gmt":"2024-11-19T13:05:23","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=10910"},"modified":"2024-11-19T09:05:23","modified_gmt":"2024-11-19T13:05:23","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-19-de-noviembre-de-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2024\/11\/19\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-19-de-noviembre-de-2024\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy martes 19 de noviembre de 2024"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes 33 del tiempo ordinario<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Lc 19,1-10):<\/p>\n<p>Jes\u00fas entr\u00f3 en Jeric\u00f3 y atravesaba la ciudad. All\u00ed viv\u00eda un hombre muy rico llamado Zaqueo, que era el jefe de los publicanos. \u00c9l quer\u00eda ver qui\u00e9n era Jes\u00fas, pero no pod\u00eda a causa de la multitud, porque era de baja estatura. Entonces se adelant\u00f3 y subi\u00f3 a un sic\u00f3moro para poder verlo, porque iba a pasar por all\u00ed.<\/p>\n<p>Al llegar a ese lugar, Jes\u00fas mir\u00f3 hacia arriba y le dijo: \u201cZaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que alojarme en tu casa\u201d. Zaqueo baj\u00f3 r\u00e1pidamente y lo recibi\u00f3 con alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Al ver esto, todos murmuraban, diciendo: \u201cSe ha ido a alojar en casa de un pecador\u201d. Pero Zaqueo dijo resueltamente al Se\u00f1or: \u201cSe\u00f1or, yo doy la mitad de mis bienes a los pobres, y si he perjudicado a alguien, le doy cuatro veces m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>Y Jes\u00fas le dijo: \u201cHoy ha llegado la salvaci\u00f3n a esta casa, ya que tambi\u00e9n este hombre es un hijo de Abraham, porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido\u201d.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>El evangelio de hoy nos permite acercarnos al itinerario de conversi\u00f3n de Zaqueo el publicano y descubrir el coraz\u00f3n misericordioso de Jes\u00fas. Este precioso relato es de los que confortan e infunden alegr\u00eda y esperanza.<\/p>\n<p>Zaqueo viene descrito con dos rasgos que definen con precisi\u00f3n su vida. Es \u00abjefe de publicanos\u00bb y es \u00abrico\u00bb. En Jeric\u00f3 todos saben que es un pecador. Un hombre que no sirve a Dios sino al dinero. Su vida, como tantas otras, es poco humana.<\/p>\n<p>Sin embargo, Zaqueo \u00abbusca ver a Jes\u00fas\u00bb. No es mera curiosidad. Quiere saber qui\u00e9n es, qu\u00e9 se encierra en este Profeta que tanto atrae a la gente. No es tarea f\u00e1cil para un hombre instalado en su mundo. Pero este deseo de conocer a Jes\u00fas va a cambiar su vida.<\/p>\n<p>Zaqueo tendr\u00e1 que superar diferentes obst\u00e1culos. Es \u00abbajo de estatura\u00bb, sobre todo porque su vida no est\u00e1 motivada por ideales muy nobles. La gente es otro impedimento: tendr\u00e1 que superar prejuicios sociales que le hacen dif\u00edcil el encuentro personal y responsable con Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Pero Zaqueo prosigue su b\u00fasqueda con sencillez y sinceridad. Corre para adelantarse a la muchedumbre, y se sube a un \u00e1rbol como un ni\u00f1o. No piensa en su dignidad de hombre importante. Solo quiere encontrar el momento y el lugar adecuado para entrar en contacto con Jes\u00fas. Lo quiere ver.<\/p>\n<p>Jes\u00fas aprovech\u00f3 el gesto inicial de Zaqueo, mezcla de curiosidad infantil, b\u00fasqueda e insatisfacci\u00f3n de s\u00ed mismo, para consolidar espl\u00e9ndidamente una conversi\u00f3n que \u00c9l mismo suscit\u00f3 con su mirada amiga. As\u00ed procede Dios, con paciencia y siempre dispuesto al perd\u00f3n, en el que precisamente manifiesta su omnipotencia un Dios que es amigo de la vida y del hombre. As\u00ed debe ser tambi\u00e9n nuestra actitud y proceder con el hermano que se desv\u00eda y peca. Hay momentos decisivos en los que Jes\u00fas pasa por nuestra vida porque quiere salvar lo que nosotros estamos echando a perder. No lo hemos de dejar escapar.<\/p>\n<p>Zaqueo lo recibe lleno de alegr\u00eda y, ante las murmuraciones de la gente que ve\u00edan con malos ojos que Jes\u00fas entrara a casa de un pecador, pone de manifiesto p\u00fablicamente la transformaci\u00f3n que se da en su vida con la llegada de Jes\u00fas a ella: va a compartir su fortuna, que ya no es su \u201criqueza\u201d. Cambia su estilo de mirar la vida, ya no piensa solo en su dinero sino en el sufrimiento de los dem\u00e1s. Su firme prop\u00f3sito de enmienda ser\u00e1 hacer justicia a los que ha explotado y compartir sus bienes con los pobres.<\/p>\n<p>Tarde o temprano, todos corremos el riesgo de \u00abinstalarnos\u00bb en la vida renunciando a cualquier aspiraci\u00f3n de vivir con m\u00e1s calidad humana. Los creyentes hemos de saber que un encuentro m\u00e1s aut\u00e9ntico con Jes\u00fas puede hacer nuestra vida m\u00e1s humana y, sobre todo, m\u00e1s solidaria.<\/p>\n<p>El relato termina con una frase de Jes\u00fas, aplicable no s\u00f3lo a Zaqueo, sino a todos cuantos consienten en vivir esta experiencia de las formas m\u00e1s variadas, a lo largo de los tiempos: \u201cHoy ha llegado la salvaci\u00f3n a esta casa\u2026 porque el hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1nto nos esforzamos por ver a Jes\u00fas con los ojos de la fe? \u00bfQu\u00e9 podemos hacer para que \u00c9l entre en nuestro coraz\u00f3n? \u00bfEstamos dispuestos a cambiar nuestra vida, pidiendo perd\u00f3n a Dios y a los hermanos por las ofensas?<\/p>\n<p>Se\u00f1or Jes\u00fas, las barreras del pecado nos impiden mirar la grandeza de tu amor, pero tu misericordia es superior a todo obst\u00e1culo, y tu bondad abraza todo mi ser. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes 33 del tiempo ordinario Texto del Evangelio (Lc 19,1-10): Jes\u00fas entr\u00f3 en Jeric\u00f3 y atravesaba la ciudad. All\u00ed viv\u00eda un hombre muy rico llamado Zaqueo, que era el jefe de los publicanos. \u00c9l quer\u00eda ver qui\u00e9n era Jes\u00fas, pero no pod\u00eda a causa de la multitud, porque era de baja estatura. 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