{"id":10833,"date":"2024-10-21T09:00:44","date_gmt":"2024-10-21T13:00:44","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=10833"},"modified":"2024-10-21T09:00:44","modified_gmt":"2024-10-21T13:00:44","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-lunes-21-de-octubre-de-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2024\/10\/21\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-lunes-21-de-octubre-de-2024\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy lunes 21 de octubre de 2024"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Lunes 29 del tiempo ordinario<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Lc 12,13-21):<\/p>\n<p>Uno de la multitud dijo a Jes\u00fas: \u201cMaestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia\u201d.<\/p>\n<p>Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u201cAmigo, \u00bfqui\u00e9n me ha constituido juez o \u00e1rbitro entre ustedes?\u201d Despu\u00e9s les dijo: \u201cCu\u00eddense de toda avaricia, porque a\u00fan en medio de la abundancia, la vida de un hombre no est\u00e1 asegurada por sus riquezas\u201d.<\/p>\n<p>Les dijo entonces una par\u00e1bola: \u201cHab\u00eda un hombre rico, cuyas tierras hab\u00edan producido mucho, y se preguntaba a s\u00ed mismo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 voy a hacer? No tengo d\u00f3nde guardar mi cosecha\u00bb.\u00a0 Despu\u00e9s pens\u00f3: \u00abVoy a hacer esto: demoler\u00e9 mis graneros, construir\u00e9 otros m\u00e1s grandes y amontonar\u00e9 all\u00ed todo mi trigo y mis bienes, y dir\u00e9 a mi alma: Alma m\u00eda, tienes bienes almacenados para muchos a\u00f1os; descansa, come, bebe y date buena vida\u00bb.<\/p>\n<p>Pero Dios le dijo: \u00abInsensato, esta misma noche vas a morir. \u00bfY para qui\u00e9n ser\u00e1 lo que has amontonado?\u00bb<\/p>\n<p>Esto es lo que sucede al que acumula riquezas para s\u00ed, y no es rico a los ojos de Dios\u201d.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>En el evangelio de hoy el Se\u00f1or nos vuelve a introducir en el tema de las riquezas, esta vez a trav\u00e9s de la par\u00e1bola del rico insensato, llamada tambi\u00e9n par\u00e1bola del rico necio. Mediante esta par\u00e1bola, Jes\u00fas nos alerta de la codicia frente a los bienes terrenales, una tentaci\u00f3n tan antigua como el hombre, el deseo de acumular y pensar que la abundancia de bienes y de riquezas son suficientes para garantizarnos la vida.<\/p>\n<p>Es una historia triste, se trata de un hombre que seguramente es bueno, trabajador, pero en su mundo solo existe \u00e9l y sus riquezas, no aparecen ni familiares, ni amigos, ni trabajadores. Es esta b\u00fasqueda de riqueza la que pareciera haberle dado sentido a su vida, pero lejos de llenarla, la ha vaciado. La muerte, que le acontece al igual que a todos, viene a mostrar el sinsentido de su esfuerzo. \u00c9l tom\u00f3 decisiones equivocadas, procur\u00f3 acumular riquezas, en vez de comprender que \u00e9stas eran para ser compartidas. Aqu\u00ed est\u00e1 una de las trampas del af\u00e1n por la riqueza: nos hacen sentirnos due\u00f1os de las cosas, siendo que s\u00f3lo somos sus administradores. Quienes acaparan para s\u00ed y acumulan m\u00e1s de lo necesario, rompen el proyecto del Creador. Entonces los bienes ya no son un don de Dios, sino objetos que se transforman en \u00eddolos.<\/p>\n<p>Con la muerte del acaudalado comerciante termina todo, m\u00e1s all\u00e1 de la abundante ganancia y de las bodegas amplias que ten\u00eda de alimentos. La muerte relativiza todo lo que tenemos en la vida y nos muestra que es verdadero y que es falso. Buscar solo tener poder terrenal, olvidando que somos finitos y que con la hora de la muerte acaba todo, es una verdadera necedad. Bueno es citar esta expresi\u00f3n del Antiguo Testamento atribuido al rey Salom\u00f3n: \u201cSe\u00f1or, ay\u00fadame a, calcular el n\u00famero de mis a\u00f1os para que adquiera un coraz\u00f3n sensato\u201d. Es una verdadera torpeza, pasarnos la vida codiciando, acumulando bienes que al final todos dejaremos a herederos que no conocemos y que no nos dar\u00e1n la salvaci\u00f3n del alma, no nos garantizar\u00e1n la verdadera vida.<\/p>\n<p>Vemos en todo el evangelio que Jes\u00fas no desprecia los bienes materiales, sino que alerta frente al peligro que pueden acarrear. Por eso plantea el desapego frente a ellos. La riqueza puede ser un importante instrumento para compartir lo que tenemos, pero es un peligro cuando se convierte en el sentido de la vida que termina deshumaniz\u00e1ndonos y haci\u00e9ndonos competir unos con otros. La par\u00e1bola de hoy nos pone en guardia no frente a los que tienen mucho, sino frente a los que acumulan para s\u00ed.<\/p>\n<p>Jes\u00fas nos invita a no atesorar riquezas para s\u00ed, sino enriquecernos para Dios \u00bfCu\u00e1l es ese camino para ser ricos ante Dios? \u00bfQu\u00e9 actitudes concretas podemos asumir para contrarrestar esas tendencias consumistas y ego\u00edstas a que estamos sometidos? \u00bfLlevamos nuestra vida con tranquilidad, sin dejarnos convencer por la tentaci\u00f3n de la acumulaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Pidamos hoy al Se\u00f1or la fuerza de su esp\u00edritu, para romper con la l\u00f3gica de nuestra naturaleza humana, que constantemente nos invita a asegurar la vida, asegurar nuestro futuro. Que nos ayude a vivir con menos temores y m\u00e1s confianza en la Providencia de Dios, y a tener siempre presente que el d\u00eda de nuestra muerte, no seremos due\u00f1os de lo que acumulamos con tanto ego\u00edsmo; sino de aquello que entregamos con generosidad y amor a los dem\u00e1s: nuestro tiempo, nuestro dinero, nuestro consejo, nuestra vida. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Lunes 29 del tiempo ordinario Texto del Evangelio (Lc 12,13-21): Uno de la multitud dijo a Jes\u00fas: \u201cMaestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia\u201d. 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