{"id":10830,"date":"2024-10-20T07:34:57","date_gmt":"2024-10-20T11:34:57","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=10830"},"modified":"2024-10-20T07:34:57","modified_gmt":"2024-10-20T11:34:57","slug":"el-evangelio-del-domingo-20-octubre-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2024\/10\/20\/el-evangelio-del-domingo-20-octubre-2024\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 20 octubre 2024"},"content":{"rendered":"<p>Domingo 29-B<\/p>\n<p>Mc 10,35-45<\/p>\n<p>Mi c\u00e1liz, s\u00ed lo beber\u00e1n<\/p>\n<p>En el Evangelio del domingo pasado Jes\u00fas preven\u00eda a sus disc\u00edpulos de entonces y de todos los tiempos contra el peligro del dinero, despu\u00e9s de que un hombre rico prefiri\u00f3 sus riquezas de este mundo, que iba a poseer en el breve lapso de su vida terrena, a la felicidad plena y eterna que \u00c9l le promet\u00eda, si se desprend\u00eda de sus posesiones, que de todas maneras iba a perder, tal vez esa misma noche: \u00ab\u00a1Necio! Esta misma noche te reclamar\u00e1n el alma\u00bb. En la alternativa excluyente que Jes\u00fas indica: \u00abUstedes no pueden servir a Dios y al dinero (mamon\u00e1)\u00bb (Mt 6,24; Lc 16,13), prefiri\u00f3 a mamon\u00e1, un \u00eddolo.<\/p>\n<p>En el Evangelio de este Domingo XXIX del tiempo ordinario Jes\u00fas nos previene contra otro \u00eddolo que se adora tambi\u00e9n s\u00f3lo durante el breve tiempo de esta vida terrena: el poder. Como veremos, el poder es un \u00eddolo resiliente, porque Jes\u00fas ya hab\u00eda advertido a sus disc\u00edpulos contra \u00e9l. Es un \u00eddolo que, si no se rechaza en\u00e9rgicamente, logra dividir incluso a los disc\u00edpulos m\u00e1s cercanos a Jes\u00fas, como lo vemos en el Evangelio en dos instancias.<\/p>\n<p>Poco antes en el Evangelio de Marcos, Pedro, hablando en nombre de los Doce, hab\u00eda confesado a Jes\u00fas diciendole: \u00abT\u00fa eres el Cristo\u00bb. Esto es lo que ellos cre\u00edan. Pero estaba anunciado que el Cristo (el Mes\u00edas) deb\u00eda ser hijo de David, heredar su reino y reinar para siempre. As\u00ed lo anunci\u00f3 el \u00e1ngel Gabriel a Mar\u00eda, madre de Jes\u00fas: \u00abEl Se\u00f1or Dios le dar\u00e1 el trono de David, su padre, y reinar\u00e1 sobre la casa de Jacob para siempre y su Reino no tendr\u00e1 fin\u00bb. Cuando Pedro confes\u00f3 que quien era as\u00ed anunciado, era Jes\u00fas \u2212\u00abT\u00fa eres el Cristo\u00bb\u2212, \u00c9l les orden\u00f3 que no lo dijeran a nadie y comenz\u00f3 a decirles: \u00abEl Hijo del hombre debe sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar a los tres d\u00edas\u00bb. Es el primer anuncio de su pasi\u00f3n y muerte. No coincid\u00eda con la idea que ten\u00edan los Doce sobre el Cristo. Por eso, Pedro, de nuevo hablando en nombre de los Doce, \u00abse puso a reprenderlo\u00bb. Ellos esperaban un reino de este mundo. Entonces, Jes\u00fas, \u00abmirando a sus disc\u00edpulos, reprendi\u00f3 a Pedro, diciendole: \u00ab\u00a1Quitate de mi vista, Satan\u00e1s! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres\u00bb\u00bb. Eran pensamientos de poder terreno.<\/p>\n<p>Una segunda vez Jes\u00fas quiso salir de camino a solas con sus disc\u00edpulos para instruirlos sobre su misi\u00f3n: \u00abLes dec\u00eda: \u00abEl Hijo del hombre ser\u00e1 entregado en manos de los hombres; lo matar\u00e1n y a los tres d\u00edas de haber muerto resucitar\u00e1\u00bb. Pero ellos no entend\u00edan lo que les dec\u00eda y tem\u00edan preguntarle\u00bb. All\u00ed termin\u00f3, por tanto, la instrucci\u00f3n, que tampoco esta vez fue asimilada. En efecto, cuando llegaron a casa en Cafarna\u00fam, Jes\u00fas les pregunt\u00f3 sobre qu\u00e9 discut\u00edan en el camino. Era de esperar que discutieran sobre lo que Jes\u00fas acababa de anunciarles. Pero, no. \u00abEllos callaron, pues por el camino hab\u00edan discutido entre s\u00ed qui\u00e9n era el mayor\u00bb. El mayor, se entiende, en el reinado de Jes\u00fas, cuando \u00c9l asuma el trono de David, su padre. Entonces Jes\u00fas les da esta ense\u00f1anza: \u00abSe sent\u00f3, llam\u00f3 a los Doce, y les dijo: \u00abSi uno quiere ser el primero, sea el \u00faltimo de todos y el servidor de todos\u00bb\u00bb. Deb\u00eda haber bastado con esto para zanjar el tema y habr\u00eda que esperar que en adelante ellos se disputaran el \u00faltimo lugar y el ser servidor de todos; es f\u00e1cil, porque ese lugar en este mundo nadie lo quiere.<\/p>\n<p>Inmediatamente antes del Evangelio de este domingo, Jes\u00fas hab\u00eda anunciado por tercera vez su pasi\u00f3n y muerte y resurrecci\u00f3n. Pero tampoco entr\u00f3, como se deduce de la petici\u00f3n que le hacen los hijos de Zebedeo: \u00abConcedenos que nos sentemos en tu gloria, uno a tu derecha y otro a tu izquierda\u00bb. Ellos est\u00e1n pensando en una gloria terrena, en el poder de este mundo. Pero Jes\u00fas responde pensando en su gloria celestial, despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n reci\u00e9n anunciada y que da por asumida y por eso, pregunta: \u00ab\u00bfPueden beber la copa que Yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que Yo voy a ser bautizado?\u00bb. Ambas im\u00e1genes \u2212la copa y el bautismo\u2212 son met\u00e1foras de una muerte violenta. Y les promete: \u00abLa copa que Yo voy a beber, s\u00ed la beber\u00e1n y tambi\u00e9n ser\u00e1n bautizados con el bautismo con que Yo voy a ser bautizado\u00bb. Este es el m\u00e1ximo don, el que anhelaba San Pablo: \u00abConocerle a \u00c9l, el poder de su resurrecci\u00f3n y la comuni\u00f3n en sus padecimientos hasta hacerme semejante a \u00c9l en su muerte\u00bb (Fil 3,10).<\/p>\n<p>El \u00eddolo del poder ya hab\u00eda hecho discutir a los Doce sobre qui\u00e9n era el mayor. Ahora los divide nuevamente, porque el poder es algo que pertenece a pocos y debe disputarse, a veces con odiosas descalificaciones de todos los dem\u00e1s: \u00abLos otros diez, empezaron a indignarse contra Santiago y Juan\u00bb. Jes\u00fas, entonces repite m\u00e1s en\u00e9rgicamente la misma ense\u00f1anza: \u00abLlamandolos, les dice: \u00abUstedes saben que los que son tenidos como jefes de las naciones, las dominan como se\u00f1ores absolutos y sus grandes las oprimen con su poder. Pero no ha de ser as\u00ed entre ustedes, sino que el que quiera llegar a ser grande entre ustedes, ser\u00e1 el servidor de ustedes y el que quiera ser el primero entre ustedes, ser\u00e1 esclavo de todos\u00bb. Ense\u00f1anza repetida de Jes\u00fas, que tambi\u00e9n hoy \u2212excepto emblem\u00e1ticas excepciones\u2212 es poco acogida y el \u00eddolo del poder sigue teniendo muchos adeptos. Para mayor insistencia, Jes\u00fas indica su propio ejemplo: \u00abEl Hijo del hombre ha venido no a ser servido, sino a servir y a dar su vida como redenci\u00f3n por muchos\u00bb.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, suele traducirse esa importante declaraci\u00f3n de Jes\u00fas hablando de \u00abrescate de muchos\u00bb, perdiendo as\u00ed el t\u00e9rmino \u00abredenci\u00f3n\u00bb (que es la traducci\u00f3n literal) y, por consiguiente, el t\u00edtulo que corresponde a Jes\u00fas de \u00abRedentor\u00bb. La redenci\u00f3n es el precio que se paga por la liberaci\u00f3n de un esclavo. Se evita este t\u00e9rmino, porque se piensa que es anacr\u00f3nico, dado que en nuestro tiempo no existe la esclavitud. No existe la esclavitud que se redime con oro y plata; pero s\u00ed existe \u2212y \u00a1cu\u00e1nto!\u2212 la que no se redime sino al precio de la Sangre de Cristo, la esclavitud del pecado, la que, contra nuestra voluntad, nos tiene invirtiendo inmensos recursos del planeta para fabricar instrumentos de muerte cada vez m\u00e1s eficaces para matarnos unos a otros, la esclavitud que nos impide distribuir los recursos de la tierra de manera que no haya hambre y a nadie falte lo suficiente para una vida digna. Los que han sido liberados de esta esclavitud \u2212redimidos\u2212 entienden lo que escribe San Pedro: \u00abUstedes saben que han sido redimidos de la conducta necia heredada de sus padres, no con algo caduco, oro o plata, sino con una sangre preciosa, como de Cordero sin tacha y sin mancilla, Cristo\u00bb (1Ped 1,18-19; cf. Tito 2,14).<\/p>\n<p>La dificultad de los Doce para entender que el poder es un \u00eddolo y para asumir la ense\u00f1anza de Jes\u00fas explica lo que dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos en los discursos de despedida: \u00abTengo todav\u00eda mucho que decirles, pero ustedes no pueden ahora con ello. Cuando venga \u00c9l, el Esp\u00edritu de la verdad, \u00c9l los guiar\u00e1 hasta la verdad completa\u00bb (Jn 16,12-13). Y as\u00ed fue. Los Doce entregaron su vida \u2212bebieron el mismo c\u00e1liz que Jes\u00fas\u2212 por el anuncio de \u00c9l como \u00fanico Redentor.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo em\u00e9rito de Santa Mar\u00eda de L.A.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 29-B Mc 10,35-45 Mi c\u00e1liz, s\u00ed lo beber\u00e1n En el Evangelio del domingo pasado Jes\u00fas preven\u00eda a sus disc\u00edpulos de entonces y de todos los tiempos contra el peligro del dinero, despu\u00e9s de que un hombre rico prefiri\u00f3 sus riquezas de este mundo, que iba a poseer en el breve lapso de su vida &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10831,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,81,49],"class_list":["post-10830","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-domingo","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10830","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10830"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10830\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10832,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10830\/revisions\/10832"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10831"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10830"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10830"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10830"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}