{"id":10783,"date":"2024-10-09T08:07:02","date_gmt":"2024-10-09T12:07:02","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=10783"},"modified":"2024-10-09T08:07:02","modified_gmt":"2024-10-09T12:07:02","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-miercoles-9-de-octubre-de-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2024\/10\/09\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-miercoles-9-de-octubre-de-2024\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy mi\u00e9rcoles 9 de octubre de 2024"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Mi\u00e9rcoles 27 del tiempo ordinario<\/p>\n<p>9 de octubre: San John Henry Newman, presb\u00edtero y cardenal<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Lc 11,1-4):<\/p>\n<p>Un d\u00eda, Jes\u00fas estaba orando en cierto lugar, y cuando termin\u00f3, uno de sus disc\u00edpulos le dijo: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar, as\u00ed como Juan ense\u00f1\u00f3 a sus disc\u00edpulos\u00bb.<\/p>\n<p>\u00c9l les dijo entonces: \u00abCuando oren, digan: Padre, santificado sea tu Nombre, que venga tu Reino, danos cada d\u00eda nuestro pan cotidiano; perdona nuestros pecados, porque tambi\u00e9n nosotros perdonamos a aqu\u00e9llos que nos ofenden; y no nos dejes caer en la tentaci\u00f3n\u00bb<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>Hoy el Se\u00f1or nos dice c\u00f3mo hemos de orar. Lucas pone el \u00abPadrenuestro\u00bb en relaci\u00f3n con la oraci\u00f3n personal de Jes\u00fas mismo. \u00c9l nos hace part\u00edcipes de su propia oraci\u00f3n, nos introduce en el di\u00e1logo interior del Amor trinitario, elevando as\u00ed, nuestras necesidades humanas hasta el coraz\u00f3n de Dios. Las palabras del \u00abPadrenuestro\u00bb son orientaciones fundamentales para nuestra existencia, porque pretenden conformarnos a imagen del Hijo.<\/p>\n<p>El evangelio de Lucas en varias ocasiones dice que Jes\u00fas se retira a lugares solitarios para rezar, y a menudo de noche. Era una experiencia totalmente singular para los disc\u00edpulos poder asistir a la escena de Jes\u00fas orando. Lo observaban atentamente mientras rezaba. Al finalizar uno de estos momentos de oraci\u00f3n de Jes\u00fas, un disc\u00edpulo se le acerca y en nombre de todos le pide: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar\u00bb.<\/p>\n<p>Efectivamente, tenemos una extrema necesidad de aprender a orar, y a orar como lo hac\u00eda el mismo Jes\u00fas, con la misma confianza y la misma cercan\u00eda que ten\u00eda con el Padre que estaba en los cielos. Jes\u00fas se dirig\u00eda a \u00c9l, precisamente, como Hijo que era.<\/p>\n<p>Lo extraordinario y totalmente inconcebible para la mente humana es que podamos dirigirnos a Dios con las palabras mismas que utilizaba Jes\u00fas, con la misma actitud que Jes\u00fas ten\u00eda hacia \u00c9l. Jes\u00fas quiere que nos unamos a su oraci\u00f3n de Hijo. E inmediatamente aclara que se trata de un Padre que es com\u00fan a todos nosotros, un Padre \u00abnuestro\u00bb, el Padre de una familia de hermanos, no un ser an\u00f3nimo que est\u00e1 lejos y desencarnado de la vida.<\/p>\n<p>Jes\u00fas quiere que los disc\u00edpulos se re\u00fanan en una sola familia, la familia de Dios, que tiene su propio Padre. En la oraci\u00f3n la primera actitud que Jes\u00fas pide que tengan los disc\u00edpulos es la de reconocerse hijos, es m\u00e1s, ni\u00f1os que conf\u00edan totalmente en el Padre com\u00fan.<\/p>\n<p>M\u00e1s que multiplicar palabras, la oraci\u00f3n es un acto de confianza y de abandonarse a Dios. Solo las palabras que nacen en el coraz\u00f3n llegan hasta el cielo de Dios, hasta su coraz\u00f3n. Jes\u00fas pone en nuestra boca las palabras de alabanza al Padre, pidiendo ante todo que su nombre sea glorificado y que se apresure la venida de su Reino. Precisamente para eso envi\u00f3 el Padre a su Hijo a la tierra.<\/p>\n<p>El Reino presenta una urgencia que los disc\u00edpulos deben comprender e invocar. Los hombres est\u00e1n sometidos por muchas tiran\u00edas m\u00e1s o menos visibles pero inexorables. Por eso es necesario que venga pronto el reino de Dios, el reino del amor, de la justicia y de la paz.<\/p>\n<p>Y luego Jes\u00fas nos hace pedir el pan para cada d\u00eda y el perd\u00f3n mutuo: pan y perd\u00f3n, dos dimensiones esenciales para nuestra vida sobre todo en este tiempo en el que parece que crece la pobreza y aumenta el esp\u00edritu de conflicto y de violencia. Esta oraci\u00f3n que puebla desde hace siglos el coraz\u00f3n de los cristianos es un tesoro precioso que debe continuar marcando las horas y los d\u00edas de los disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>El evangelio de hoy es una buena ocasi\u00f3n para preguntarnos sobre nuestra propia oraci\u00f3n, el sentido que esta tiene, la forma y constancia. Pero, sobre todo, del rostro del Dios al que rezamos.<\/p>\n<p>\u00bfPedimos con insistencia al Se\u00f1or que nos ense\u00f1e a dirigirnos al Padre con confianza de hijos? \u00bfC\u00f3mo hago vida el Padrenuestro en mi relaci\u00f3n con los dem\u00e1s? \u00bfConstruimos la unidad en nuestra familia y comunidad eclesial?<\/p>\n<p>Danos Se\u00f1or el pan de la vida temporal y eterna, de manera que nuestra espera se vea cumplida en ti. Y mantennos fuertes en las tentaciones contra la fe, para que no sucumbamos a la infidelidad y al mal. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Mi\u00e9rcoles 27 del tiempo ordinario 9 de octubre: San John Henry Newman, presb\u00edtero y cardenal Texto del Evangelio (Lc 11,1-4): Un d\u00eda, Jes\u00fas estaba orando en cierto lugar, y cuando termin\u00f3, uno de sus disc\u00edpulos le dijo: \u00abSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1anos a orar, as\u00ed como Juan ense\u00f1\u00f3 a sus disc\u00edpulos\u00bb. \u00c9l les dijo entonces: \u00abCuando &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1731,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[48,47],"class_list":["post-10783","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-evangelio-del-dia","tag-evangelio-del-dia","tag-san-lucas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10783","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10783"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10783\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10784,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10783\/revisions\/10784"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1731"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10783"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10783"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10783"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}