{"id":10552,"date":"2024-07-28T00:00:17","date_gmt":"2024-07-28T04:00:17","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=10552"},"modified":"2024-07-27T21:52:36","modified_gmt":"2024-07-28T01:52:36","slug":"el-evangelio-del-domingo-28-julio-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2024\/07\/28\/el-evangelio-del-domingo-28-julio-2024\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 28 julio 2024"},"content":{"rendered":"<p>Domingo 17\u2212B<\/p>\n<p>Jn 6,1-15<\/p>\n<p>Se\u00f1or, no nos pongas a prueba<\/p>\n<p>En el Evangelio de este Domingo XVII del tiempo ordinario comenzamos la lectura del Cap\u00edtulo VI del Evangelio de Juan, que se caracteriza por contener el importante discurso del \u00abPan de Vida\u00bb. Este Cap\u00edtulo comienza situando a Jes\u00fas en la orilla opuesta a Cafarna\u00fam del Mar de Galilea: \u00abDespu\u00e9s de esto, se fue Jes\u00fas a la otra ribera del mar de Galilea, el de Tiber\u00edades\u00bb. As\u00ed empalma bien con el punto en que hab\u00edamos dejado la lectura de Marcos el domingo pasado. En efecto, hab\u00edamos dejado a Jes\u00fas en esa orilla del lago, que es un lugar desierto, rodeado de una multitud, que despert\u00f3 la compasi\u00f3n de Jes\u00fas, porque ven\u00edan tras \u00c9l \u00abcomo ovejas que no tienen pastor\u00bb. Jes\u00fas, entonces, asumiendo el rol de pastor, \u00abse puso a ense\u00f1arles muchas cosas\u00bb (Mc 6,34). Les ense\u00f1\u00f3 a ellos en esa ocasi\u00f3n \u00abmuchas cosas\u00bb y nos ense\u00f1a ahora a nosotros una de ellas, a saber, que uno de los mayores males que puede sufrir el ser humano es la ignorancia y que de este mal, precisamente, que consiste en la privaci\u00f3n de la verdad, vino a salvarlo Aquel que dice de s\u00ed mismo: \u00abYo soy la Verdad\u00bb (Jn 14,6).<\/p>\n<p>Pero el oficio del pastor consiste tambi\u00e9n en velar por la vida de las ovejas y, por tanto, de proveer a esos hombres y mujeres \u2212cinco mil hombres\u2212 del alimento necesario. Es lo que hace tambi\u00e9n Jes\u00fas con la multiplicaci\u00f3n de los panes, que es el episodio con el cual segu\u00eda el Evangelio de Marcos, y que leemos este domingo tom\u00e1ndolo de Juan.<\/p>\n<p>Hasta esa otra orilla del Mar de Galilea \u00absigui\u00f3 a Jes\u00fas mucha gente, porque ve\u00edan los signos que realizaba en los enfermos\u00bb. Sabemos que el evangelista Juan considera que los milagros de Jes\u00fas no s\u00f3lo son un hecho prodigioso, sino tambi\u00e9n un \u00absigno\u00bb y que, por tanto, deben llevar a los testigos a una comprensi\u00f3n sobre la Persona de Jes\u00fas que va m\u00e1s all\u00e1 del mero hecho externo y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, a la fe en \u00c9l. Hasta este punto el evangelista nos ha relatado solamente tres signos: la conversi\u00f3n del agua en vino en las Bodas de Can\u00e1, que llama \u00abel principio de los signos\u00bb (cf. Jn 2,1-11); la curaci\u00f3n a distancia, s\u00f3lo por medio de su palabra, del hijo de un funcionario real en Cafarna\u00fam (cf. Jn 4,46-54); y la curaci\u00f3n del hombre postrado en una camilla junto a la piscina de Betesda (cf. Jn 5,1-9). Ahora va a realizar el cuarto de esos signos, la multiplicaci\u00f3n de los panes. Pero, ciertamente, Jes\u00fas realiz\u00f3 muchos otros milagros, como lo dice el evangelista, ya durante la primera subida de Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n: \u00abMientras estuvo en Jerusal\u00e9n, por la fiesta de la Pascua, creyeron muchos en su Nombre al ver los signos que realizaba\u00bb (Jn 2,23). Y al final de su Evangelio declara: \u00abJes\u00fas realiz\u00f3 en presencia de los disc\u00edpulos otros muchos signos que no est\u00e1n escritos en este libro. Estos han sido escritos para que ustedes crean\u2026\u00bb (Jn 20,30).<\/p>\n<p>El ambiente es pascual: \u00abEstaba pr\u00f3xima la Pascua, la fiesta de los jud\u00edos\u00bb. En esta ocasi\u00f3n Jes\u00fas no subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n, con ocasi\u00f3n de la Pascua. En efecto, estamos en Galilea. Con este tiempo del a\u00f1o, que es primavera en el hemisferio norte, corresponde la observaci\u00f3n: \u00abHab\u00eda en el lugar mucha hierba\u00bb.<\/p>\n<p>Al ver Jes\u00fas que \u00abven\u00eda hacia \u00c9l mucha gente, dice a Felipe: \u00ab\u00bfD\u00f3nde vamos a comprar panes para que coman \u00e9stos?\u00bb\u00bb. El evangelista se apresura a aclarar que no es que Jes\u00fas ignore algo, sino que \u00abse lo dec\u00eda para ponerlo a prueba, porque \u00c9l sab\u00eda lo que iba a hacer\u00bb. El texto dice: \u00abtentandolo\u00bb y usa para Jes\u00fas el participio griego: \u00abpeirazon\u00bb, que es el mismo que usa Mateo para referirse a Satan\u00e1s, cuando tent\u00f3 tres veces a Jes\u00fas: \u00abAcercandose el tentador (peirazon), le dijo\u2026\u00bb (Mt 4,3). \u00bfQu\u00e9 esperaba Jes\u00fas que respondiera Felipe para aprobar en esa prueba? Felipe hab\u00eda estado presente en las Bodas de Can\u00e1, donde \u00abfue invitado Jes\u00fas con sus disc\u00edpulos\u00bb (Jn 2,2) \u2212Felipe ya se contaba entre ellos\u2212, y la conclusi\u00f3n de ese signo dice: \u00abManifest\u00f3 Jes\u00fas su gloria y creyeron en \u00c9l sus disc\u00edpulos\u00bb (Jn 2,11). Jes\u00fas esperaba que Felipe respondiera como lo hizo en esa ocasi\u00f3n su Madre. Ella dej\u00f3 todo en las manos de Jes\u00fas diciendo a los sirvientes: \u00abHagan lo que \u00c9l les diga\u00bb. Felipe, en cambio, reprob\u00f3 por no creer y, en lugar de confiar en el poder de Jes\u00fas, ponerse a hablar de dinero: \u00abDoscientos denarios de pan no bastar\u00edan para que cada uno tome un poco\u00bb.<\/p>\n<p>Debemos decir que tambi\u00e9n reprob\u00f3 Andr\u00e9s, que se acerca a hacer notar una imposibilidad para quien no tiene fe, porque \u00abtodo es posible para el que cree\u00bb (Mc 9,23): \u00abAqu\u00ed hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero \u00bfqu\u00e9 es eso para tantos?\u00bb. Podemos suponer que, en adelante, esos dos ap\u00f3stoles y todos los cristianos, en una confesi\u00f3n de nuestra debilidad, debemos orar a Dios diciendo: \u00abNo nos introduzcas en la tentaci\u00f3n (prueba)\u00bb, que es lo que dice textualmente la sexta petici\u00f3n de la oraci\u00f3n que Jes\u00fas nos ense\u00f1\u00f3, que suena seg\u00fan la versi\u00f3n oficial de la Iglesia: \u00abNe nos inducas in tentationem\u00bb. Tiene que venir el d\u00eda en que volvamos a la petici\u00f3n que Jes\u00fas quiere que hagamos a nuestro Padre. Nosotros no oramos como un fiel jud\u00edo: \u00abEscrutame, Se\u00f1or, ponme a prueba (p\u00e9irason me: tientame)\u2026 en tu verdad camino\u2026 mis manos lavo en la inocencia\u2026\u00bb (cf. Sal 26,2-6).<\/p>\n<p>Entonces, Jes\u00fas toma en sus manos la situaci\u00f3n y, como hizo en las Bodas de Can\u00e1 da las \u00f3rdenes del caso: \u00abHagan que se recueste la gente\u00bb. Esta es la postura corporal en que se participaba en una cena (en ese tiempo no se usaban mesas). \u00abTom\u00f3 Jes\u00fas los panes y, dando gracias, los distribuy\u00f3 entre los que estaban recostados; y lo mismo los peces, cuanto quisieron\u00bb. Todos se saciaron. Jes\u00fas dio entonces la orden de que nada se pierda y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos.<\/p>\n<p>En muchos aspectos este episodio es paralelo al de las Bodas de Can\u00e1, por la abundancia con que Jes\u00fas provee, en un caso, el vino y, en el otro, el pan; y ambos episodios est\u00e1n destinados a ser un signo del pan convertido en el Cuerpo de Jes\u00fas y del vino convertido en la Sangre de Jes\u00fas. Este signo es tambi\u00e9n una introducci\u00f3n al discurso del pan de vida.<\/p>\n<p>\u00abAl ver la gente el signo que hab\u00eda realizado dec\u00eda: \u00abEste es verdaderamente el profeta que iba a venir al mundo\u00bb\u00bb. Esta misma gente, como veremos, dir\u00e1 m\u00e1s adelante a Jes\u00fas: \u00ab\u00bfQu\u00e9 signo haces para que creamos?\u00bb. Tampoco ellos pasan el examen. \u00bfQui\u00e9n es \u00abel profeta\u00bb? Cuando preguntaron a Juan: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el profeta?\u00bb, respondi\u00f3: \u00abNo\u00bb. Juan es \u00abun profeta\u00bb; pero no es \u00abel profeta\u00bb. Se trata del que Dios hab\u00eda prometido a su pueblo por medio de Mois\u00e9s: \u00abEl Se\u00f1or tu Dios suscitar\u00e1, de en medio de ti, entre tus hermanos, un profeta como yo, a quien escuchar\u00e1n\u00bb (Deut 18,15.18). Ese libro constata: \u00abNo ha vuelto a surgir en Israel un profeta como Mois\u00e9s, con quien el Se\u00f1or trataba cara a cara\u00bb (Deut 34,10). Tienen raz\u00f3n cuando dicen que \u00abel profeta\u00bb es Jes\u00fas. Es mucho m\u00e1s. No s\u00f3lo trata el Se\u00f1or con \u00c9l cara a cara, sino que \u00c9l es el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo em\u00e9rito de Santa Mar\u00eda de L.A.<\/p>\n<p><strong>Redes Sociales:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><u><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Bionoticias.cl\/\">Facebook<\/a><\/u><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><u><a href=\"https:\/\/twitter.com\/bionoticiascl\">Twitter<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/bionoticias.online\/?hl=es-la\">Instagram<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/c\/BioNoticias\">YouTube<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/t.me\/bionoticias\">Telegram<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/whatsapp.com\/channel\/0029Va0p5N86buMS4PoIFs3t\">WhatsApp<\/a><\/u><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.tiktok.com\/@radio_violeta.cl?lang=es\">Tik Tok<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Descarga nuestra App:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><u><a href=\"https:\/\/play.google.com\/store\/apps\/details?id=com.violetaonline.app\">Android<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/apps.apple.com\/us\/app\/radio-violeta-fm\/id6449003313\">iPhone<\/a><\/u><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 17\u2212B Jn 6,1-15 Se\u00f1or, no nos pongas a prueba En el Evangelio de este Domingo XVII del tiempo ordinario comenzamos la lectura del Cap\u00edtulo VI del Evangelio de Juan, que se caracteriza por contener el importante discurso del \u00abPan de Vida\u00bb. 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