{"id":10261,"date":"2024-05-07T09:55:57","date_gmt":"2024-05-07T12:55:57","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=10261"},"modified":"2024-05-07T09:55:57","modified_gmt":"2024-05-07T12:55:57","slug":"contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-7-de-mayo-de-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2024\/05\/07\/contemplar-el-evangelio-de-hoy-martes-7-de-mayo-de-2024\/","title":{"rendered":"Contemplar el Evangelio de hoy martes 7 de mayo de 2024"},"content":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes 6 de Pascua<\/p>\n<p>Texto del Evangelio (Jn 16,5-11):<\/p>\n<p>A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: Ahora me voy al que me envi\u00f3, y ninguno de ustedes me pregunta: \u201c\u00bfA d\u00f3nde vas?\u201d Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido.<\/p>\n<p>Sin embargo, les digo la verdad: les conviene que Yo me vaya, porque si no me voy, el Par\u00e1clito no vendr\u00e1 a ustedes.<\/p>\n<p>Pero si me voy, se lo enviar\u00e9.<\/p>\n<p>Y cuando \u00c9l venga, probar\u00e1 al mundo d\u00f3nde est\u00e1 el pecado, d\u00f3nde est\u00e1 la justicia y cu\u00e1l es el juicio.<\/p>\n<p>El pecado est\u00e1 en no haber cre\u00eddo en m\u00ed.\u00a0 La justicia, en que Yo me voy al Padre y ustedes ya no me ver\u00e1n.<\/p>\n<p>Y el juicio, en que el Pr\u00edncipe de este mundo ya ha sido condenado.<\/p>\n<p>Palabra del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Reflexi\u00f3n<\/p>\n<p>Los primeros vers\u00edculos del evangelio de hoy reflejan la tristeza de los disc\u00edpulos ante el anuncio que Jes\u00fas les ha hecho de su separaci\u00f3n. Jes\u00fas se va y los disc\u00edpulos sienten que con \u00e9l se van sus sue\u00f1os, sus esperanzas.<\/p>\n<p>Pero Jes\u00fas insiste en que les conviene su marcha al Padre porque as\u00ed les podr\u00e1 enviar el Esp\u00edritu. Jes\u00fas compensa la tristeza que deja su ausencia en los disc\u00edpulos con esta promesa del Esp\u00edritu Consolador.<\/p>\n<p>A nosotros nos encantar\u00eda poder ver a Jes\u00fas, experimentar claramente su presencia en medio de nosotros. Como les hubiera complacido a sus ap\u00f3stoles no haber o\u00eddo nada sobre su marcha. A todos nos gustan las \u201cseguridades\u201d, las comprobaciones visibles a corto plazo. Y, sin embargo, en su Ascensi\u00f3n, el Se\u00f1or no abandon\u00f3 a su Iglesia. Nos ha prometido una doble presencia que tendr\u00eda que llenarnos de \u00e1nimo: a) la del mismo Cristo, ahora resucitado, que no ha dejado de estar presente \u201cYo estoy con ustedes todos los d\u00edas\u201d. Lo que pasa es que lo que antes era presencia visible, ahora sigue siendo real, pero invisible. Su \u201causencia\u201d es \u201cpresencia de otra forma\u201d, porque \u00c9l ya est\u00e1 en la existencia escatol\u00f3gica, definitiva, pascual; b) y la presencia de su Esp\u00edritu, que act\u00faa de abogado y defensor, de animador de nuestra comunidad, de eficaz protagonista de los sacramentos, de maestro que hace madurar la memoria y la fe de los cristianos.<\/p>\n<p>La presencia del Esp\u00edritu Santo Consolador es una gran noticia para nosotros los creyentes en la Pascua de Jesucristo. Unidos a Jes\u00fas, guiados por el Esp\u00edritu y llenos de alegr\u00eda buscamos solo lo que \u00c9l busca: la gloria del Padre; amamos lo que \u00c9l ama: al mundo que suele rechazarlo y por el cual se ha entregado; proclamamos y vivimos lo que \u00c9l nos ense\u00f1\u00f3: \u00e1mense los unos a los otros. Todo queda concentrado en la b\u00fasqueda de la gloria del Padre, viviendo y actuando siempre y en todo lugar de modo que por nuestro testimonio sea conocida su gloria.<\/p>\n<p>El llamado que se nos hace es a entregarnos completamente y sin miedo ni tristeza al testimonio en el mundo. Hemos de responder con alegr\u00eda, con constancia y con contundencia, pues tenemos una \u00fanica motivaci\u00f3n: la revelaci\u00f3n de la gloria del Padre con todo el dinamismo del Esp\u00edritu. Lo haremos convencidos de que el Glorificado es el \u00fanico Se\u00f1or que domina el mundo y de que, aun cuando el Maligno siga presente en el mundo, no tiene poder sobre los que han sido insertos en la gloria del Padre para siempre.<\/p>\n<p>Aceptemos que Cristo tuvo que marchar y busquemos al Esp\u00edritu Santo que \u00e9l nos env\u00eda, mejor a\u00fan, que ya nos ha enviado y se cierne sobre nosotros esperando que escuchemos el suave susurro de su presencia, le amemos y aceptemos su gu\u00eda. Y sepamos que \u201cEl Se\u00f1or completa sus favores con nosotros porque su misericordia es eterna y nunca abandonar\u00e1 la obra de sus manos. Guardemos en nuestro coraz\u00f3n las promesas de Jes\u00fas e invoquemos hoy al Esp\u00edritu Santo para ser fuertes y ver con claridad nuestra misi\u00f3n aqu\u00ed y ahora.<\/p>\n<p>\u00bfTenemos el mismo miedo y preocupaci\u00f3n que ten\u00edan los disc\u00edpulos de perder a Jes\u00fas? \u00bfC\u00f3mo ser testigo alegre en el mundo de que Dios no abandona a nadie, sino que est\u00e1 presente en la persona del Esp\u00edritu Santo Consolador, dando no solo esperanza, sino tambi\u00e9n alegr\u00eda? \u00bfQu\u00e9 signos podemos elegir para mostrar que el Esp\u00edritu Santo vive en medio de nosotros?<\/p>\n<p>Padre, ens\u00e9\u00f1anos a comprender la necesidad de la partida de Jes\u00fas a tu gloria como condici\u00f3n necesaria para que sea enviado continuamente el Esp\u00edritu Santo Consolador a nuestra comunidad y al mundo; con tu Esp\u00edritu d\u00e9janos ser testigos alegres de tu Presencia entre nosotros en lo cotidiano de cada nuevo d\u00eda. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Bendiciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D\u00eda lit\u00fargico: Martes 6 de Pascua Texto del Evangelio (Jn 16,5-11): A la Hora de pasar de este mundo al Padre, Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: Ahora me voy al que me envi\u00f3, y ninguno de ustedes me pregunta: \u201c\u00bfA d\u00f3nde vas?\u201d Pero al decirles esto, ustedes se han entristecido. Sin embargo, les digo la &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4580,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[25],"tags":[48,83],"class_list":["post-10261","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-evangelio-del-dia","tag-evangelio-del-dia","tag-san-juan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10261","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10261"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10261\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10262,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10261\/revisions\/10262"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4580"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10261"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10261"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10261"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}