{"id":10177,"date":"2024-04-21T00:00:21","date_gmt":"2024-04-21T03:00:21","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=10177"},"modified":"2024-04-20T23:45:32","modified_gmt":"2024-04-21T02:45:32","slug":"el-evangelio-del-domingo-21-abril-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2024\/04\/21\/el-evangelio-del-domingo-21-abril-2024\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 21 abril 2024"},"content":{"rendered":"<p>Domingo de Pascua 4-B<\/p>\n<p>Jn 10,11-18<\/p>\n<p>Yo doy mi vida por las ovejas voluntariamente<\/p>\n<p>El Domingo IV de Pascua recibe el nombre de \u00abDomingo del Buen Pastor\u00bb, porque en los tres ciclos de lecturas se lee respectivamente una parte del Cap\u00edtulo X del Evangelio de Juan en el cual Jes\u00fas, recurriendo a la conocida analog\u00eda del Antiguo Testamento, declara: \u00abYo soy el buen pastor\u00bb.<\/p>\n<p>Decimos que Jes\u00fas recurre a una analog\u00eda del Antiguo Testamento, porque es imposible no pensar en el conocido Salmo 23, en el cual el fiel jud\u00edo aplica la analog\u00eda del pastor a Dios mismo: \u00abEl Se\u00f1or (Yahweh) es mi pastor\u00bb. Es conmovedora la solicitud amorosa de ese Pastor que atestigua el salmista: \u00abNada me falta; por prados de fresca hierba me apacienta; hacia las aguas de descanso me conduce; conforta mi alma\u2026 ning\u00fan mal temer\u00e9, porque T\u00fa vas conmigo\u2026 rebosante est\u00e1 mi copa; s\u00ed, dicha y gracia me acompa\u00f1ar\u00e1n todos los d\u00edas de mi vida\u2026\u00bb (cf. Salmo 23). Todo eso quiere Jes\u00fas atribuir a s\u00ed mismo, cuando, asumiendo el lugar de Dios, declara dos veces: \u00abYo soy el buen pastor\u00bb. Es como si dijera: \u00abYo soy quien da cumplimiento a todo lo que dice el Salmo 23\u00bb. Es una declaraci\u00f3n de su condici\u00f3n divina. Pero, dado que todo lo que est\u00e1 en el Evangelio tiene en cuenta la Encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios, con su declaraci\u00f3n: \u00abYo soy el Buen Pastor\u00bb, Jes\u00fas quiere expresar que este t\u00edtulo le corresponde tambi\u00e9n como hombre verdadero, que comparte con nosotros la naturaleza humana. Al menos tres cosas dice Jes\u00fas con su declaraci\u00f3n: \u00abYo soy el buen pastor\u00bb, dos de ellas afirmadas expl\u00edcitamente.<\/p>\n<p>\u00abYo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas\u00bb. En la sentencia inmediatamente anterior Jes\u00fas hab\u00eda dicho, haciendo referencia a su Encarnaci\u00f3n: \u00abYo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia\u00bb. \u00bfC\u00f3mo es posible que Aquel que vino para que nosotros tengamos vida en abundancia \u2212se entiende comunicando a nosotros la vida divina que \u00c9l tiene\u2212, \u00c9l mismo, en cuanto Buen Pastor, entregue su vida, es decir, muera? Es la traducci\u00f3n al espa\u00f1ol la que conduce a esa paradoja, porque, en realidad, Jes\u00fas ha usado dos t\u00e9rminos distintos, que nuestro leccionario y, en general, las otras traducciones al espa\u00f1ol traducen con el mismo t\u00e9rmino \u00abvida\u00bb. Cuando Jes\u00fas dice: \u00abHe venido para que tengan vida\u00bb usa el t\u00e9rmino griego \u00abzo\u00e9\u00bb, el mismo que usa cada vez que repite la expresi\u00f3n \u00abvida eterna\u00bb (zo\u00e9 ai\u00f3nios). Esta vida, que \u00c9l nos comunica en abundancia, \u00c9l no puede perderla, as\u00ed como nosotros, una vez que la hemos recibido como puro don, nunca debemos perderla por nada de este mundo. Esta es la gracia santificante que el Catecismo define as\u00ed: \u00abLa gracia de Cristo es el don gratuito que Dios nos hace de su vida\u00bb (N.1999; 2023). Esta vida se pierde solamente con el pecado, que en Cristo no tiene cabida alguna. Pero tampoco debe tener cabida en los cristianos, seg\u00fan el sabio consejo que daba San Luis a su hijo, que deb\u00eda reinar despu\u00e9s de \u00e9l: \u00abHijo, debes guardarte de todo\u2026 pecado mortal, de tal manera que has de estar dispuesto a sufrir toda clase de martirios antes que cometer un pecado mortal\u00bb.<\/p>\n<p>En cambio, cuando Jes\u00fas dice: \u00abEl buen pastor entrega su vida por las ovejas\u00bb, usa el t\u00e9rmino griego \u00abpsych\u00e9\u00bb, que es esta vida nuestra humana. Muriendo en la cruz Jes\u00fas entreg\u00f3 esta vida. Nos am\u00f3 hasta el extremo, cumpliendo as\u00ed lo que hab\u00eda declarado: \u00abNadie tiene un amor m\u00e1s grande que este: que alguien entregue su vida (psych\u00e9) por sus amigos\u00bb (Jn 15,13). El Buen Pastor entonces es el que entrega esta vida por sus ovejas. Ama el bien de sus ovejas m\u00e1s que su propia vida. Es lo que vemos en santos como San Alberto Hurtado, el santo Cura de Ars y tantos m\u00e1rtires, como San Maximiliano Mar\u00eda Kolbe, que entreg\u00f3 su vida para que otro de los prisioneros en ese campo de concentraci\u00f3n de Auschwitz conservara la suya.<\/p>\n<p>En la segunda de sus declaraciones Jes\u00fas agrega esta caracter\u00edstica suya: \u00abConozco mis ovejas y las m\u00edas me conocen a m\u00ed\u00bb. El conocimiento de Jes\u00fas por sus ovejas es un conocimiento lleno de inter\u00e9s, de afecto, de cuidado, en una palabra, lleno de amor. Ya sabemos que en la lengua que Jes\u00fas hablaba, el verbo \u00abconocer\u00bb es casi sin\u00f3nimo de \u00abamar\u00bb. La sede del conocimiento para un jud\u00edo no es la cabeza, es el coraz\u00f3n. En cambio, cuando agrega: \u00abLas m\u00edas (mis ovejas) me conocen a m\u00ed\u00bb, se refiere a un don de su Padre porque, como asegura en otro lugar, \u00abnadie conoce el Hijo, sino el Padre\u00bb (Mt 11,27). Por eso explica de qu\u00e9 conocimiento se trata con una comparaci\u00f3n asombrosa: \u00abMis ovejas me conocen a m\u00ed, como me conoce el Padre\u00bb. El conocimiento de Jes\u00fas es, por tanto, un don de Dios estrechamente relacionado con la vida divina que Dios infunde en nuestros corazones. As\u00ed los vincula Jes\u00fas en su oraci\u00f3n sacerdotal en favor de sus disc\u00edpulos: \u00abEsta es la vida eterna (zo\u00e9 ai\u00f3nios), que te conozcan a ti, el \u00fanico Dios verdadero, y a quien has enviado, Jes\u00fas Cristo\u00bb (Jn 17.3). Bien distingue San Pablo el conocimiento humano sobre Jes\u00fas, adquirido por medio del estudio, del conocimiento divino que nos concede Dios en la oraci\u00f3n: \u00abSi hemos conocido a Cristo seg\u00fan la carne, ya no lo conocemos as\u00ed\u00bb (2Cor 5,16).<\/p>\n<p>Dec\u00edamos que eran, al menos, tres las cosas que nos ense\u00f1a Jes\u00fas con la alegor\u00eda del Buen Pastor \u2212el evangelista la llama \u00abpar\u00e1bola\u00bb (Jn 10,6). La tercera es la total y perfecta alineaci\u00f3n de su voluntad con la de su Padre. En efecto, refiriendose el don de su vida (psych\u00e9), Jes\u00fas declara: \u00abNadie me la quita; Yo la doy voluntariamente\u00bb. \u00c9l se precipita a entregar su vida por amor a nosotros, \u2212\u00a1nadie tiene amor m\u00e1s grande!\u2212 y lo hace por su propia voluntad. Pero, al mismo tiempo, esa voluntad suya humana est\u00e1 perfectamente alineada con la voluntad divina: \u00abEste mandato he recibido de mi Padre\u00bb,<\/p>\n<p>La Iglesia ha dado a los hombres que reciben el Sacramento del Orden en el grado de presb\u00edteros y Obispos el t\u00edtulo de pastores, porque anhela ver en ellos cumplidas las condiciones del Buen Pastor que Jes\u00fas indica cumplidas en su propia Persona. Por eso, dada la escasez de quienes reciben ese Sacramento y est\u00e1n dispuestos a imitar a Jes\u00fas es su condici\u00f3n de Buen Pastor, desde hace 61 a\u00f1os, la Iglesia ha celebrado este Domingo del Buen Pastor como \u00abJornada de Oraci\u00f3n por las vocaciones\u00bb. En realidad, el llamado de Dios al sacerdocio no falta; lo que falta es la generosidad de aquellos a quienes \u00c9l llama para responder a ese llamado a entregar la vida por la salvaci\u00f3n de los hermanos. Debemos seguir repitiendo cada vez con m\u00e1s fuerza la invitaci\u00f3n formulada por Papa San Juan Pablo II en la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica \u00abLes dar\u00e9 pastores\u00bb: \u00abHa llegado el tiempo de hablar valientemente de la vida sacerdotal como de un valor inestimable y una forma espl\u00e9ndida y privilegiada de vida cristiana\u00bb. (Pastores dabo vobis, N. 39,2). La Iglesia ora para que sean muchos los que abracen esa vida.<\/p>\n<p>+Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Adm. Apost\u00f3lico de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n<p><strong>S\u00edguenos en Redes Sociales:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><u><a href=\"https:\/\/chat.openai.com\/c\/90071b3e-5139-4e8e-ab03-fb62a519bfc9\">Facebook<\/a><\/u><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><u><a href=\"https:\/\/chat.openai.com\/c\/90071b3e-5139-4e8e-ab03-fb62a519bfc9\">Twitter<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/chat.openai.com\/c\/90071b3e-5139-4e8e-ab03-fb62a519bfc9\">Instagram<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/chat.openai.com\/c\/90071b3e-5139-4e8e-ab03-fb62a519bfc9\">YouTube<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/chat.openai.com\/c\/90071b3e-5139-4e8e-ab03-fb62a519bfc9\">Telegram<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/chat.openai.com\/c\/90071b3e-5139-4e8e-ab03-fb62a519bfc9\">WhatsApp<\/a><\/u><\/li>\n<li><strong><a href=\"https:\/\/www.tiktok.com\/@radio_violeta.cl?lang=es\">Tik Tok<\/a><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Descarga nuestra App:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><u><a href=\"https:\/\/play.google.com\/store\/apps\/details?id=com.violetaonline.app\">Android<\/a><\/u><\/li>\n<li><u><a href=\"https:\/\/apps.apple.com\/us\/app\/radio-violeta-fm\/id6449003313\">iPhone<\/a><\/u><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo de Pascua 4-B Jn 10,11-18 Yo doy mi vida por las ovejas voluntariamente El Domingo IV de Pascua recibe el nombre de \u00abDomingo del Buen Pastor\u00bb, porque en los tres ciclos de lecturas se lee respectivamente una parte del Cap\u00edtulo X del Evangelio de Juan en el cual Jes\u00fas, recurriendo a la conocida analog\u00eda &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10178,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,81,49],"class_list":["post-10177","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-domingo","tag-monsenor-felipe-bacarreza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10177","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10177"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10177\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10179,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10177\/revisions\/10179"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10178"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10177"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10177"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10177"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}