{"id":10107,"date":"2024-03-31T00:00:37","date_gmt":"2024-03-31T03:00:37","guid":{"rendered":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=10107"},"modified":"2024-03-30T22:01:40","modified_gmt":"2024-03-31T01:01:40","slug":"el-evangelio-del-domingo-31-marzo-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2024\/03\/31\/el-evangelio-del-domingo-31-marzo-2024\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 31 marzo 2024"},"content":{"rendered":"<p>Domingo de Resurrecci\u00f3n B<\/p>\n<p>Mc 16,1-8<\/p>\n<p>Compraron aromas para ir a embalsamar el cuerpo de Jes\u00fas<\/p>\n<p>La Iglesia celebra este domingo la Resurrecci\u00f3n de Cristo, como el centro de su Liturgia. Todo el A\u00f1o Lit\u00fargico se organiza en torno a este misterio. El Catecismo es expl\u00edcito: \u00abLa Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es la verdad culminante de nuestra fe en Cristo, cre\u00edda y vivida por la primera comunidad cristiana como verdad central, transmitida como fundamental por la Tradici\u00f3n, establecida en los documentos del Nuevo Testamento, predicada como parte esencial del Misterio Pascual al mismo tiempo que la Cruz\u00bb (N. 638). San Pablo es tajante: \u00abSi Cristo no resucit\u00f3, vana es nuestra fe\u00bb (1Cor 15,14.17).<\/p>\n<p>\u00abLa resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas\u2026 est\u00e1 establecida en los documentos del Nuevo Testamento\u00bb. Por tanto, si Cristo no resucit\u00f3 habr\u00eda que comenzar por negar a esos documentos su verdad y su condici\u00f3n de Palabra de Dios. A uno que permaneci\u00f3 en la muerte no podr\u00edamos creerle cuando declara, de manera absoluta: \u00abYo soy el Camino y la Verdad y la Vida; nadie va al Padre, sino por m\u00ed\u2026\u00a0 Separados de m\u00ed, ustedes nada pueden hacer\u00bb (Jn 14,6; 15,5). No podr\u00edamos creer a Jes\u00fas los repetidos anuncios de su muerte y su \u00abresurrecci\u00f3n al tercer d\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>El Evangelio de este domingo nos presenta el modo como establece la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas uno de los documentos del Nuevo Testamento, a saber, el Evangelio de Marcos. El relato de la pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas, que le\u00edmos en ese Evangelio el domingo pasado, Domingo de Ramos, agrega este detalle, despu\u00e9s de narrar la muerte de Jes\u00fas en la cruz: \u00abHab\u00eda tambi\u00e9n unas mujeres que miraban desde lejos, entre ellas, Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda, la madre de Santiago el menor y de Joset, y Salom\u00e9\u00bb (Mc 15,40). Y, despu\u00e9s de relatar el retiro de la cruz del cuerpo sin vida de Jes\u00fas y su deposici\u00f3n en un sepulcro, ofrecido en la emergencia \u2212ya comenzaba el s\u00e1bado\u2212 por Jos\u00e9 de Arimatea, observa: \u00abMar\u00eda Magdalena y Mar\u00eda la de Joset miraban d\u00f3nde era puesto\u00bb (Mc 15,47).<\/p>\n<p>El relato prosigue con esas mismas mujeres: \u00abPasado el s\u00e1bado, Mar\u00eda Magdalena, Mar\u00eda la de Santiago y Salom\u00e9 compraron aromas para ir a embalsamarlo. Y muy de madrugada, el primer d\u00eda de la semana, a la salida del sol, van al sepulcro\u00bb. Una cosa es clara: ellas no esperan en la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas; al contrario, el b\u00e1lsamo que compraron tiene la finalidad de dejarlo fijo en la muerte. Una segunda cosa es clara: entre las mujeres que van al sepulcro con esa intenci\u00f3n nunca se menciona a la Virgen Mar\u00eda, que, en cambio, seg\u00fan testimonio expl\u00edcito de San Juan, \u00abestaba junto a la cruz de Jes\u00fas\u00bb (Jn 19,25) hasta el final; ella no va a ofrecer los servicios f\u00fanebres a un muerto; ella es la \u00fanica que cree en sus anuncios sobre el Hijo del hombre: \u00abAl tercer d\u00eda resucitar\u00e1\u00bb.<\/p>\n<p>Debemos observar tambi\u00e9n que el Evangelio de Marcos evita cuidadosamente decir que Jes\u00fas fue \u00absepultado\u00bb. Repite, en cambio, tres veces que su cuerpo \u00abfue puesto\u00bb en un sepulcro (cf. Mc 15,46.47; 16,6). Todos sab\u00edan que esa ubicaci\u00f3n era transitoria, pero no porque esperaran su resurrecci\u00f3n, sino porque, como dec\u00edamos m\u00e1s arriba, \u00abal atardecer, era la Preparaci\u00f3n, es decir, la v\u00edspera del s\u00e1bado\u00bb (Mc 15,42) y era necesario retirar los cuerpos de los crucificados de la cruz y luego esperar que pasara el s\u00e1bado, \u2212que, adem\u00e1s, era el s\u00e1bado de la Pascua jud\u00eda\u2212, para decidir sobre la sepultaci\u00f3n definitiva del cuerpo de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Las mujeres van al sepulcro con una preocupaci\u00f3n: \u00abSe dec\u00edan unas otras: \u201c\u00bfQui\u00e9n nos retirar\u00e1 la piedra de la puerta del sepulcro?\u201d\u00bb. La preocupaci\u00f3n ces\u00f3 cuando \u00ablevantando los ojos ven que la piedra hab\u00eda sido retirada; y era muy grande\u00bb. Pero la duda es ahora: \u00bfcon qu\u00e9 se van a encontrar dentro?, visto que ya otros removieron la piedra y estuvieron all\u00ed, antes que ellas. En efecto, hab\u00eda alguien all\u00ed: \u00abEntrando en el sepulcro vieron a un joven sentado en el lado derecho, vestido con una t\u00fanica blanca\u00bb. La reacci\u00f3n que experimentan est\u00e1 descrita por un verbo griego que expresa un sentimiento personal y profundo de estupor, de alarma: \u00abSe alarmaron\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 esta reacci\u00f3n? Porque la primera hip\u00f3tesis, al ver que el cuerpo de Jes\u00fas no estaba donde hab\u00eda sido depositado y que hab\u00eda all\u00e1 otra persona, es que el cuerpo de Jes\u00fas hab\u00eda sido trasladado ya a otra ubicaci\u00f3n definitiva, que hab\u00eda sido sepultado sin las atenciones \u2212embalsamarlo\u2212 que ellas ven\u00edan a ofrecerle.<\/p>\n<p>Viendo la reacci\u00f3n de ellas, el joven del dice: \u00abNo se alarmen\u00bb. Es como decirles: No es lo que ustedes est\u00e1n pensando. Sigue describiendo al que ellas buscan con tres medios de identificaci\u00f3n: \u00abBuscan a Jes\u00fas, el Nazareno, el crucificado\u00bb. Jes\u00fas, el crucificado, es claro. Pero el evangelista agrega el nombre \u00abNazareno\u00bb, que \u00e9l suele dar a Jes\u00fas. No hay en este Evangelio una menci\u00f3n de Bel\u00e9n, como el lugar del nacimiento de Jes\u00fas. En este Evangelio Jes\u00fas es presentado por primera vez ya adulto, de esta manera: \u00abPor aquellos d\u00edas vino Jes\u00fas desde Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jord\u00e1n\u00bb (Mc 1,19). Luego, le da el nombre de \u00abNazareno\u00bb en lugares en que es necesario identificar a Jes\u00fas (Mc 1,14; 19,47; 14,67; 16,6). Sobre todo, cuando se va a pronunciar la afirmaci\u00f3n clave: \u00abHa resucitado; no est\u00e1 aqu\u00ed\u00bb. Aunque es verdad que all\u00ed estuvo: \u00abVean el lugar donde lo pusieron\u00bb.<\/p>\n<p>Esas mujeres fueron las primeras que recibieron ese anuncio. Ellas no vieron a Jes\u00fas resucitado, pero creyeron. Creyeron por la conjunci\u00f3n de dos cosas: no est\u00e1 el cuerpo de Jes\u00fas en el lugar donde fue puesto y el joven da testimonio de que ha resucitado. Y porque creyeron, fueron presa de temblor y asombro\u2026 \u00abPues temieron\u00bb. Es la reacci\u00f3n del ser humano, cuando cobra conciencia del misterio de Dios.<\/p>\n<p>La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es un hecho hist\u00f3rico. Pero no basta la verificaci\u00f3n emp\u00edrica, como ocurre con los dem\u00e1s hechos hist\u00f3ricos. La resurrecci\u00f3n de Cristo es una verdad de fe, es decir, la concede Dios. Esto no quiere decir que sea una verdad menos firme o menos cierta que las verdades naturales que alcanza nuestra inteligencia por sus propios medios; al contrario, las verdades de fe son mucho m\u00e1s firmes y ciertas. Las verdades emp\u00edricas las concede Dios de manera indirecta, d\u00e1ndonos la inteligencia que nos permite inferirlas; las verdades de fe, en cambio, las concede Dios de manera directa como un don que nuestra inteligencia recibe, por el testimonio de la Iglesia. Nunca se ha sabido de alguien que haya dado su vida por una verdad cient\u00edfica; son miles los m\u00e1rtires que han dado su vida por las verdades de fe. Una de esas verdades, y la m\u00e1s fundamental, es la resurrecci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p>La resurrecci\u00f3n de Cristo es el triunfo sobre la muerte; pero la muerte entr\u00f3 en el mundo por el pecado. El triunfo sobre la muerte es, por tanto, el signo de que el pecado ha sido perdonado, como lo escuchamos cada vez que hacemos presente el sacrificio de Cristo: \u00abMi sangre\u2026 ser\u00e1 derramada por ustedes y por muchos para el perd\u00f3n de los pecados\u00bb. Por eso, San Pablo puede agregar: \u00abSi Cristo no resucit\u00f3, ustedes est\u00e1n todav\u00eda en sus pecados\u00bb (1Cor 15,17). Si no estamos en nuestros pecados, es porque Cristo resucit\u00f3.<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Administrador Apost\u00f3lico de Santa Mar\u00eda de L.A.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo de Resurrecci\u00f3n B Mc 16,1-8 Compraron aromas para ir a embalsamar el cuerpo de Jes\u00fas La Iglesia celebra este domingo la Resurrecci\u00f3n de Cristo, como el centro de su Liturgia. Todo el A\u00f1o Lit\u00fargico se organiza en torno a este misterio. El Catecismo es expl\u00edcito: \u00abLa Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas es la verdad culminante de &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6623,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[50,81,80],"class_list":["post-10107","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-comentario-del-domingo","tag-evangelio-del-domingo","tag-san-marcos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10107","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10107"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10107\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10108,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10107\/revisions\/10108"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6623"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10107"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10107"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10107"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}