Cartas Pastorales

Contemplar el Evangelio de hoy jueves 11 de abril de 2024

Día litúrgico: Jueves 2 de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 3,31-36):

El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra pertenece a la tierra y habla de la tierra.

El que vino del cielo

da testimonio de lo que ha visto y oído, pero nadie recibe su testimonio.

El que recibe su testimonio certifica que Dios es veraz.

El que Dios envió dice las palabras de Dios, porque Dios le da el Espíritu sin medida.

El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en sus manos.

El que cree en el Hijo tiene Vida eterna. El que se niega a creer en el Hijo no verá la Vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él.

Palabra del Señor.

Reflexión

En el evangelio de hoy, continuación del que leíamos ayer y estos días, san Juan nos presenta la identidad de Jesús como el enviado del Padre. Él viene de “arriba”, del cielo eterno, donde siempre ha existido unido al Padre y al Espíritu Santo. Todas las expresiones de Jesús tienen una única finalidad: resaltar que Él es el enviado de Dios, el Hijo de Dios, y que tenemos que escuchar su palabra.

Desde sus orígenes, el hombre ha considerado con respeto su muerte y la vida más allá de la “tierra”. Pero, realmente, poco sabíamos de esa “vida de arriba” y de su contenido. Con la encarnación del Hijo de Dios se nos ha desvelado la verdadera vida, la más real: la vida de amistad con Dios, que es “sobre-natural” y, por tanto, sin fin. Sólo se acaba lo de la tierra.

El evangelio nos invita a dejar de ser “terrenales”, a dejar de ser hombres que sólo hablan de cosas mundanas, para hablar y movernos como «el que viene de arriba», que es Jesús. En este texto vemos una vez más que en la radicalidad evangélica no hay término medio. Es necesario que en todo momento y circunstancia nos esforcemos por tener el pensamiento de Dios, ambicionemos tener los mismos sentimientos de Cristo y aspiremos a mirar a los hombres y las circunstancias con la misma mirada del Verbo hecho hombre. Si actuamos como “el que viene de arriba” descubriremos el montón de cosas positivas que pasan continuamente a nuestro alrededor, porque el amor de Dios es acción continua a favor del hombre. Si venimos de lo alto amaremos a todo el mundo sin excepción, siendo nuestra vida, una tarjeta de invitación para que los demás hagan lo mismo.

Jesús «que viene de arriba está por encima de todos», por esto puede servir a cada hombre y a cada mujer justo en aquello que necesita; además «da testimonio de lo que ha visto y oído» (Jn 3,32). Y su servicio tiene el sello de la gratuidad. Esta actitud de servir sin esperar nada a cambio, sin necesitar la respuesta del otro, crea un ambiente profundamente humano y de respeto al libre albedrío de la persona; esta actitud se contagia y los otros se sienten libremente movidos a responder y actuar de la misma manera.

Servicio y testimonio siempre van juntos, el uno y el otro se identifican. Nuestro mundo tiene necesidad de aquello que es auténtico: ¿qué más auténtico que la palabra de Dios?, ¿qué más auténtico que quien «da el Espíritu sin medida»? Es por esto que «el que acepta su testimonio certifica que Dios es veraz» (Jn 3,33).

Creer en el Hijo y cumplir su voluntad, quiere decir tener vida eterna, significa que el día del Juicio no pesa ni es motivo de preocupación para el creyente, porque ya ha sido juzgado y con un juicio favorable.

Todo lo que estamos celebrando en este tiempo pascual tiene que ayudarnos a seguir creyendo en el Señor de la Vida, a creer verdaderamente en Él.

¿Nos esforzamos por acrecentar nuestra fe en el resucitado, para estar dispuestos a anunciarlo y obedecerle a él antes que a los hombres?

¿Qué hablo y qué no digo de Jesús? ¿Lo reduzco para acomodarlo a mi forma de vivir, y que no me incomode? ¿Qué implica creer en sus palabras hoy?

Señor Jesús, queremos vivir una vida de amistad contigo. Concédenos entender las cosas como Tú las entiendes, y amar como Tú amas. Haznos fuertes ante la presión del ambiente en que vivimos, para que no claudiquemos en nuestras convicciones, sino que testimoniemos siempre nuestra fe con alegría y amor. Amén.

Bendiciones.

(Visited 14 times, 1 visits today)