{"id":12475,"date":"2026-05-03T09:38:33","date_gmt":"2026-05-03T13:38:33","guid":{"rendered":"https:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/?p=12475"},"modified":"2026-05-03T09:38:33","modified_gmt":"2026-05-03T13:38:33","slug":"el-evangelio-del-domingo-3-mayo-2026","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/2026\/05\/03\/el-evangelio-del-domingo-3-mayo-2026\/","title":{"rendered":"El Evangelio del Domingo 3 mayo 2026"},"content":{"rendered":"<p>Domingo Pascua 5-A<\/p>\n<p>Jn 14,1-12<\/p>\n<p>El que me ve a m\u00ed ve al Padre<\/p>\n<p>Por + Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo em\u00e9rito de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n<p>El Evangelio de este Domingo V de Pascua, se sit\u00faa en el contexto del anuncio que, con inusual afecto, acaba de hacer Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos de su inminente partida, despu\u00e9s de que Judas sali\u00f3 para ejecutar su traici\u00f3n: \u00abHijitos, ya por poco estoy con ustedes\u00bb; y a la pregunta preocupada de Pedro: \u00abSe\u00f1or, \u00bfa d\u00f3nde vas?\u00bb, responde: \u00abA donde Yo voy t\u00fa no puedes seguirme ahora; me seguir\u00e1s despu\u00e9s\u00bb (cf. Jn 13,33-36).<\/p>\n<p>Los disc\u00edpulos sab\u00edan que Jes\u00fas era buscado por las autoridades jud\u00edas con el fin de acabar con \u00c9l: \u00abLos sumos sacerdotes y los fariseos hab\u00edan dado \u00f3rdenes de que, si alguno sab\u00eda d\u00f3nde estaba, lo notificara para detenerlo\u00bb (Jn 11,57). Tambi\u00e9n estaba amenazada la vida de ellos como disc\u00edpulos de Jes\u00fas. Sabemos de las negaciones de Pedro; pero tambi\u00e9n los otros lo abandonaron. Se entiende, entonces, que ante el anuncio de que ya no estar\u00eda con ellos Aquel que les daba certeza, su coraz\u00f3n se inquietara. Jes\u00fas los tranquiliza invit\u00e1ndolos a creer en \u00c9l.<\/p>\n<p>\u00abNo se turbe el coraz\u00f3n de ustedes. Ustedes creen en Dios; crean tambi\u00e9n en m\u00ed\u00bb. Esta es una de las pocas veces en que Jes\u00fas se refiere a su Padre llam\u00e1ndolo \u00abDios\u00bb. Lo hace para evocar el Salmo en el que sus disc\u00edpulos y todos los jud\u00edos expresaban su confianza en Dios: \u00abEl Se\u00f1or (Yahveh) es mi Pastor; nada me falta\u2026 aunque camine por ca\u00f1adas oscuras no temo mal alguno, porque T\u00fa est\u00e1s conmigo; tu vara y tu cayado me confortan\u2026\u00bb (cf. Sal 23,1.4). Jes\u00fas los exhorta a tener esa misma fe en \u00c9l: \u00abCrean tambi\u00e9n en m\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>La pregunta de Pedro, que todos comparten, ha quedado pendiente: \u00abSe\u00f1or, \u00bfa d\u00f3nde vas?\u00bb (\u00abQuo vadis, Domine?\u00bb). Saben que no se trata de un lugar de este mundo, porque ciertamente Jes\u00fas ya les ha dicho que \u00absu hora\u00bb estaba cumplida, como lo afirma el evangelista al comienzo de estos discursos de despedida: \u00abSabiendo Jes\u00fas que hab\u00eda llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los am\u00f3 hasta el extremo\u00bb (Jn 13,1). As\u00ed responde a la pregunta de Pedro: \u00abEn la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, \u00bfles habr\u00eda dicho que voy a prepararles un lugar?\u00bb. El destino de Jes\u00fas es su Padre, como lo expresa m\u00e1s adelante: \u00abSal\u00ed del Padre y he venido al mundo. Ahora dejo otra vez el mundo y voy al Padre\u00bb (Jn 16,28). Est\u00e1 tambi\u00e9n claro el destino de sus disc\u00edpulos, los que creen en \u00c9l: \u00abCuando haya ido y les haya preparado un lugar, volver\u00e9 y los tomar\u00e9 conmigo, para que donde estoy Yo est\u00e9n tambi\u00e9n ustedes\u00bb. Pero Jes\u00fas agrega una afirmaci\u00f3n que desconcierta a sus disc\u00edpulos: \u00abAdonde Yo voy ustedes saben el camino\u00bb.<\/p>\n<p>Tom\u00e1s insiste en que no saben a d\u00f3nde va Jes\u00fas y pregunta: \u00abSe\u00f1or, no sabemos a d\u00f3nde vas, \u00bfc\u00f3mo podemos saber el camino?\u00bb. La pregunta debi\u00f3 ser esta otra: \u00abSe\u00f1or, ahora sabemos que vas al Padre; pero \u00bfc\u00f3mo podemos saber nosotros el camino que conduce al Padre?\u00bb. A esta pregunta responde Jes\u00fas con una de sus sentencias m\u00e1s conocidas: \u00abYo soy el camino y la verdad y la vida; nadie va al Padre, sino por m\u00ed\u00bb. Le han preguntado por el camino que va al Padre y \u00c9l responde con una sentencia absoluta, que no admite excepci\u00f3n: no hay otro camino fuera de \u00c9l. O durante esta vida terrena o en el momento de la muerte todo ser humano tiene que recorrer el camino que es Jes\u00fas, confesando su fe en \u00c9l como Hijo de Dios y uno con el Padre y el Esp\u00edritu Santo. Esta sentencia de Jes\u00fas deber\u00eda despertar entre los cristianos un mayor celo apost\u00f3lico al ver que muchos corren por otros caminos, a veces, contrarios a Jes\u00fas, cuyo destino lo revela \u00c9l mismo: \u00abAncho es el camino que lleva a la perdici\u00f3n y muchos van por \u00e9l\u00bb (Mt 7,13).<\/p>\n<p>La respuesta de Jes\u00fas es absolutamente nueva. Para los jud\u00edos el camino era la Ley de Mois\u00e9s y as\u00ed lo expresan en el comienzo de los Salmos y en muchos otros lugares: \u00abDichoso el hombre que no camina seg\u00fan el consejo de los malvados y en el camino de los pecadores no se detiene\u2026 sino que se complace en la Ley del Se\u00f1or y en su Ley medita d\u00eda y noche\u00bb (cf. Sal 1,1.2). Leemos en el Profeta Isa\u00edas: \u00abCon tus ojos ver\u00e1s al que te ense\u00f1a, y con tus o\u00eddos oir\u00e1s detr\u00e1s de ti estas palabras: \u00abEste es el camino, caminen por \u00e9l\u00bb\u00bb (Isa\u00edas 30,20.21). Para el profeta el camino era la Ley; pero el \u00absentido pleno\u00bb de esas palabras, lo que Dios quer\u00eda manifestar, lo da Jes\u00fas: \u00abYo soy el camino\u00bb. El sentido pleno de esa profec\u00eda no pod\u00eda alcanzarse mientras no se cumpliera lo que precede: \u00abCon tus ojos ver\u00e1s al que te ense\u00f1a\u2026\u00bb. El paso del juda\u00edsmo al cristianismo consiste en pasar de un c\u00f3digo escrito externo a un Persona como camino hacia Dios; de la Ley a Cristo. La Ley era un conjunto de normas externa, que el hombre deb\u00eda esforzarse por cumplir. De esta manera se daba a la salvaci\u00f3n la medida del esfuerzo humano. Cristo es una Persona y la salvaci\u00f3n la concede \u00c9l como gracia por medio de la identificaci\u00f3n con \u00c9l, hasta el punto indicado por San Pablo: \u00abYa no vivo yo; es Cristo quien vive en m\u00ed\u00bb (Gal 2,20).<\/p>\n<p>Jes\u00fas sigue con la respuesta a Tom\u00e1s diciendo: \u00abSi ustedes me conocen a m\u00ed, conocer\u00e1n tambi\u00e9n a mi Padre; desde ahora lo conocen y lo han visto\u00bb. No alcanza a explicar por qu\u00e9 lo dice, cuando, ahora Felipe, no pareci\u00e9ndole que haya visto al Padre, se adelanta a pedirle: \u00abSe\u00f1or, mu\u00e9stranos al Padre y nos basta\u00bb. Si el Padre es la meta, ciertamente verlo a \u00c9l basta. En su respuesta Jes\u00fas reprocha, no el hecho de que Felipe no conozca a\u00fan al Padre, sino de que no lo conozca a\u00fan a \u00c9l: \u00abTanto tiempo hace que estoy con ustedes y \u00bfno me conoces, Felipe? El que me ha visto a m\u00ed, ha visto al Padre. \u00bfC\u00f3mo dices t\u00fa: \u00abMu\u00e9stranos al Padre\u00bb?\u00bb. Y declara: \u00abEl que me ha visto a m\u00ed, ha visto al Padre\u00bb.<\/p>\n<p>La petici\u00f3n de Felipe ya tiene un gran valor. \u00c9l cree que esa petici\u00f3n Jes\u00fas puede conced\u00e9rsela y afirma que con eso basta para tenerlo todo. Pero est\u00e1 fuera de la verdad plena, en cuanto piensa que hay algo \u2212ver al Padre\u2212 que es superior a Jes\u00fas. Y en esto revela desconocimiento de Jes\u00fas mismo.<\/p>\n<p>Jes\u00fas concluye apelando a esa fe en \u00c9l que tiene que ser la fe en Dios: \u00abCr\u00e9anme: Yo estoy en el Padre y el Padre est\u00e1 en m\u00ed\u00bb. Esta fe la expresamos hoy nosotros cuando en el Creo confesamos respecto a Jesucristo: \u00abconsustancial al Padre\u00bb (una sustancia con el Padre). Comenzamos el Credo diciendo: \u00abCreo en un solo Dios\u00bb, es decir, que la sustancia divina es una sola, como lo declara Jes\u00fas: \u00abYo y el Padre somos Uno\u00bb (Jn 10,30). Pero esta \u00fanica sustancia divina es pose\u00edda por igual por tres Personas, el Padre y el Hijo y el Esp\u00edritu Santo. De estas Tres, el Hijo se hizo hombre, igual a nosotros en todo, menos en el pecado. \u00c9l es el \u00fanico camino, porque \u00c9l une en su Persona al hombre y a Dios; es \u00c9l mismo verdadero hombre y verdadero Dios. Nosotros no podemos con nuestros ojos ver m\u00e1s que a Jes\u00fas; pero vi\u00e9ndolo a \u00c9l, con fe en \u00c9l, vemos verdaderamente a Dios.<\/p>\n<p>Tal vez la visi\u00f3n m\u00e1s desfavorable de Jes\u00fas fue en el momento de su muerte en la cruz. En ese momento no estaba aclamado por la multitud como Rey e hijo de David; pero en ese momento, dado el modo como expir\u00f3 \u2212que debi\u00f3 ser lleno del gozo de su Padre a quien daba gloria ofreciendo su vida en sacrificio\u2212, un centuri\u00f3n y otros, que ni siquiera eran jud\u00edos, vieron en \u00c9l a Dios: \u00abEl centuri\u00f3n y los que con \u00e9l estaban custodiando a Jes\u00fas, al ver el terremoto y lo que pasaba, se llenaron de temor y dijeron: \u00abVerdaderamente \u00c9ste era Hijo de Dios\u00bb\u00bb (Mt 27,54). Esa misma fe expres\u00f3 en ese momento tambi\u00e9n el buen ladr\u00f3n (cf. Lc 23.42-43). Es lo que debemos hacer nosotros cuando, durante la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda, se hace presente Jes\u00fas. Cuando el sacerdote eleva la hostia santa y el c\u00e1liz con la sangre de Jes\u00fas, debemos adorar a Dios de rodillas. Nuestro acto de fe en ese momento es m\u00e1s pleno que el de aquel centuri\u00f3n y de los que estaban con \u00e9l, como lo expresa magistralmente Santo Tom\u00e1s en el Himno \u00abAdoro te devote\u00bb: \u00abEn la cruz estaba oculta solamente la divinidad; pero aqu\u00ed se oculta tambi\u00e9n la humanidad; creyendo y confesando ambas cosas pido lo que pidi\u00f3 el ladr\u00f3n penitente\u00bb (\u00abIn cruce latebat sola deitas; at hic latet simul es humanitas. Ambo tamen credens atque confitens, peto quod petivit latro penitens\u00bb).<\/p>\n<p>+ Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez<\/p>\n<p>Obispo em\u00e9rito de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles<\/p>\n<p><strong>S\u00edguenos en Redes Sociales:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><strong><u><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/Bionoticias.cl\/\">Facebook<\/a><\/u><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><strong><u><a href=\"https:\/\/twitter.com\/bionoticiascl\">Twitter<\/a><\/u><\/strong><\/li>\n<li><strong><u><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/bionoticias.online\/?hl=es-la\">Instagram<\/a><\/u><\/strong><\/li>\n<li><strong><u><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/c\/BioNoticias\">YouTube<\/a><\/u><\/strong><\/li>\n<li><strong><u><a href=\"https:\/\/t.me\/bionoticias\">Telegram<\/a><\/u><\/strong><\/li>\n<li><strong><u><a href=\"https:\/\/whatsapp.com\/channel\/0029Va0p5N86buMS4PoIFs3t\">WhatsApp<\/a><\/u><\/strong><\/li>\n<li><strong><a href=\"https:\/\/www.tiktok.com\/@radio_violeta.cl?lang=es\">Tik Tok<\/a><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Descarga nuestra App:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><strong><u><a href=\"https:\/\/play.google.com\/store\/apps\/details?id=com.violetaonline.app\">Android<\/a><\/u><\/strong><\/li>\n<li><strong><u><a href=\"https:\/\/apps.apple.com\/us\/app\/radio-violeta-fm\/id6449003313\">iPhone<\/a><\/u><\/strong><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo Pascua 5-A Jn 14,1-12 El que me ve a m\u00ed ve al Padre Por + Felipe Bacarreza Rodr\u00edguez Obispo em\u00e9rito de Santa Mar\u00eda de los \u00c1ngeles El Evangelio de este Domingo V de Pascua, se sit\u00faa en el contexto del anuncio que, con inusual afecto, acaba de hacer Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos de su &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5887,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15,25],"tags":[250,242,50],"class_list":["post-12475","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","","category-comentario-del-domingo","category-evangelio-del-dia","tag-evangeliodeldia","tag-evangeliodomingo","tag-comentario-del-domingo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12475"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12475\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12476,"href":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12475\/revisions\/12476"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5887"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/reinadelcielo.cl\/radio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}